Se reanudaron los debates en la Causa Caballero II

Con la declaración de un ex integrante de Ligas Agrarias retomó actividad la causa judicial por crímenes de lesa humanidad en la ex Brigada de Investigaciones. La audiencia pasó a un cuarto intermedio hasta este jueves a las 9.30 en la sede del Tribunal Oral Federal de Hipólito Yrigoyen 33.

Continúan las audiencias por crímenes de lesa humanidad que se investigan en la Causa Caballero II.

Durante la mañana de este miércoles 9 se cumplió el día 36 de audiencia en la causa denominada Caballero II, por secuestros, torturas, violación y desapariciones forzadas en el marco del plan de extermino de opositores políticos al gobierno de facto que tuvo su epicentro en la región en la ex Brigada de Investigaciones de la Policía del Chaco. En la oportunidad tuvo lugar la declaración del pequeño productor rural Óscar Gómez, que brindó detalles sobre lo que sufrió a manos de la “patota de Investigaciones” y personal de Ejército y lo que pudo percibir respecto del caso de Mauricio Berger, detenido junto con el testigo en el mismo operativo, y por cuyo caso fueron llevados a juicio varios de los imputados, oficiales del Ejército y agentes de la Policía del Chaco.

La causa pasó a cuarto intermedio hasta el jueves, desde las 9.30 h, para escuchar el testimonio de Rogelio Tomasella, sobre su paso por la Brigada de Investigaciones y lo que pudo compartir con el matrimonio Sara Fulvia Ayala-  Pedro Crisólo Morel, ambos, secuestrados en Corrientes y vistos por última vez en el citado centro cladestino, permaneciendo desaparecidos hasta la fecha.

Gómez relató que fue detenido en el interior provincial, en Santa Sylvina, en 1977, en compañía de Mauricio Berger, a ambos los trasladaron hasta un descampado donde se toparon con “un vasto operativo militar, con muchos vehículos, y hasta un helicóptero”. Allí comenzó su calvario; “me bajaron del camión y me recibieron con un golpe en la boca del estómago que me dejo atorado” relató. Allí le sacaron la camisa y la utilizaron de venda. No obstante pudo percibir como castigan a varias personas. Pasado un tiempo, circuló el comentario de que se levantaba el operativo; “Se decía que lo habían atrapado a Carlitos Orianky, escuché que uno de los agentes decía que quería verlo” describió. No era para menos, se trataba de uno de los dirigentes rurales de mayor convocatoria, un referente de Ligas Agrarias, a quien el gobierno de facto estigmatizó y buscó eliminar por todos los medios. Cabe acotar que durante su testimonio en el juicio Berger contó que a Orianky “lo subieron a un helicóptero, en el que iba (el coronel Jorge) Larrateguy y nunca más se supo nada de él”. Una de las hipótesis que se manejan es que podría haber sido lanzado desde el aire a zonas del monte chaqueño prácticamente infranqueables. Orianky permanece desaparecido desde el mes de octubre de 1976.

 

La muerte de Juan Sokol

Gómez continuó su testimonio con el relato de su traslado hacia la Alcaidía de Sáenz Peña, y luego su paso por la Brigada de Investigaciones de Resistencia. En la primera parada, confinado junto con una gran cantidad de detenidos, pudo percibir como era apaleado hasta la muerte el colono Juan Sokol, quién según la investigación habría intentado socorrer a Orianki durante su malograda huída. “Escuchábamos los golpes, y las súplicas de él, luego de un tiempo ya sólo deliraba, después se hizo un silencio, y al final alguien dijo “ya está muerto”, y enseguida escucharon el siseo de un peso siendo arrastrado. Otra vez, aquí también el testimonio coincide con lo manifestado por Berger al respecto. En la Brigada de Resistencia reconoció que el trato recibido fue un poco mejor; “Llegamos tarde, y a comparación no me pegaron tanto, patadas y sopapos pero no mucho” precisó. No obstante quién recibió la peor parte fue su compañero de detención “A Berger si le pegaron más, y ya venía muy lastimado” relató.

Luego de una brece estancia en la Brigada fue remitido nuevamente a la Alcaidía de Sáenz Peña, desde donde fue liberado.

 

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