“En 2019 no voy a ser un obstáculo para que el peronismo gane las elecciones”

La expresidenta Cristina de Kirchner afirmó en la tarde de este jueves que, si en las elecciones de 2019 su figura llega a ser un "obstáculo" para la unidad y la victoria del Partido Justicialista, se excluirá de participar.

Foto: Infobae

Cristina Kirchner consideró que la prioridad debe pasar por “frenar el ajuste” y dejar para otro momento “las internas del peronismo”, en referencia a su reciente convocatoria a la unidad de la oposición para las elecciones de octubre en las que es candidata a senadora. En la misma dirección, y yendo un poco más allá, adelantó que si ella resultara un obstáculo para la unidad en las elecciones de 2019 “sin ninguna duda” dará un paso al costado. Lo hizo durante una extensa entrevista que dio ayer al portal Infobae en el que habló de todos los temas. Criticó al presidente Mauricio Macri por su silencio en el caso de la desaparición de Santiago Maldonado y dijo que en el país no hay estado de derecho.

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CFK no quiso definirse de izquierda pero sí como peronista y recordó los antecedentes de dirigentes del peronismo que resolvieron abrirse durante una elección, incluso ella misma cuando enfrentó a Hilda “Chiche” Duhalde en la provincia de Buenos Aires. “Consideramos que el momento que estamos viviendo hace que tengamos que unir fuerzas y no plantear discusiones entre nosotros que seguramente iba a distraernos del problema principal que es el ajuste: las consecuencias de las políticas económicas y de lo que le pasa a la gente”, remarcó.

“La carta yo no la escribí para los dirigentes. Está dirigida a quienes votaron por la oposición en la provincia de Buenos Aires por una razón lógica y certificada por el propio resultado electoral del 13 de agosto: si cada tres bonaerenses, dos votaron oposición, es claro que hay dos de cada tres que no quieren esta política de ajuste y que debe haber un cambio en la política económica”, indicó la ex presidenta sobre la carta que subió el lunes a las redes sociales donde pedía el voto opositor para Unidad Ciudadana. La convocatoria fue rechazada por los integrantes de las otras boletas. “Es difícil ser un obstáculo luego de haber ganado las elecciones. Y sobre todo que te digan que sos un obstáculo quienes no tuvieron el resultado electoral esperado”, agregó, a propósito de esas reacciones de parte de Sergio Massa y, especialmente, de Florencio Randazzo.

Aseguró que no era su intención presentarse como candidata a senadora pero que lo hizo por el pedido de los intendentes y la dirigencia del peronismo bonaerense, que sabían que era la persona que más votos podía conseguir. Planteó su negativa a dar la primaria al ex ministro en que no que había que ponerse a discutir las cuestiones internas del peronismo sino los problemas que debía afrontar la gente. Volvió a su pedido de unidad y aseguró que si se la considera un obstáculo para la elección presidencial de 2019 no tendrá inconvenientes en excluirse de la competencia.

“No fuimos un gobierno de empresarios, es cierto. Pero nunca se crearon tantas fábricas, empresas, comercios. Este es un gobierno de empresarios, y nunca se cerraron tantos comercios y fábricas en tan poco tiempo”, señaló, al tiempo que aseguró que Cambiemos “no solucionó lo problemas, sino que los empeoró”.

La entrevista a la ex presidenta se vio en directo por Internet y fue levantada por muchos canales de noticias que consiguieron así un rating mayor al de algunos canales de aire. Cristina Kirchner justificó su reticencia en dar notas a lo que, recordó, un editor de Clarín definió como “periodismo de guerra” que los medios opositores realizaron durante su gestión. La ex presidenta llegó con la desmentida fresca de parte de la Gendarmería de un informe de sus peritos que aseguraría que el fiscal Alberto Nisman fue asesinado. Con Luis Novaresio, el periodista que la entrevistó, recordaron sus post en Facebook sobre el caso de Nisman donde deslizaba la posibilidad de su muerte no haya sido voluntaria.

“Hay muchas hipótesis pero hay cuatro o cinco hechos fundamentales”, mencionó CFK. Enumeró, que se sabe que utilizó el arma que le acercó su colaborador informático de confianza Diego Lagomarsino, que juntos tenían incluso una cuenta en el exterior y que era un “furibundo opositor a mi gobierno”. “Hubo una utilización para echar sospechas sobre mi gobierno, sobre mi persona incluso”, recordó. CFK dijo que sobre esa muerte sostiene lo mismo que dijo en aquel momento en cadena nacional y que no quería arriesgar una nueva versión. Además, consideró “un inmenso disparate” que pueda imaginarse que su gobierno modificó la escena de la muerte para borrar huellas. “Es una hipótesis que no creen ni quienes la formulan”, afirmó.

