Comenzó el juicio por el crimen de la embarazada enterrada debajo de la cama de sus padres

La primera audiencia de debate comenzó a las 8,30 en la sala de audiencias de la Cámara Primera en lo Criminal de Sáenz Peña. Daiana Ojeda tenía 16 años y estaba embarazada cuando desapareció a finales de 2013. La encontraron dos años después enterrada debajo de la cama de sus padres. Su madre y su padrastro son los únicos imputados.

Foto: Futuro Digital

Cuando la mataron, Daiana Ojeda tenía 16 años y estaba embarazada. Vivía con su mamá y su padrastro en Fuerte Esperanza. La hallaron enterrada debajo de la cama de sus padres. Previo a encontrarla, estuvo casi dos años desaparecida. La mamá, Manuela More y el padrastro, Fabián Ojeda, a veces decían que se había ido a buscar trabajo y otras que se fue a estudiar a Charata. El padre biológico del bebé de Daiana fue quien impulsó la investigación.

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La primera audiencia de debate comenzó a las 8,30 en la sala de audiencias de la Cámara Primera en lo Criminal de Sáenz Peña. Estuvieron presentes la fiscal, María Rosa Osicka y los defensores oficiales Simón Bosio en representación de Manuela More y Ariel Juárez quien se hizo cargo de la defensa de Fabián Ojeda.

En el requerimiento de elevación a juicio, la fiscalía de Castelli que tuvo a su cargo la investigación preliminar determinó que estando Daiana Ojeda embarazada, su madre Manuela More y el padrastro Fabián Ojeda maltrataron a la joven practicando todo tipo de maniobras abortivas con infusiones caseras con el objetivo de provocar un aborto, propinando golpes en distintas partes del cuerpo, principalmente abdomen ocasionándole con estos actos la muerte y procediendo luego a cavar una fosa en el interior de una de las habitaciones, donde finalmente fue hallada dos años después.

El padre del bebé fue quien impulsó la investigación. El joven había hecho una serie de preguntas a la madre de la víctima respecto a su pareja respondió que la adolescente de 16 años había ido en busca de trabajo aunque luego indicó que estaba estudiando en Charata. Ese dato contradictorio fue el punto de inflexión que levantó las sospechas.

Ello abrió la puerta para que la policía del lugar comience a trabajar sospechando que la jovencita había sido víctima de algún tipo de delito mientras al mismo tiempo el padre biológico radicó la denuncia.

Esto llevó a la detención de la madre y el padrastro, fue este último el que se quebró finalmente y brindó detalles del lugar donde estaba enterrada la menor.

 

Macabro

 

En la investigación a través de distintas testimoniales pudo conocerse que la jovencita estaba embarazada y algunos de los testigos aportaron que la víctima se encontraba “tomando algunos remedios para abortar”.

 

Incluso en una ampliación de imputado, su madre, reconoció esta situación indicando que la menor le había comunicado de un atraso y que se puso una inyección en Nueva Pompeya.

 

El fatal desenlace se produce cuando la menor habría estado en un avanzado estado de gestación y de acurdo al testimonio de uno de los hermanos “mi mamá y mi padrastro golpearon a Daiana” y brindó más detalles indicando “mi mamá le tapaba la boca a Daiana y mi padrastro la golpeaba de puños y patadas en la panza estando ella embarazada”.

 

Asimismo indicó que “estuvo en cama dos días y luego a mí me enviaron a un campo y cuando regresé Daiana ya no estaba” dijo uno de los hermanos en su declaración en la fiscalía de Castelli.

 

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FuenteNorte
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