Estiman que unos 40 cadáveres fueron arrojados al río Paraná durante la dictadura

Así lo indicó la Unidad de Búsqueda del Destino Final de las Personas Desaparecidas Vinculadas al Chaco en el informe que presentó la semana pasada. El dato surge del testimonio de unas 60 personas (la mayoría pescadores) de localidades ribereñas ubicadas entre la capital de Corrientes y Goya. Según los testimonios, casi todos los cuerpos tenían el abdomen abierto, los dedos cortados y fueron enterrados como NN.

Foto: Jorge Tello / Es Chaco

Se presume que durante la última dictadura pasaron más de 40 cadáveres por el rio Paraná entre la zona de la ciudad de Corrientes y Goya. Algunos de estos cuerpos estaban abiertos en el abdomen y con los dedos cortados, otros atados de a dos o tres. La mayoría eran personas jóvenes y en algunos casos tenían pulseras con etiquetas que decían “No denunciar”.

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Esta es una de las aseveraciones más impactantes que surgen del primer informe realizado por la Unidad Búsqueda del Destino Final de las Personas Desaparecidas Vinculadas a la Provincia del Chaco el cual fue presentado la semana pasada en Casa de Gobierno y al que tuvo acceso CHACO DIA POR DIA.

La Unidad trabaja en la órbita de la Subsecretaría de Memoria, Verdad y Justicia dependiente de la secretaría de Derechos Humanos y cuenta con el apoyo del Colectivo Arqueológico, Memoria e Identidad de Tucumán (CAMIT).

Creada por Resolución N° 109 en mayo de 2016, tiene por objeto la búsqueda de los restos de ciudadanos desaparecidos o el destino final de los mismos en el territorio del Chaco durante la dictadura cívico militar impuesta entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983.

Relevamiento

En el informe se aclara que las primeras tareas se desarrollaron en las localidades ribereñas e islas aledañas ubicadas entre la capital de Corrientes y Goya, tanto en la margen correntina como la de Chaco y Santa Fe, con especial énfasis en la zona de Empedrado. Se trabajó y se realizó un relevamiento testimonial de más de 60 personas, en su mayoría pescadores, los que presentaron testimonios de enterramientos tanto colectivos como individuales en la zona.

La delimitación del campo fue establecida en base a los antecedentes testimoniales y judiciales basados en la aparición de cuatro cuerpos en el balneario de Empedrado a fines de 1976, los que fueron enterrados en el cementerio local como NN. Tras la inhumación realizada en 2006, se pudo establecer que uno de ellos correspondía al militante desaparecido en la Masacre de Margarita Belén, Julio Andrés “Bocha” Pereyra.

El informe reconoce que con la identificación de Pereyra se dio un giro en las hipótesis de investigación formuladas hasta el momento sobre los desaparecidos en el Chaco, que orientaban la búsqueda hacia el cementerio San Francisco Solano y el Regimiento de la Liguria – Grupo de Artillería 7, ambos de Resistencia.

Esta identificación reafirmaba además el testimonio que había dado el represor Norberto Tozzo en 2008 luego de su detención, en la que manifestó que los cuerpos de los militantes desaparecidos de la Masacre de Margarita Belén fueron “posteados” (descuartizados) y arrojados al rio Paraná. Hasta entonces, ese testimonio, por lo desgarrador y la falta de indicios había sido desestimado.

Cuerpos

“De los 25 audios que se exponen como prueba y que suman más de 25 horas de grabación, se extraen relatos coincidentes entre distintas personas que dan indicios de que por el rio pasaron muchos más cuerpos que los cuatro que fueron denunciados y que podrían estar vinculados a hechos de la dictadura”, señala la Unidad de Búsqueda.

“Algunos testimonios son directos de personas que vieron los cuerpos y otros transmiten el relato de sus familiares. Se presume que pasaron más de 40 cadáveres por el rio, algunos abiertos en el abdomen y con los dedos cortados, otros atados de a dos o tres. La mayoría eran personas jóvenes y en algunos casos tenían pulseras con etiquetas que decían ‘No denunciar’”, añade.

¿Qué ocurrió con esos cuerpos? Según la Unidad de Búsqueda, algunos fueron recogidos por Prefectura con destino incierto (aunque se estima que fueron enterrados en el cementerio), otros enterrados en zonas isleñas o costeras por los mismos pescadores y otros empujados por estos para que siguieran su curso por el rio y evitar “meterse en problemas”.

Cementerio

La Unidad de Búsqueda recabó también testimonios de los encargados anteriores y actuales del Cementerio de Empedrado. Ninguno de ellos se desempeñó entre 1976 y 1983 sino posteriormente a ese periodo.

Sin embargo, aportaron datos sobre la ubicación de tumbas NN. Algunas estaban identificadas como tales y otras fueron descubiertas mientras cavaban nuevas tumbas. Los restos encontrados fueron colocados en bolsas y enterrados junto al nuevo ataúd y otros fueron tapados con tierra debajo del ataúd.

“Pese a las dificultades para establecer precisiones, se pudo realizar una planimetría en conjunto con la gendarmería, la cual fue entregada como prueba a la Fiscalía de Corrientes. Luego de realizada la misma se detectaron más tumbas, que deben ser incorporadas a la causa para su exhumación”, se lee en el informe, al tiempo que aclara que no se pudo acceder a los libros de ingresos del cementerio ya que se perdieron luego de un incendio en 1987.

“El testimonio de un carpintero de la zona manifiesta que en el término de meses entre finales de 1976 y 1977, fabrico unos 22 ataúdes a pedido del Municipio que en ese momento estaba a cargo del Intendente Arce, destinados a los cuerpos que se encontraban en el rio”, añade.

ADN

El informe recuerda en este marco que en mayo de 2016, en base a las denuncias de testigos y por orden de la Jueza Federal de Resistencia, Zunilda Niremperger, se procedió a la exhumación de tres cuerpos del cementerio de Empedrado. Este hallazgo se suma a otros dos cuerpos que exhumó un mes antes el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), también en el cementerio de Empedrado.

“Los restos de los cinco cuerpos fueron trasladados a Buenos Aires en donde el EAAF realizará la extracción del ADN para luego compararlos con el Banco Nacional de Datos Genéticos. Quedan pendientes las exhumaciones del resto de las tumbas NN detectadas tanto en el cementerio como en zona de Islas y costa y los procesos de identificación posteriores”, señalan los integrantes de la Unidad de Búsqueda.

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