La Nación emitió otra vez en euros, estiró plazos y cerró el financiamiento internacional del año

Por primera vez pudo financiarse en esa moneda a 30 años pagando 6,25% anual

Luis Caputo, ministro de Finanzas.

El Gobierno captó del mercado global otros 2750 millones de euros con la emisión de 3 nuevos bonos de deuda en esa moneda a vencer en 5, 10 y 30 años (plazo inédito hasta aquí para el país en esa divisa) y por los que pagó tasas del 3,375, 5,25 y 6,25% anual, respectivamente, una operación que le permitió cerrar sus necesidades de financiamiento internacional nuevo del año.

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La colocación resultó 10% superior a lo esperado, algo favorecido por el vendaval de ofertas de compra que recibieron los títulos: “La transacción contó con una participación total de 373 inversores que realizaron ofertas por un total de 11.500 millones de euros”, destacó el ministerio de Finanzas en un comunicado que valoró el resultado logrado tras una serie de reuniones que funcionarios de esa cartera habían mantenido en los últimos días con representantes de fonos e inversores europeos en Londres y Frankfurt.

Esto quiere decir que por cada euro que el país tomó para financiarse le ofrecieron 4,2, algo que redundó en un menor costo de emisión final. De hecho, la guía de rendimiento para el papel a 5 años (2023), que se emitió por 1000 millones de euros, estaba indicada en el 3,5% anual frente a una indicación anterior de 3,625%, pero se terminó colocando al 3,375% ya indicado.

Esto se repitió en el caso del bono a 10 años (al 2038), también por 1000 millones de euros, que se ofreció en principio al 5,5% y bajó luego su rendimiento al 5,3% anual antes de ser finalmente vendido al 5,25%; y para el inédito bono a 30 años (vence en el 2047), que se planteada emitir por US$ 500 millones a una tasa que fuera del 6,50 al 6,375% y se vendió en definitiva al 6,25% pese a que la colocación se amplió a 750 millones de euros.

El Gobierno había reabierto el mercado del euro para la deuda argentina hace 13 meses, cuando luego de 15 años de abstinencia, emitiera dos bonos por 1250 millones de esa moneda a 5 y 10 a tasas del 3,875% y 5% anual tras haber recibido ofertas de compra por 7600 millones de euros en total, es decir, 3 veces o buscado. Ahora, por la mayor demanda, consiguió reducir en medio punto el costo de endeudamiento al menor plazo pero debió pagó un cuarto de punto más caro el obtenido a 10 años.

La inscripción de los nuevos títulos se realizará en Luxemburgo pero ellos estarán regidos por la legislación de Nueva York y la colocación estuvo encabezada por el banco Santander, que la compartió con los bancos BBVA y Citi.

El Ministerio de Finanzas valoró el resultado de la colocación como una nueva muestra de “la confianza que los inversores tienen en el país” y destacó que se logró además ampliar “el universo de inversores institucionales que toman riesgo argentino, diversificando así más nuestras fuentes de financiamiento”. En este sentido reportó que de la demanda tomaron parte inversores y fonos de Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Holanda, Irlanda, Italia, Noruega, Portugal, Reino Unido, Suecia y Suiza, entre otros.

La operación le permite a Finanzas cerrar el capítulo 2017 de emisiones internacionales y pasar a concentrarse en la posibilidad de comenzar a prefinanciar las elevadas necesidades para el 2018 (unos US$ 20.000 millones en deuda nueva y 40.000 millones en total, si se consideran refinanciamientos de bonos que vencen), lo que buscará hacer en los próximos meses mientras espera por una rebaja de tasas en la plaza local para poder emitir más en la moneda en que gasta: pesos.

Precisamente el capítulo local de financiamiento para el ejercicio en curso no está cerrado ya que, vale recordar, hace tres semana desistió de colocar un bono en pesos a tasa fija (reapertura del Bonte 2023 que paga tasa del 16% anual) al recibir ofertas de compra por apenas $3715 millones, algo así como un tercio de lo que buscaba. Esa emisión intentó realizarla justo cuando el BCRA había comenzado a subir fuerte las tasas que paga para que los inversores le permitan retirar del mercado pesos a cambio de quedarse con las Lebac, lo que restó adhesión a esa emisión. Además debe completar la refinanciación de las Letras del Tesoro (Letes) por unos US$ 1500 millones este mes, tarea con la que comenzará el próximo martes, y por casi US$ 2500 millones en diciembre

 

 

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