Caso Alegre: los prefectos dispararon 11 veces contra el auto del chofer antes de matarlo

El dato surge de una resolución donde se niega el cambio de carátula para uno de los prefectos imputados. Según el expediente, uno de ellos disparó nueve veces contra el auto del chofer de la Cámara Federal de Apelaciones, Víctor Alegre, mientras que el otro disparó otras dos. Uno de esos disparos terminó causándole la muerte la tarde del 22 de agosto de 2016, en Colonia Benítez.

El chofer Víctor Alegre y los prefectos imputados, Carlos Sánchez y Walter Pérez, ingresando a la fiscalía. Foto: Facebook y Jorge Tello / Es Chaco

Una verdadera balacera fue la que sufrió el chofer de la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia, Víctor Alegre, antes de morir a manos de miembros de la Prefectura Naval en un caso de gatillo fácil ocurrido el 22 de agosto de 2016, en cercanías al puente San Pedro de Colonia Benítez.

Así lo establece una resolución firmada por los miembros de la Sala Penal 2 de la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia. “Se acreditó que (el prefecto, Walter) Pérez efectuó nueve disparos. Entretanto (su colega, Carlos) Sánchez realizó dos, uno de los cuales resultó fatal para Víctor Amado Alegre”, indica el escrito que tiene fecha el 6 de octubre y lleva la firma de los jueces ad hoc, Mario Boldu, Ana de Mengoni y Mirta de Skanata.

¿De qué se trata la resolución que hace referencia a los disparos? La misma surgió a propósito de una apelación realizada por la fiscalía Federal de Resistencia en donde se solicitó el cambio de carátula para el delito que se le imputa a Pérez.

Actualmente, Pérez está procesado por “abuso de armas” debido a que realizó una serie de disparos contra Alegre en medio de la persecusión que terminó con su muerte, aunque ninguno de ellos lo hirió.

Para la fiscalía, Pérez debería estar imputado por “Homicidio Agravado por ser Miembro de una Fuerza de Seguridad en su faz omisiva de comisión por omisión”. ¿Qué quiere decir esto? Que el prefecto tenía control de la situación y no hizo lo necesario para impedir que se produzca la muerte del chofer. Vale remarcar que esta figura es mucho más grave que la que actualmente pesa sobre él.

Sin embargo, el tribunal denegó este cambio de carátula al considerar que el pedido de la fiscalía “no encuentra correlato en nuestro Derecho Penal debido a que resulta constitucionalmente inadmisible – por incurrir en una analogía violatoria del principio de legalidad – una imputación por homicidio (que es un tipo activo doloso) basada en una omisión, toda vez que ni siquiera existe cláusula legal alguna en nuestro ordenamiento jurídico que establezca que no evitar un resultado típico equivalga a causarlo”.

“Que no obstante ello”, aclaró el Tribunal, “es del caso recordar que, en tanto y en cuanto se respete el principio de congruencia, la calificación legal puede ser revisada en la etapa procesal correspondiente”.

Así mataron a Alegre

Cabe recordar que en la tarde del 22 de agosto, Alegre volvía a Resistencia junto a su hija luego de una jornada de pesca en la Isla del Cerrito. Por causas que se intentan esclarecer, luego de pasar la escuelita del Ancho, comenzó a ser perseguido por dos integrantes de Prefectura Naval, Walter Pérez y Claudio Sánchez quienes, a bordo de una motocicleta, le exigían a viva voz que pare.

La hija de Alegre, Araceli, se asustó y pensó que se trataba de un asalto. Es por eso que le dijo a su padre que siga su marcha y que no se detenga. En la causa hay dos versiones sobre esta parte de la historia: una, la de la hija de Alegre, que sostiene que Prefectura no tenía ningún puesto de control vehicular y que tampoco los prefectos tenían vestimenta que los identifique. La otra versión es de los imputados: ambos aseguran que sí había un puesto, que tenían chalecos refractarios y que Alegre eludió el puesto embistiendo al prefecto Sánchez de frente.

Luego, al ver que el vehículo no paraba, los prefectos comenzaron a dispararle. De acuerdo a sus declaraciones ante la Jueza, Zunilda Niremperger, ambos reconocieron haber efectuado varios disparos con sus armas. Uno de esos tiros impactó en el cuerpo de Alegre.

Los peritajes practicados y la correspondiente necropsia arrojó que la muerte fue producida por “shock hipovolémicolesión por arma de fuegolesión aortica”, observándose que la lesión mas importante provocada por el proyectil de arma de fuego fue en la arteria aorta.

Así también, el peritaje practicado sobre el automóvil arrojó que sufrió cuatro disparos: dos en el paragolpes trasero, uno en la rueda trasera izquierda y otro que ingresó al vehículo perforando el cristal de la ventanilla de la puerta trasera izquierda, para atravesar posteriormente el panel interno de la puerta e ingresar a la parte del respaldo del asiento del conductor.

Tras el disparo, el chofer perdió el control de su vehículo y terminó incrustado en unos arbustos. Murió a los pocos minutos, antes de que llegara la ambulancia. A unos 40 metros del Fiat Palio gris de Alegre, se secuestró un bolso anaranjado con envoltorios de lo que presuntamente era marihuana. Hasta ahora no se pudo comprobar que la droga haya estado previamente en el vehículo de la víctima.

 

Compartir