Capitanich: “Los que votan a la oposición tienen que tener una representación política”

En diálogo con Radio del Plata, el intendente de Resistencia aseguró que quienes fueron elegidos para ser opositores deben ejercer su rol y no convalidar los ajustes que busca imponer el gobierno de Cambiemos. “Macri es coherente; los que no somos coherentes somos nosotros”, reflexionó. Apuntó que Cristina "debe ser la constructora de la unidad en la diversidad de la oposición".

Jorge Capitanich, intendente de Resistencia

En una charla con el periodista Daniel Tognetti, el jefe comunal de Resistencia denunció que el gobierno nacional coopta la voluntad de los gobernadores a través de la extorsión con los recursos nacionales y que busca hacerlos cómplices de los ajustes contra trabajadores, jubilados y empresas nacionales. En ese contexto, consideró que la oposición debe ejercer su rol y articular un acuerdo programático “que garantice unidad en la diversidad” y defina una estrategia para ser una alternativa confiable en 2019 para las mayorías populares. Y subrayó que el rol de la expresidenta y senadora electa Cristina Fernández de Kirchner debe ser la de “constructora” de esa unidad en la diversidad.

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“Macri fue coherente: en 2003, en 2005, en 2007, fue opositor, sistemático, aguerrido. Cuando se estatizaba Aerolíneas, estaba en contra; cuando se estatizaba YPF, estaba en contra; cuando el gobierno de Cristina tomaba decisiones como la estatización de las AFJP, él estaba en contra. Porque representaba los intereses que representa. El es coherente. Los que no somos coherentes somos nosotros, porque desde el 10 de diciembre del 2015 terminamos convalidando la estrategia que tiene el gobierno”, disparó Capitanich.

“Siempre sostengo que en democracia si hay un oficialismo tiene que haber una oposición porque no todos votan al oficialismo. Y los que votan a la oposición tienen que tener una representación política: los que nos oponemos”, insistió el intendente de Resistencia. En ese sentido, aseguró que “no podemos convalidar una reforma laboral que pretenda una flexibilización que viole sistemáticamente las conquistas laborales históricas, no podemos ser copartícipes en perjuicio de nuestros jubilados y a los que ejercen derechos sociales en materia de asignación universal por hijo, no podemos convalidar reformas tributarias que favorezcan a los ricos en detrimento de los pobres y las pequeñas y medianas empresas, no podemos convalidar un ajuste estructural en la economía argentina que reduzca el consumo y que perjudique a la familia argentina y a su vez que destruya la industria nacional que tanto nos costó construir”.

“Tenemos que tener diferencias. No podemos permitir que el gobierno nacional nos meta la mano en el bolsillo para quitarnos recursos de las provincias y de los municipios”, sostuvo.

Con respecto al rol de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, consideró que “es la figura opositora más votada en la provincia de Buenos Aires, es una líder política de la oposición y a su vez tiene que ser la constructora de la unidad en la diversidad de la oposición para ser una alternativa confiable en el 2019”.

Capitanich denunció que el gobierno nacional utiliza estrategias “tramposas” para cooptar voluntades opositoras. Al respecto, mencionó el caso de la famosa ley de “reparación histórica” para los jubilados que no fue tal y que permitió el blanqueo de capitales de familiares del presidente Mauricio Macri y de empresarios allegados y que “la zanahoria” fue la devolución en cuotas a las provincias de lo retenido para sostener el déficit de la ANSES, algo que ya estaba contemplado en un decreto firmado por la ex presidenta a fines de noviembre de 2015. Ahora, lo emparentó con el “pacto fiscal” por el cual los gobernadores desisten de los juicios contra el Estado nacional y convalidan al ajuste sobre el cálculo de las jubilaciones. “No solamente coopta voluntades de oposición sino que los hace cómplices de sus acuerdos políticos a los gobernadores, que resignan fondos y convalidan ajustes de carácter previsional o que a partir de ahora establecen mecanismos para una reforma laboral y tributaria que constituyen desde la flexibilización laboral más marcada hasta la reforma tributaria que significa disminución de impuestos a los ricos”, precisó.

“Tienen múltiples herramientas para coaccionar”

Con respecto a la subordinación de la mayoría de los gobernadores a los deseos de la Casa Rosada, el exgobernador por dos mandatos de la provincia del Chaco describió cuáles son los mecanismos que utiliza el gobierno nacional para disciplinarlos y los resumió en dos: no se envían anticipos de coparticipación para el pago de sueldos en tiempo y forma y no se autorizan la toma de créditos por parte de las provincias. “Tiene múltiples herramientas para coaccionar y para establecer un elemento coercitivo a las provincias y esto es lo que termina convalidando acuerdos con los gobernadores para tener correlato en el Congreso que va a perjudicar notoriamente a jubilados, trabajadores y a pequeñas y medianas empresas y a la industria nacional”, reveló.

Crisis de deuda, un final inevitable

A tono de autocrítica, Capitanich reconoció que desde la oposición “no hemos tenido esta capacidad de unirnos en la diversidad; ellos, ante las debilidades nuestras atacan y profundizan un ajuste de carácter estructural que va a terminar como terminan todos: con crisis de deuda, porque es inevitable”.

“Si uno toma los indicadores macroeconómicos observará que es un récord el déficit de balanza comercial desde 1994, que se duplicó el índice de desocupación, que aumentó sistemáticamente el déficit fiscal, que generaron 1,2 billones de pesos de emisión de Lebacs con un esquema de convalidación de tasas de interés cada vez más elevadas para sustentar el déficit fiscal. Los desequilibrios macroeconómicos se agudizan y a su vez los desequilibrios de carácter social por un aumento en la transferencia de pobres a ricos y una estructura económica que genera un condicionamiento extremo hacia futuro”, sintetizó.

 

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