Fabriciano contó cómo el aceite de cannabis le cambió la vida: “Hace tres años me quería morir, no soportaba el dolor”

El escultor y presidente de la Fundación Urunday, Fabriciano Gómez, brindó una nota a un medio local en donde reconoció que hace tres años consume aceite de cannabis debido a los fuertes dolores que lo aquejan. “Lo que hace que ahora yo esté feliz y esté trabajando son unas gotitas de aceite de cannabis. Son mágicas”, comentó.

Fabriciano Gómez, presidente de la Fundación Urunday.

Él, estuvo en esa situación. “Hace como tres años, me quería morir. Le decía a mis médicos: ‘¡Déjenme ir!’ Hay que estar en el cuerpo de uno cuando ya no se soporta el dolor. Lo que hace que ahora yo esté feliz y esté trabajando son unas gotitas de aceite de cannabis. Son mágicas”, cuenta.

Advertisement

Fabriciano Gómez no necesita ser presentado en Resistencia. Escultor y gestor cultural, junto a la Fundación Urunday acumulan 25 años de Encuentros, Concursos y Bienales de Escultura de prestigio internacional. Tanta energía puesta en estos eventos, que cuesta pensarlo con un cuerpo maltrecho.

“He cumplido con todos los objetivos de mi vida. Pero con mucho costo, porque la escultura me destruyó el cuerpo. Me mató los caracoles de los oídos, por lo cual siento como dos chicharras permanentemente. Trabajar con herramientas pesadas repercute en el cuerpo. Tengo destrozadas dos vértebras y además se me cortaron masivamente dos músculos”, relata.

Pocos saben del dolor que soportó al punto de consumir entre 14 y 17 medicamentos diarios. Algunos como el Valium que toma hace 40 años, otros como el Closidol durante cinco años. Hoy, lejos del dolor puede reflexionar. “Es una barbaridad porque esa droga provoca adicción”.

Y un día decidió dejar de tomar toda su medicación. “Me ayudaron tres médicos. Me empezaron a limpiar y me dejaron cuatro medicamentos, que son básicos. Lo que hace que ahora yo esté feliz y que esté trabajando. Son unas gotitas de aceite de cannabis, que son mágicas”.

Un especialista, desde Barcelona, lo va guiando sobre las cantidades a ingerir pero aclara que “uno debe ir aprendiendo qué dosis,qué cantidad de gotas son las suficientes para, en mí caso, calmar el dolor”. Hace seis meses que su vida cambió pero también es consciente de los inconvenientes para conseguir el aceite.

“Yo ahora estoy dando la cara”, dice, consciente de que se coloca en el lugar incómodo de la inexistencia de una solución para los enfermos, pero también sabiéndose un referente respetado por muchos y que con ese aval puede ser escuchado.

“Y les digo a los políticos que tomen conciencia. A los legisladores les pido encarecidamente que tomen con toda confianza la decisión para que los que tenemos mucho dolor, podamos comprar”. Cuenta además que del gobierno de Sante Fe, vinieron a visitarlo para llevar su testimonio con firma incluida.

La ley 
En marzo de 2017, el Senado de la Nación argentina aprobó por unanimidad la ley que habilita el uso de cannabis con fines terapeúticos y pone en marcha la investigación médica y científica en la materia, además de garantizar el acceso gratuito a ‘la sustancia que como medicamento’ se extraiga de la planta.

La ley vino mucho después del trabajo que hicieron familiares de pacientes con diferentes patologías: epilepsia refractaria, Parkinson,Alzheimer, ansiedad, psicosis, adicción, insomnio, dolores crónicos (neuropático, metastásico, inflamatorio), entre otros. El 13 de diciembre de2017 la Cámara de Diputados adhirió a la ley nacional.

Advertisement
FuenteProyecto Bohemia
Compartir