Ricardo Rouvier: “El kirchnerismo no kirchnerizó al peronismo”

En su paso por Resistencia, el sociólogo Ricardo Rouvier pasó por RADIO CIUDAD donde analizó la actualidad política del peronismo y también advirtió sobre la persistencia de la alta desconfianza hacia la clase política.

El sociólogo Ricardo Rouvier, en los estudios RADIO CIUDAD

“El kirchnerismo es peronismo, no se puede negar. Pero, en relación con el peronismo, gobernó doce años. Durante esos doce años el kirchnerismo no kirchnerizó al peronismo, y eso es clave. Ese es un problema estratégico que no se tuvo en cuenta. ¿Qué quiere decir kirchnerizar al peronismo? Al decir no se kirchnerizó el peronismo es la convicción, la persuasión que hacés a través de una cantidad de medios, formación de cuadros, partidos, un montón de estructuras que tendrías que haber creado y no creaste, para no dejar al peronismo librado a su suerte una vez que ya no manejara los recursos”, reflexionó Rouvier en el programa Ciudad Paralela.

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Según el sociólogo, el kirchnerismo debió dar “una batalla cultural interna con el propio peronismo, una especie de revolución cultural, al modo de Mao, que no la hiciste hacia adentro”. Y consideró que “al no hacerla, aflora lo anterior, lo tradicional”. En ese sentido, recordó que “hay gobernadores que no querían el matrimonio igualitario, ahí tenés un problema cultural. Al peronismo tradicional le cuesta mucho metabolizar el matrimonio igualitario porque viene de otra matriz cultural, más patriarcal”.

“La otra falla estratégica es la falta de política orgánica, no podes apostar hoy, siglo XXI, solo a un liderazgo; tenés que tener estructuras, partidos y alianzas, el peronismo siempre fue de alianzas. Sobre todo, esta batalla que había que dar contra los dinosaurios no se hizo. Entonces, ¿qué pasa?, los dinosaurios aparecen. No los mataste, metafóricamente hablando claro”, indicó Rouvier.

“Fuera del voto hay mucha indiferencia, mucha desconfianza hacia la política”

El sociólogo y director de la consultora Rouvier y Asociados se refirió, también, a la percepción que tiene la ciudadanía argentina respecto a los dirigentes políticos y advirtió que aún persiste la “desconfianza” y la “indiferencia” contra lo que se denomina “la clase política”. Sin embargo, sostuvo que a pesar de esa mirada de rechazo hacia “los políticos” al ser consultada sobre cuáles son los políticos que prefiere, siempre aparece alguno. “Es una consideración general sobre la clase política pero después se termina casi como en una contradicción eligiendo a algún político como el que mejor imagen tiene”, sostuvo. En ese sentido, señaló que, de acuerdo a las últimas mediaciones, María Eugenia Vidal, la gobernadora de Buenos Aires, es la dirigente política con mejor imagen del país superando el 60 por ciento de imagen positiva, seguida por el presidente Mauricio Macri.

Al respecto, reflexionó: “la mayoría de los argentinos no conoce a Vidal, la conoce por televisión, en realidad se opina en base a una imagen, lo que ella transmite como imagen es transparencia, lejos de la figura de una dirigente político tradicional, una chica de su casa, honesta, con voluntad, con ganas de hacer cosas, una cantidad de atributos positivos que hacen que Vidal hoy esté expresando esa confianza”.

“Hay dudas de que los medios ‘le hagan la cabeza a la gente’”

Por otro lado, Rouvier también analizó la influencia que tienen los medios de comunicación en la construcción de la percepción sobre determinados dirigentes políticos por parte de las audiencias y relativizó, a diferencia de la mayoría de los dirigentes políticos, que esa influencia sea determinante.

“Los políticos en su casi totalidad creen que los medios masivos le llenan la cabeza a la gente de lo que quieren y la gente hace lo que los medios dicen. Hemos escuchado a presidentes decir esto, no solo argentinos también extranjeros. El grupo Clarín, O Globo en Brasil, casi todos los dirigentes de Occidente se quejan de la prensa: Sarkozy, en Francia; Lula, en Brasil; Cristina ni hablar; en Ecuador, Correa. Todos están convencidos que los medios masivos son una especie de Alien, un monstruo que lo devora al votante. La academia a eso responde: no sé. No puedo asegurar que lo que dicen los políticos sea cierto, no tengo pruebas empíricas. Hay trabajos de investigación que han salido últimamente donde cuestionan esta hipótesis”, señaló.

En ese sentido, admitió que es cierto que existe lo que los analistas en comunicación denominan “agenda setting” que es la imposición de la agenda de temas sobre los que va a hablar. “Hasta ahí la academia acepta que sí. Ahora, que los medios ‘le hagan la cabeza a la gente’, hay dudas sobre eso”.

“El lector de La Nación es un lector más ideológico que el lector de Clarín, el lector de Página/12 es un lector más ideológico que el que lee Clarín. El problema está en el medio que más se vende, que es Clarín. ¿Por qué? Porque Clarín no tiene una ideología tan clara, porque en realidad la política de Clarín es comercial, tiene un contrato con sus lectores. Para decirlo brutalmente, para Clarín es negocio hablar bien de Macri durante seis meses, a los seis meses se terminó porque el negocio de Clarín no es Macri. El negocio de Clarín es Clarín con su público”, observó.

 

 

 

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