Capitanich asegura que planteos sobre recursos para los residuos son ilógicos y absurdos

El intendente Jorge Capitanich aseguró este martes que la causa que investiga el reparto de fondos del Programa de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) entre los años 2013 y 2015 por la cual fue citado a declarar por el juez Claudio Bonadío es ilógica y absurda.

Capitanich rechaza por absurdas las imputaciones de Bonadío.

Capitanich explicó que cuando fue jefe de Gabinete no manejó ni giró los fondos como se hace aparecer. Detalló que hubo un trámite administrativo de medio año (el 2014) hasta las transferencias del Ministerio de Economía de la Nación de entonces; las primeras transferencias recién fueron en agosto/2014.

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Detalló que los fondos eran recursos de la Secretaría de Ambiente – Subsecretaría de Coordinación de Políticas Ambientales que se giraban directamente al Municipio.

 

“El recurso transferido ingresaba a las cuentas corrientes que informaba cada intendente y a cada localidad ingresó el recurso en forma directa, en con el cargo de rendición de cuentas futuras a la Nación”, mencionó el intendente.

 

Respecto a esto informó que cada municipio tuvo a su disposición no más de 3,5 o 4 millones de pesos cada uno, y a su vez debieron ejecutar las obras los intendentes o sus funcionarios, controlados a su vez por cada Concejo Deliberante, por el Tribunal de Cuentas, y en su caso por la Justicia de cada lugar

 

Los Municipios tenían el cargo de rendición de cuentas a la Secretaría de Ambiente, una vez finalizado el tiempo de convenio, como cualquier otro convenio.

 

La verdad

Dijo que al momento de ejercer el cargo de Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, en la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable existía y existe un programa llamado GIRSU (Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos) que estaba o está a cargo de la Subsecretaría de Coordinación de Políticas Ambientales, una de las cuatro que tenía el organigrama de dicha Secretaria.

 

En el 2013 cuando Capitanich hizo asumir al ingeniero Omar Judis como secretario de Ambiente, éste a su vez nombró como subsecretario de Coordinación de Políticas Ambientales a Enrique Orban, quien tuvo a su cargo dicho programa.

 

El programa tenía algunos recursos, pero estos se fueron completando con el paso del tiempo, mientras se solicitaban desde distintas provincias y municipios, ya que el mismo era primordialmente municipal, ya que son los municipios los que cargan con el problema del residuo urbano.

 

La gestión de los convenios hasta las transferencias llevo muchos meses:

Los convenios se fueron firmando entre los municipios y la Secretaría de Ambiente, y de a poco se generaron tandas a medida que los propios intendentes iban generando la gestión en Buenos Aires.

 

Cuando los convenios se firmaban, ya habían pasado controles e informes técnicos de las áreas administrativas y sobre todo técnicas de la Secretaría y los mismos Municipios informaban las cuentas de su comuna y cuando el Ministerio de Economía de la Nación disponía se transferían directamente al municipio los recursos para distintas tareas.

 

Al contrario de lo que se dice, solamente unos pocos debían construir plantas de residuos:

de solo mirar los Anexos de los componentes de gastos de cada convenio marco Municipio-Secretaria de Ambiente, se podría aclarar todo. En dichos documentos se detalla que muy pocos municipios tenían que construir las plantas y es al revés de lo que se dijo. Esto es por el volumen de residuos de cada localidad (informes técnicos de GIRSU).

 

Para eso existían los informes técnicos de las áreas de Ambiente, para determinar cuáles municipios debían tener planta de residuos y cuáles no. “Es de toda lógica ya que no es lo mismo Sáenz Peña que Ciervo Petiso”, recalcó y agregó que todo está detallado en los anexos y que eso lo determinaban los técnicos. Ni Capitanich ni Judis, Ni Orban.

 

Detalla además que los que sí debieron construir plantas, porque los Anexos de componentes de su convenio lo establecían, fueron Sáenz Peña, de gestión radical a cargo de Gerardo Cipolini, que recibió $8.000.000, más del doble que los Municipios Peronistas, y a las que fue una de las primeras a las que se les transfirió.

Corzuela; Taco Pozo; Sáenz Peña; San Martín; Isla del Cerrito, y algunos otros por ejemplo tenían en su Anexo el ítem “planta de tratamiento”, pero no así los demás.

 

¿Cómo eran los anexos?

Cada convenio tenía un acta donde estaba determinado el monto a percibir por parte del municipio y además en la parte final un anexo, donde se discriminaban los componentes de gastos que eran los siguientes:

 

-Planta de tratamiento muy pocos municipios (Sáenz Peña o Corzuela por ejemplo)

-Saneamiento de basurales a cielo abierto, todos los Municipios

-Celdas de disposición final, todos los Municipios

-Adquisición de equipamiento para RSU, algunos Municipios

-Campaña de concientización, algunos

-Una segunda tanda de convenios: ningún municipio con obligación de planta.

 

Por ejemplo, ya en una segunda tanda de convenios que se firmó recién por setiembre de 2014, en ningún convenio de estos se estableció el deber de adquirir o construí “Plantas”, debido al tamaño de la localidad

 

Ellos fueron: Puerto Eva Perón; Ciervo Petiso; La Triga; Las Garcitas; Lapachito; Hermoso Campo; Chorotis; Coronel Du Graty; Makallé; Basail; Puerto Vilelas; Miraflores y General Capdevila.

 

Señaló también que existió una tercera tanda con convenios ya firmados que por el cese de mis funciones en Jefatura de Gabinete no pudieron ejecutarse: Charata; General Pinedo; Laguna Limpia; Pampa Almirón; Las Breñas, etc. “Ninguno de estos municipios debía construir una planta”, señaló el intendente.

 

Los convenios en su mayoría disponían componentes como:

a)-Saneamiento de basurales a cielo abierto;

b)-celdas de disposición final de residuos;

c)-Adquisición de equipamiento para RSU (Residuo sólido urbano)

d)-campaña de concientización

e)-Plantas solo en pocos municipios

Muchos intendentes a su vez solicitaron la adquisición de equipamiento con parte de los fondos.

 

“A la realidad de que no todos los municipios debían construir las famosas plantas, sino los menos como ya vimos, debemos agregar que muchos Municipios, a su vez pidieron autorización para modificar su componente de gastos ya que como tenían basurales muy chicos, solicitaban autorización para poder adquirir equipamiento para proyectar tareas de manejo de residuos hacia el futuro”, explicó. “Así lo hicieron varios intendentes. Y eso también era un pedido de los intendentes”, dijo.

 

El exjefe de Gabinete aseguró que nunca manejó los fondos que se dicen y que cada municipio los recibió como cualquier otra gestión.

 

Para fundamentar lo entes expuesto presentó las planillas con detalles para demostrar los absurdos de la causa.

 

 

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