“Cada pueblo que fue abandonado por el Estado hoy es el reino de un traficante”

Así lo expresó la doctora en Medicina y especialista en Uso Problemático de Drogas, Raquel Peyraube, una figura clave en la legalización de la marihuana en Uruguay. Este martes disertó en el 1º Seminario sobre uso medicinal de cannabis y Derecho Penal que se realizó en Corrientes, en la Facultad de Derecho de la UNNE.

Raquel Peyraube, una figura clave en la legalización de la marihuana en Uruguay.

La jornada se extenderá este miércoles y jueves en el Salón Auditorio “Centenario de la Reforma Universitaria de 1918 del Campus” de avenida Libertad 5460, a partir de las 16 horas.

Raquel Peyraube es doctora en Medicina y especialista en Uso Problemático de Drogas, con formación en Psiquiatría, Toxicología, Psicoterapia Psicoanalítica, en temas de Infancia, Adolescencia y Exclusión social y cuenta con 28 años de experiencia. Por ello, fue convocada para analizar en la sociedad correntina la prohibición, regulación y componentes químicos del cannabis de manera interdisciplinaria.

Uruguay es el primer país en el mundo que legalizó el cannabis para todos los usos, no sólo el medicinal (Italia y Canadá son algunos de los países que han replicado la ley uruguaya) sino el industrial y el uso adulto. Algunos países han legalizado con otro modelo; por ejemplo Estados Unidos tiene 29 estados (más de la mitad) que ya han legalizado el uso, ocho para todos los fines y los otros 21 sólo con fines medicinales. Oriunda de este país, la Doctora mencionó dentro de los beneficios de la legalización del cannabis varias razones como ser políticas, sociales, en materia de defensa de los Derechos Humanos, entre otras.

Al hacer referencia a las de orden político y social reconoció “la fragilidad de las democracias”, sobre todo en los países en vía de desarrollo como ser Latinoamérica, África, Asia donde, explicó a época, “es terrible cada vez que se tiene un Estado paralelo construido en base a un poder económico porque no se tiene garantías, es un Estado que pierde la fortaleza de sus garantías, uno no sabe si está durmiendo con el enemigo porque copan las instituciones, las familias, todo”.

Al hacer referencia a las razones del orden de los Derechos Humanos indicó que la prohibición para justificar una guerra contra las drogas “ha violado los derechos humanos, porque en realidad son muy pocos los peces gordos que están presos. La mayoría de la gente que está es el pequeño productor que frente a las omisiones del Estado en desarrollo de políticas de empleo, en desarrollo de modelos educativo, quedó desprotegido.

Además, cada pueblo que fue abandonado por el Estado hoy es el reino de un traficante”, reconoció al mismo tiempo que advirtió desde su rol de madre, médica e investigadora “no queremos que nuestros hijos sean controlados por las mafias, porque lo único que le interesa al mafioso es el lucro; en cambio al Estado si son valores fundados lo que le interesa es la salud, la educación y el desarrollo”, repitió.

En cuanto al beneficio en la salud pública (desde varias perspectivas) reconoció que “lo que vende el mercado clandestino aun para uso medicinal el 80% está adulterado o contaminado, entonces las drogas sí son peligrosas, y por ello las tiene que regular el Estado; esto es algo que vino para quedarse, nos parezca bien o no. Los modelos más eficaces son aquellos que aceptando la realidad tal cual se la presenta desarrollan estrategias para modificarlas”, resaltó.

A tal extremo que, en la actualidad, Naciones Unidas está revisando un proceso para nuevas visiones para la perspectiva desde la salud.
Peyraube, desde la Asociación Internacional para el Desarrollo de Cannabinoides como Medicamentos, fue convocada para hacer informes para Naciones Unidas y “lo terrible de esto es que la Organización Mundial de la Salud que hace esta convocatoria fue excluida de las decisiones políticas internacionales para las convenciones de drogas, las convenciones de drogas no fueron basadas en conceptos de salud, simplemente en lo moral, económico y político”, dijo.

En marzo de 2007, la OMS comunicó que ha sido demostrado que los cannabinoides (especialmente el THC) inhiben el desarrollo de la proteína que constituye la placa de beta-amieloide en el Alzheimer.

“Luego de esto han caído en desgracia, las convenciones de drogas han estado por encima de las convenciones de Derechos Humanos, curiosamente lo que dice Naciones Unidas es al revés, las convenciones de Derechos Humanos son jerárquicamente superiores a las de drogas. Pero esto nos lleva a un interrogante por qué no desarrollar una industria no tradicional que genere una política de empleo en márgenes de control y seguridad, por qué regalarle esto a las mafias, las sustancias se van a consumir igual con nosotros y sin nosotros, lo que podemos hacer es educar cómo hacerlo y cómo no”, reconoció a la hora de reforzar la importancia de la legalización del cannabis.

 

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