Un faro en la montaña: la escuela ‘Ceferino Namuncurá’ cumplió medio siglo

Es un símbolo y un faro en la alta montaña donde generaciones de serranos hallaron contención y completaron sus estudios. La Escuela Ceferino Namuncurá celebra sus 50 años en la lejanía de las Altas Cumbres cordobesas y a 2200 metros de altura.

Escuela 'Ceferino Namuncurá' en las Altas Cumbres cordobesas.

Es un símbolo y un faro en la alta montaña donde generaciones de serranos hallaron contención y completaron sus estudios. La escuela Ceferino Namuncurá celebra sus 50 años en la lejanía de las Altas Cumbres a 2200 metros de altura y recibe más de 80 alumnos de los tres niveles educativos, quienes acuden desde los puestos cercanos y residen durante tres semanas en el establecimiento antes de regresar por una semana a sus hogares.

La Escuela Ceferino Namuncurá está enclavada a 40 kilómetros de la Ruta 34 que une Carlos Paz con Mina Clavero, en el paraje La Posta, y recibe a hijos de lugareños, la mayoría dedicado a la cría de animales que luego venden en varios mercados.

Fue fundada en 1968 por Abel Merlo, dueño de extensas tierras que se dedicaba a la cría de ganado y para llegar hasta su puerta, es necesario atravesar sierras, arroyos y montañas. Una de las directoras más emblemáticas de la institución fue Esmeralda Rodríguez de Merlo, quien permaneció en el lugar por cerca de cuatro décadas.

El crudo invierno deja a la Escuela en medio de la nieve.

“El invierno es cruel porque acá hace mucho frío, por eso tenemos clases en verano. Las cañerías se congelan, las nevadas no nos dejan llegar; pero ahora somos una verdadera escuela-albergue, estamos años luz de cuando teníamos una sola sala y debíamos correr las camas para poner los bancos”; reconoció Nidia Medina, maestra y ex alumna del establecimiento ubicado en las sierras.

Para matar la ignorancia
La escuela fue fundada en 1968 por don Abel Merlo y su esposa Ignacia, quienes entendían que la escuela iba a mejorar la calidad de vida de los lugareños. Ambos eran pastores de ovejas y cabras, quienes convirtieron el comedor de su casa en un aula y empezaron una historia que lleva 50 años.

La mayoría de los chicos son habitantes de las sierras o de localidades como Mina Clavero y Nono, quienes no solo aprenden a leer y escribir en la escuela, sino que también se encargan de lavar la ropa, cocinar, trabajar la huerta y descubrir los secretos de la crianza de animales de granja. Sin embargo, una de las especializaciones de la escuela es formación de los niños en el turismo rural.

El día que definieron una elección
La escuela Ceferino Namuncurá es utilizada también como centro de votación y cuenta con un total de 24 empadronados. En la elección de 2007, dos candidatos que se diputaban el municipio de Nono se encontraban igualados en votos y fueron los habitantes de la alta montaña quienes definieron los comicios. Caravanas de ansiosos y candidatos abandonaron la ciudad para recorrer los largos caminos de pavimento y tierra con la intriga de llegar la escuela y conocer al ganador. En esa oportunidad, habían sufragado 9 vecinos y el ganador se impuso por dos votos de diferencia.

Asimismo, durante la última elección, votaron un total de 11 personas en la escuela. Un voto fue para el partido Encuentro Vecinal Córdoba, otro para el Frente de Izquierda y los Trabajadores, seis votos obtuvo la lista de Unión por Córdoba y tres votos sacó el Frente Córdoba Ciudadana.