La entrevista fue y volvió por diversos temas. Como es habitual, la ex presidenta buscó llevarla por el lado de sus propuestas y el entrevistador buscó volver sobre hechos de su gobierno. En ese tira y afloje repasaron varios temas:

Irán
“Es increíble que nos acusen justamente a nosotros de encubrimiento del atentado. Néstor Kirchner y yo fuimos los únicos presidentes que acusamos y reclamamos cooperación a la República Islámica de Irán en la Asamblea de las Naciones Unidas. El acuerdo era el único instrumento para lograr que declararan los acusados iraníes y poder destrabar y conocer la verdad. Hace 23 años que pasó el atentado. No hay ninguna respuesta a las víctimas ni a sus familiares. El único instrumento era lograr esto porque nuestro país no permite el juicio en ausencia. Es un acuerdo entre dos países que va de acuerdo a lo que marca la Constitución, la Convención de Viena y además es aprobado por el Congreso de la Nación. Es un acto no judiciable, no es un acto de guerra. Entiendo que quieran forzar las cosas, pero traición a la patria… Es un dislate que no tiene pies ni cabeza”.

Venezuela

“La democracia está en emergencia en toda América Latina. La elección de Venezuela como un leading case en donde no hay democracia y en todo el resto de la región funciona la democracia es una falacia. En México, por ejemplo, este año asesinaron a 44 periodistas. Hay violencia institucional, violencia física, gente que desaparece, miles de muertos. En Venezuela con todas las dificultades de un país dividido, partido, no contribuye en nada que azuzemos de un lado o del otro”.

Doble vara

“A ver, ¿en Venezuela hay presos políticos? Sí. Yo creo que acá también hay presos políticos como es el caso de Milagro Sala, que acá hay persecución política, intervienen sindicatos, el Presidente a todo el que no piensa como él lo considera mafioso, tomó estado público que hay una ‘mesa judicial’ que integra el Presidente, el jefe de Gabinete, el ministro de Justicia y otro abogado que forma parte del gobierno. No me parece muy democrático, ni muy división de poderes. El otro día vimos cómo en el Consejo de la Magistratura se secuestró un senador de la oposición para una mayoría ficticia. Nicolás Maduro echó a la procuradora fiscal y acá también la quieren echar. No hay dura de que hay una mirada cuando un gobierno es de izquierda y populista o es de derecha y como a mí me gusta. Posiblemente está muy cuestionado el estado de derecho en Venezuela porque hay un estado de división en la sociedad muy fuerte. Acá tampoco hay estado de derecho. Tenemos hace 43 días un desaparecido y nadie ha dicho nada”.

José López

“Yo estaba en Calafate. No alcanzaba a comprender la escena. Me parecía brutal, grotesca. No entendía qué había pasado. Después tuve una gran indignación y un gran enojo. Y después una cosa de tristeza y angustia. Más que en la imagen de nuestro gobierno, pensé en los miles y miles de pibes que habíamos incorporado a la política, cómo se podían sentir ellos con esa escena. Siempre con un corrupto hay un corruptor. Quisiera saber cuándo, quién le entregó ese dinero. Me cuesta creer que frente a fajos de dinero termosellados, numerados, que se pueden identificar, todavía la Justicia no haya podido determinar quién y cuándo se los dio. Es imprescindible encontrar ese hilo”.

Juventud

“Hay pibes que se tatúan la imagen de Néstor o la mía en el brazo, como la de Perón o la de Evita. Nosotros los incorporamos a la política. Habían pasado cosas terribles en la política en la Argentina. El alfonsinismo, que supo incorporar tantos jóvenes de clase media con la ilusión, aquello que ‘somos la vida y somos la paz’, y después pasó lo que pasó, fue la explosión de que ya nadie creía en la política. Si tengo que elegir una cosas de mi gobierno, es la incorporación de miles de pibes a la política. Para mí es lo más importante que logré. Por eso cuando pasó lo de José López yo pensé en ellos. Creo que en ese momento odié a José López como pocas cosas he odiado en mi vida”.

Corrupción

“Esa frase ‘se robaron todo’… ¿Y los que blanquean plata negra son otros? Y, además, mientras ‘se robaban todo’ crecía la economía, había préstamos, había inclusión social, había trabajo, había nuevas empresas. ¿Cómo hacíamos para hacer todas esas cosas y al mismo tiempo vaciar el país? Hay mucha inconsistencia en lo que se dice. Y que quede claro que yo no quiero defender a ningún funcionario que haya cometido un delito. Pero querer generalizar y a partir de hechos decir que un gobierno es corrupto, eso no es justo”.

Santiago Maldonado

“Han pasado 43 días y no hemos escuchado una sola mención del Presidente, a no se de una cuando está subiendo a un ascensor, sobre un chico que ha desaparecido después de un operativo de Gendarmería” (…) “Tengo mucho miedo que ante una agudización de la etapa económica se entre en una fase autoritaria. Me preocupa mucho el desenlace de cómo el gobierno le da una respuesta a la familia de Maldonado”.

