La supuesta corrección de metas, es también la confesión del fracaso

El macrismo despide el año con devaluación y carestía. Y así se instalan los peligros de una posible corrida bancaria ante el avance imparable del dólar.

Marcelo Ramal, dirigente de izquierda.

Por Marcelo Ramal *

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Con aires de normalidad, el gabinete económico ha anunciado lo que ya constituye un hecho consumado, a saber, otro salto en la inflación como resultado de la devaluación producida en los últimos días.

La conferencia de los funcionarios macristas buscó disimular la impasse de su programa económico, signado por el endeudamiento, el déficit fiscal causado por esa deuda y los subsidios a grupos capitalistas, y una evidente desaceleración económica.

En este cuadro, el gobierno ha apelado a un recurso remanido: el ablandamiento de la política monetaria con supuestos objetivos reactivadores. Pero como ya ocurrió en el pasado, los fondos especulativos que no renueven en letras del Banco Central, terminarán reforzando la actual corrida hacia el dólar.

Dada la magnitud de la hipoteca que acumula el BCRA, una corrida de esas características podría tener consecuencias explosivas. Mientras tanto, el gobierno no vacila en trasladar el costo de esta bola de nieve a los trabajadores, con mayor devaluación y carestía. Ese es el significado del anuncio oficial.

La supuesta corrección de metas es también la confesión del fracaso, con un 25% de inflación, sancionando paritarias a la baja, por segundo año consecutivo.

Los anuncios inflacionarios ponen al rojo vivo los reclamos del movimiento obrero: salario mínimo equivalente a canasta familiar, duplicación de la jubilación mínima, de los planes sociales y la AUH, un aumento salarial de emergencia y la reapertura inmediata de las paritarias.

 

 

(*) Dirigente de izquierda

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