“El aumento del dólar, impuestos y servicios impactan en todos los precios”

El supermercadista Miguel Simons señaló que la fluctuación del dolar es un componente más en el aumento de los precios de góndola. "Es una realidad que va a suceder sí o sí", aseguró. "Estamos con un nivel de ventas totalmente amesetado desde principios del año pasado y enero fue un desastre y trabajar a pérdida", recalcó.

Alimentos y supermercado.

En contacto con RADIO CIUDAD y CIUDAD TV, Simons recordó que, “siempre recalcamos que no somos formadores de precios. Lo son el productor, el industrial y el Estado. Porque, por ejemplo, si este último cambia el valor de sus impuestos directos o indirectos, los precios de los productos indefectiblemente van a cambiar”.

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Reconoció que en los últimos días, en los nuevos listados de precios de sus proveedores, no se producen aumentos masivos, sino puntuales. “No se da la situación de que todos los productos suben al mismo tiempo. En las últimas semanas, los productos que tuvieron alzas son aquellos relacionados con el precio de los combustibles y el valor del dólar”, sostuvo el comerciante.

A modo de ejemplos, remarcó que, “al subir las naftas aumentan los fletes o el transporte, pero también incrementan sus precios aquellos productos cuyos envases están fabricados en base a los derivados del petróleo”.

“Es decir, aumenta el producto por su flete o el plástico de sus envases, pero no se incrementa lo que lleva adentro. Por ejemplo, en el caso de la leche, el precio sube porque aumenta el valor del material del sachet; el valor del litro es el mismo para pargarle al productor, sin embargo aumenta por el insumo del envase”, agregó.

En cuanto al caso puntual de la logística de acercar el producto hasta la góndola, señaló que, “hoy los valores han cambiado totalmente. Antes, la incidencia del flete en los productos puestos en góndola era entre un 5 o 6%, y hoy ya estamos en un valor no menor del 8% de la factura del proveedor”.

Un mes ‘para el olvido’
En cuanto a los niveles de consumo alcanzado el mes pasado, Miguel Simons destacó que, “enero fue malísmo, en parte por la temporada en sí y por el factor climático que nos golpeó duramente, y nos ha dejado prácticamente sin ventas. Hay un refrán que dice, ‘piso mojado, caja vacía’; todo fue muy difícil”.

“Las ventas siguen como el 2017, amesetada y muy competitiva. No se consiguen volúmenes y no hay regularidad en las compras; y eso lleva que hay días que se vende bien y otros que no se saca ni para pagar a los empleados”, recalcó.

“La situación del comerciante que está correctamente encuadrado en las leyes vigentes, es muy difícil. Los impuestos siguen aumentando y nosotros no vimos ninguna rebaja todavía; nada de nada. La luz fue ajustada, al igual que los impuestos municipales o la energía, y también a los sueldos. Estamos en una situación muy mala”, advirtió.

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