La ejecución de pena del narco Salvatore podría recaer en el TOF de Resistencia

Así se desprende de un artículo publicado por el diario Clarín y firmado por la periodista Virginia Messi. Actualmente, una de las condenas contra Salvatore es controlada por el TOF Nº 6 de Capital Federal y, ante la declaración de incompetencia de la fiscal Gabriela Baigún, la misma podría recaer en el TOF de Resistencia, que ya lo condenó a 21 años de prisión en la causa Carbón Blanco. El condenado reclama la domiciliaria.

Carlos Salvatore. (Foto de archivo)

La guerra judicial entablada por el abogado Carlos Salvatore (60) para lograr su prisión domiciliaria tuvo un fin de año al rojo vivo.

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Condenado a 21 años de prisión por la megacausa narco “Carbón Blanco”- y acusado en otros cuatro procesos penales por tráfico de drogas-, Salvatore arremetió con todo el pasado viernes 29 de diciembre, último día antes de la feria judicial.

Por un lado recusó a la fiscal federal Gabriela Baigún, que se opone a que abandone el penal de Ezeiza; por otro impulsó una causa contra ella y el Servicio Penitenciario Federal (SPF) en el juzgado de María Romilda Servini.

Una junta médica suspendida a último momento, la acusación de un médico penitenciario contra la propia Baigún (a quien acusa de amenazarlo con plantarle pruebas por apoyar la domiciliaria de Salvatore) y el pedido de la fiscal para que el incidente de prisión domiciliaria abandone los tribunales de Comodoro Py, cerraron un diciembre agitadísimo.

Su condición de enfermo cardíaco grave siempre fue usada por Salvatore para esquivar la cárcel. Pese a estar señalado como el dueño de grandes cargamentos de cocaína (unos 5.000 kilos secuestrados en diferentes operativos), durante años las fallas en su corazón le sirvieron para gozar de detención en su lujoso chalet del barrio porteño de Belgrano.

Esto recién cambió en mayo de 2015 cuando, en una charla telefónica con su esposa que acababa de ser detenida acusada de lavado de dinero, le prometió a ésta que iba a mandar a matar a la jueza federal de Chaco Zunilda Niremperger. “Yo pago por este homicidio pero ella se muere”, fue la frase que quedó registrada porque el teléfono fijo de la casa estaba intervenido por orden judicial.

Por esta amenaza Salvatore marchó preso al Complejo Penitenciario I de Ezeiza pero sólo estuvo allí 15 meses. En agosto de 2016 fue derivado a una suite del sanatorio Los Arcos, en Palermo, donde logró quedarse hasta noviembre. Entonces la Justicia dijo “basta” y lo mandó nuevamente a Ezeiza al descubrir que se movía con privilegios, como el acceso a un teléfono celular.

En la cárcel nuevamente, Salvatore se puso como meta lograr que se le otorgara otra vez la prisión domiciliaria y así volver a su lujoso chalet de la calle Melián al 2100. Con este objetivo, hizo un primer pedido ante la Justicia federal de Chaco -donde se le había impuesto la condena a 21 años de prisión- pero el fiscal Federico Carniel se opuso y logró frenar la mudanza del narcoabogado de Ezeiza a Belgrano.

Esto abrió un nuevo capítulo de disputas en Comodoro Py donde el Tribunal Oral Federal 6 -que controla de ejecución de una condena menor, pero firme, contra él- comenzó a recibir uno tras otro los pedidos del defensor de Salvatore, Luis Sasso, para lograr la prisión domiciliaria.

Ante todos los planteos la fiscal Gabriela Baigún se opuso e incluso descubrió que las reiteradas internaciones de Salvatore en el Hospital Argerich se debían en gran parte a que el preso tomaba a escondidas medicamentos contraindicados para su cuadro cardíaco. De hecho, actualmente, está internado en ese hospital reponiéndose de la segunda hepatitis medicamentosa del 2017.

“El tribunal no puede permanecer impávido ante las maniobras que efectúa el nombrado para empeorar, adrede, su estado de salud”, protestó formalmente Baigún ante el TOF 6 en un escrito presentado el pasado 22 de diciembre. Días después, disconforme con la actuación del tribunal, Baigún declinó la competencia de la causa para que el seguimiento de Salvatore lo hiciera la Justicia federal de Chaco.

Esa será una de las batallas del caso para 2018, porque el TOF 6 se opuso a desprenderse del caso y la fiscal parece dispuesta a llevar la cuestión hasta Casación.

El otro gran frente que Salvatore logró activar antes de la feria judicial tiene como escenario el juzgado federal N° 1 de Capital a cargo de Servini. Usando una causa iniciada el 8 de agosto de 2016 en la que sus abogados acusaron al SPF de abandono de persona (y que el fiscal Carlos Rívolo había desestimado) lograron abrir un frente contra la fiscal Gabriela Baigún.

Según pudo chequear Clarin, el 17 de noviembre se presentó ante Servini un médico penitenciario que siempre apoyó en sus informes la prisión domiciliaria de Salvatore y denunció a la fiscal federal por coacción.

“A mi jefa la llamó una fiscal diciéndole que me desvinculara de la atención de Salvatore y que, si no lo hacía, me iba a plantar una prueba en mi contra y no iba a parar hasta meterme preso. Le dijo que me iba a plantar un bolso con guita en mi casa, me iban hacer un allanamiento y me iban a llevar preso”, denunció el medico amigo de Salvatore mostrando una vez más que el poder de fuego del principal condenado por el caso “Carbón Blanco” sigue intacto.

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FuenteClarín
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