Chacó adhirió al uso de cannabis medicinal; las familias esperan que se facilite el acceso

En la maratónica sesión de este miércoles, el Parlamento chaqueño adhirió al uso del cannabis medicinal, ley que sancionó el Congreso en marzo y que el Ejecutivo Nacional reglamentó 6 meses después, aunque sólo 3 de sus 12 artículos. Amelia Meza, madre de una joven con epilepsia refractaria, celebró la sanción y bregó porque “se produzca en el país y se faciliten los trámites y el acceso a la medicación”.

Cannabis medicinal

Bien pasadas las 22 de este miércoles, el Parlamento chaqueño abordó la iniciativa que adhiere a la ley nacional que autorizó el uso medicinal de cannabis, bajo receta médica. La iniciativa fue impulsada por la diputada Claudia Panzardi y acumuló a las de Mariana Salom (MC); Luis Obeid y Roberto Bracone (MC).

En diálogo con RADIO CIUDAD, Amelia Meza, madre de una joven chaqueña que padece epilepsia refractaria, celebró la sanción de la ley. Contó que desde mayo compra aceite de cannabis de Estados Unidos y que si bien en un principio lo hizo en forma directa, luego inició las gestiones a través de la firma Federalmed, posteriormente al trámite de autorización en Anmat para poder retirar la medicación por la Aduana, en Buenos Aires.

“Es un poco complicado acceder. Nosotros somos del interior del país y resulta un poco más complicado todavía porque tenemos que viajar a Buenos Aires a retirar el medicamento de la Aduana de Ezeiza, y tenemos que hacer la aprobación del trámite a través de Anmat. Antes, el trámite era sencillo”, comentó.

Contó que hace dos semanas, para retirar dos frascos, se encontró con el cambio de normativa de Anmat y nuevos requerimientos y formularios como “la síntesis del curriculum vitae médico”. “Me parece un poco incómoda para el paciente tener que ir a pedirle al médico su curriculum. Creo que esas cuestiones debería resolverlas el Estado y no el paciente que ya tiene suficiente carga encima”, cuestionó la madre aunque rescató que al menos por esa vía, aunque dificultosa, se pueda acceder a la medicación certificada ya que existen variadas ofertas de aceite, “pero una no conoce la procedencia, no sabe lo que tiene”.

“Mi hija tiene epilepsia retractaria, le dio episodios cuando iba a cumplir 20 años y realmente no paran. La medicación convencional no le hace efecto. Esto mejoró su calidad de vida, no solucionó su problema, pero al menos es un paliativo”, describió. Habló también de los lazos con otras familias que enfrentan esta misma necesidad y que, en su caso, la une con una señora de Coronel Du Graty “cuyo hijo tuvo epilepsia desde meses de nacido y tiene un problema serio. Ella también compra el mismo aceite que yo”.

Aseguró que para “la gente que está sufriendo algún mal, es una esperanza el aceite de cannabis para mejorar su calidad de vida”.

Planteó que además de enfrentarse con un tema que es considerado “tabú” en muchos ámbitos, también notó “mucha resistencia con el autocultivo y en toda esta oferta que hay de aceite de cannabis. Veo resistencia en ese punto”, afirmó.

Respecto de la adhesión en Chaco, subrayó: “Me alegra mucho porque dieron muchas vueltas para adherirse a la ley. Algo que debió haberse hecho desde el primer momento porque necesitábamos gente que se involucre en el tema para facilitar todas estas gestiones y cuestiones”. “Ojalá se produzca en el país y tengamos facilitados todos los trámites y el acceso a la medicación”, expresó.

El debate en Recinto legislativo, durante el tratamiento de la iniciativa de ley
La diputada justicialista fue quien llevó la normativa al Recinto, como “un avance que ha sido largamente esperado” por familiares y pacientes que padecen de enfermedades como el cáncer, epilepsia refractaria y que encuentran en el uso medicinal de la planta un “tratamiento paliativo” para contrarrestar los efectos de sus padecimientos. A la par de esta ley, Panzzardi también impulsó la creación de un Consejo Asesor respecto del uso medicinal del cannabis, que asistiría a la normativa sancionada y por el cual advirtió a sus pares que el año próximo continuará “insistiendo en la sanción del proyecto 1845/17”.

Desde el interbloque Cambiemos, el diputado Obeid, quien este año participó activamente de los debates que se generaron en torno a la ley, con participación de la sociedad civil y otros poderes del Estado, habló de una normativa “que nace de la solidaridad y del amor de la gente, de los testimonios de muchas madres, de sus chicos”.

Mencionó casos de pacientes pediátricos que llegaron a convulsionar 700 veces por día, incluso estando medicados, y madres que se volcaron al autocultivo y a la autoelaboración del aceite por falta de la intervención del Estado en un tema tan importante para pacientes con dolencias muy graves.

Advirtió, que es un medicamento que “lo tiene que prescribir un médico, que se tiene que hacer cargo el médico de la dosis” y pidió ser “claros en el mensaje” y manifestó: “Hoy me pongo feliz de que podamos sancionar esto, mañana tiene que empezar un teléfono a sonar para que no les pase esto a las madres, para que les demos una respuesta más sencilla”.

Otra de las intervenciones fue la del justicialista Juan Manuel Pedrini, quien recordó el tratamiento que se le dio en el Congreso a la ley sobre la base de un proyecto de la diputada Diana Conti, “que tuve el privilegio de acompañar”. Contó que “lo que planteaban las mamás y cuidadores era ver la posibilidad del autocultivo, venían de un saber práctico, ya se sabía que la marihuana servía para combatir la epilepsia refractaria y las consecuencias de una quimioterapia, pero a través de un saber empírico” y sostuvo que “hubo una presión fuerte de la industria de medicamentos, que hicieron todo lo posible, un lobby legislador por legislador para impedir la sanción de este tema, la ANMAT está colonizada por los laboratorios enemigos de esta ley”.

En ese sentido, apuntó que en la actualidad “no se cumple con la ley que establece la asistencia gratuita por parte del Estado, si el costo va a ser $6500 pesos va a ser imposible, los grupos que actuaron en contra son los que siguen la política de criminalización de las drogas”. Felicitó a los autores de las iniciativas y agregó “esto es el comienzo, ojalá que la UNCAUS pueda producir el aceite, mi solidaridad con todas las familias que hoy ponen en riesgo su libertad para administrar un remedio o paliativo a enfermos terminales o en situación muy difícil”.

Para Hugo Sager “el mayor lobby es el prejuicio que tiene que ver con cuestiones culturales, de formación, pero creo que sobre la aplicación medicinal, hay que ponerse en la otra vereda”. “Quedan cuestiones pendientes y es tarea de la Comisión de Salud para el año 2018 trabajar y darle lo más rápido posible un tratamiento positivo a la creación del Consejo, esto lo establece la ley y también está limitado en su conformación a partir del prejuicio pero hay que vencer esos prejuicios y hacernos cargo, porque en la medida que hoy hayamos dado el primer paso comenzamos a andar”.

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