César Milani

“Milani ya había pasado por tres ascensos previos con control de los organismos de derechos humanos. No es que lo saqué de la galera. Cuando llegamos nosotros creo que ya era coronel. Además, finalmente lo terminé separando. No es que se fue conmigo el 10 de diciembre. Lo cierto es que había pasado por el filtro del Senado, el cual siempre consultaba a todas las organizaciones de derechos humanos para verificar que no hubiera ningún antecedente que se pudiera haber disparado, con control de la secretaría de Derechos Humanos. Al momento de la designación no había ninguna denuncia”.

Cadenas 

“La cadena nacional es un instrumento que un presidente puede y debe usar cuando la información de una gestión de gobierno es absolutamente ocultada por gran parte del aparato mediático hegemónico. Lo que sí me voy a criticar de las cadenas nacionales es el tono. No la utilización de las cadenas para difundir actos de gobierno, la inauguración de obras, medidas trascendentales como la Asignación Universal por Hijo, como la recuperación de YPF, para las jubilaciones. Si digo que me arrepiento de eso, miento. Ahora, el tono y algunas cosas que decía no era apropiadas para la cadena nacional. Muchas veces yo estaba enojada, entonces de repente la gente llegaba a su casa después de un día de trabajo y encendía el televisor y veía a la presidenta que estaba ofuscada o crispada, y esa imagen no es la mejor. Yo no lo advertí, y en eso me critico duramente. No imaginé que por las formas iba a ser atacada y con eso invalidar lo que era importante”.

Libertades

“En mi gobierno hubo una libertad absoluta. Se podía pegar afiches contra un periodista o poner que yo era yegua, puta o montonera. También vi en las movilizaciones a Plaza de Mayo que me mostraban colgada, ahorcada, nunca se reprimió a nadie. En las redes sociales me insultaban, me agraviaban y me amenazaban. ¿Escucharon que alguien fuera preso como ahora que quien dice algo del presidente si no le gusta lo meten preso? En mi gobierno había mucha libertad, toda la libertad que no hay en este gobierno que persigue a la gente. Un chico estuvo preso por un twitter un mes. ¿Qué tendría que haber hecho yo? Si alguien quiere insultar a un presidente, puede insultarlo, eso es la libertad también. A mí me insultaban. Llegaron a decirme que era mentira que mi marido estaba muerto dentro del cajón. En la última movilización de ‘Ni una menos’ se llevaban arrastrando a las mujeres porque no le gustaban que hubieran pintado o salieron a cazar gente, eso no me gusta. Eso no es democracia, eso no es libertad. En un país donde la gente no pueda pintar una pared yo no quiero vivir. Hoy se está restringiendo la libertad, la gente tiene miedo”.

Cortes

“Yo me enojaba mucho con los piquetes. Los mayores cortes los tuve de las patronales rurales. Durante cuatro meses cortaron las rutas de todo el país con desabastecimiento en los supermercados. No escuché a ninguno de los medios que se rasgan las vestiduras con los piqueteros que cortan nunca lle para recibir un plan alimentario –y aclaro que no comparto eso– decir algo. Me acuerdo que una le decía a Néstor que teníamos que hacer con los cortes porque la gente se enoja y él tenía muy en claro lo que le había pasado a Duhalde con Kosteki y Santillán. Me dijo ‘Mirá, yo prefiero que alguien me insulte porque cortan la calle o no los reprimo porque seguramente esa persona después se va a olvidar. Pero si en la represión de un piquete la policía mata a una persona, ese fantasma te va acompañar toda tu vida’. Eso me quedó grabado. Haber terminado en una Argentina violenta, tan dividida por hechos de violencia, tres períodos de gobierno sin haber lamentado una víctima por la represión, lo vivo con mucho orgullo y mucha tranquilidad”.

La grieta

“La famosa grieta no es un invento argentino a partir de 2003. Viene de mucho antes. Tenemos que hacer un intento por superar esto. Son 200 años de frustraciones. La pelea no es porque uno es kirchnerista y el otro macrista, es porque hay dos modelos de sociedad y de país. Están los que piensan, por ejemplo, que la solución para el país es la precarización laboral y estamos los que creemos que esto no es bueno. Creemos que la precarización laboral como ocurre el México se asocia inmediatamente con el narcotráfico. El narcotráfico dispone de sumas siderales y si yo tengo que ofrecerle a un pibe un laburo de doce horas por cinco mangos, viene el otro y le ofrece cualquier cosa por dos horas. Estoy segura de que con este modelo de enfrentamiento, de no discutir el fondo y discutir las formas, que pase lo que pasa con Santiago Maldonado que unos creen que es un ataque al gobierno, no se puede seguir así. Es necesario hacer un diálogo público.

Traspaso

“Sigo sosteniendo que yo debí haberle puesto la banda en el Congreso. Porque él adquiere la calidad de presidente y yo la de ex presidenta en el instante que presta juramento y se sienta como presidente frente a la asamblea legislativa. Pero si alguien se ofendió, si el presidente se ofendió porque le parecía que igualmente tenía que ir a ponerle la banda a la tarde cuando para mí yo ya no era presidenta, bueno, pido disculpas. Pero no podemos seguir discutiendo las formas y no lo que está pasando”.

 

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