Argentina celebra 70 años de la ley que estableció el voto femenino

El 23 de setiembre de 1947, desde el balcón de la Casa Rosada, Evita anunciaba la promulgación de la norma que consagraba los derechos cívicos para las mujeres.

“Mujeres de mi patria, recibo en este instante de manos del gobierno de la Nación la ley que consagra nuestros derechos cívicos”: así celebraba el 23 de septiembre de 1947 María Eva Duarte de Perón, “Evita”, desde uno de los balcones de la Casa Rosada, sede del gobierno argentino, y de cara a la histórica Plaza de Mayo, la promulgación del voto femenino.

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Aquel día de hace casi 70 años fue promulgada la ley que establecía el voto de las mujeres en el país tras “una historia larga de lucha, tropiezos y esperanzas”, según reconoció entonces “Evita”.

La ley 13.010 había sido aprobada por el Parlamento argentino 14 días antes. En su primer artículo quedó establecido que las argentinas tendrán “los mismos derechos políticos y estarán sujetas a las mismas obligaciones que les acuerdan o imponen las leyes a los varones argentinos”.

El entonces presidente Juan Domingo Perón promulgó la norma y se lo informó a su esposa, que había tomado personalmente la causa del voto femenino.

Aquella exigencia para que las argentinas pudieran votar había sido planteada, sin embargo, cuatro décadas antes de la ley impulsada por el peronismo.

En 1911 la médica Julieta Lanteri había conseguido, luego de ganar un juicio, convertirse en la primera mujer en Sudamérica en poder votar. Ese mismo año, el diputado socialista Alfredo Palacios había presentado el primer proyecto de ley de voto femenino, pero el Parlamento argentino nunca lo debatió en el recinto.

Seis años más tarde, la dirigente socialista Alicia Moreau de Justo conformó el Comité Pro-Sufragio Femenino y en 1919 Lanteri se transformó en la primera mujer argentina en postularse a un cargo legislativo nacional: lo hizo como candidata a diputada y logró 1.730 votos, todos ellos de hombres.

Unas 3.500.000 millones de mujeres concurrieron por primera vez a las urnas el 11 de noviembre de 1951. Votaron ese día, en forma mayoritaria, por Perón, que así logró su reelección. “Evita” votó desde la cama de un hospital en el que estaba internada enferma de cáncer y donde había sido operada días antes.

Hasta allí le llevaron una urna para que pudiera emitir el voto. En la puerta del hospital, bajo la lluvia, cientos de mujeres aguardaron el paso de la urna en la que la llamada “Abanderada de los humildes” había votado solo con el objetivo de poder tocar el cofre. “Evita” murió 258 días después de votar. Tenía 33 años.

Siete décadas más tarde las argentinas “aún se enfrentan a barreras informales y culturales que impiden alcanzar la igualdad real de oportunidades consagrada constitucionalmente”, destacó en un informe Soledad Zárate, coordinadora de Instituciones Políticas del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC).

Zárate detalló que entre 1952 y 1993 el promedio de mujeres que llegaron a ser diputadas nacionales fue 6,3 por ciento, algo que “pone en evidencia que, a pesar del derecho a elegir y ser elegida, operaron preferencias masculinas a la hora de seleccionar las candidaturas”.

En 1991 el Parlamento argentino aprobó la denominada ley del cupo femenino, que exige la incorporación de al menos un 30 por ciento de mujeres en las listas de candidatos de todos los partidos políticos.

Sucesivas reformas políticas procuraron en los últimos años garantizar la paridad de género en las cuestiones partidarias.

Para la coordinadora de Instituciones Políticas de CIPPEC, aunque el cupo femenino permitió la llegada de una mayor cantidad de mujeres al Parlamento argentino, la distribución de tareas legislativas continúa siendo sexista, y citó como ejemplo que desde el retorno de la democracia, en 1983, nunca una mujer ocupó la presidencia de la Cámara de Diputados.

El gabinete de Gobierno del presidente, Mauricio Macri, está integrado por 18 ministros y solo dos ministras. La segunda persona en la línea sucesoria a la primera magistratura es una mujer, la vicepresidenta Gabriela Michetti.

Por su parte, el último gabinete de ministros que acompañó a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) tenía cuatro mujeres y 12 varones.

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FuenteEl Litoral de Santa Fe
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