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Resistencia, Domingo, 11 Diciembre 2016

En Washington

Kicillof ante la OEA: "Venimos a pedir soluciones urgentes"

04/07/2014 Lo dijo el ministro de Economía, Axel Kicillof durante su exposición ante la Organización de Estados Americanos (OEA), donde el Gobierno argentino pidió ayuda ante el reclamo de los holdouts. "El problema del default y reestructuración, no es un problema de la Argentina, sino del capitalismo mundial, del sistema en el que vivimos. Es por eso que esta cuestión es sistémica”, precisó.

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Kicillof ante la OEA: "Venimos a pedir soluciones urgentes"

El Gobierno argentino pidió este jueves ayuda a los países de la Organización de Estados Americanos (OEA) ante el reclamo de los fondos buitres y advirtió que el fallo del juez Thomas Griesa afectará a “todos los países el mundo”. Ante la sesión especial de cancilleres, el ministro de Economía, Axel Kicillof, reclamó: “Venimos a pedir soluciones urgentes no queremos sólo ser un caso de estudio”. Acompañado por el canciller Héctor Timerman confirmó que Argentina quiere pagar la deuda pero no a costa del pueblo argentino y volvió a definir como “irracional” el fallo del juez Thomas Griesa que obliga a pagar toda la deuda que reclaman los fondos NML Capital, Aurelius y Blue Angel, que rechazaron los dos canjes de deuda.

 

“Lo que pedimos es que la comunicad internacional actúe que los organismos multilaterales de crédito actúen y lo hagan antes de que el  precipicio que generó el juez Griesa esté antes nuestros países”, pidió Kicillof al continuar la exposición que había iniciado Timerman, quien fue introducido por el secretario general de la ONU, José Miguel Insulza, quien encabeza la reunión en Washington.

 

Kicillof sostuvo que existió una campaña basada en “falacias y mentiras” sobre la negativa de Argentina para negociar con los fondos especulativos. “No es Argentina la que no quiere negociar, los que no negocian son los buitres. Compran la deuda y cuando el país llama la negociar y reestructurar no van, porque no hablan con el país. Nunca vienen a dialogar porque van por las catacumbas del sistema judicial, litigando”, subrayó.

 

Ante los cancilleres de medio centenar de países, el ministro de Economía mostró un gráfico de Reinhart y Rogoff donde se analizan los default y reestructuraciones de deuda en todo el mundo desde 1800 hasta 2008. Allí se ve que ante cada pico de crisis, el 50 por ciento de los países del mundo ingresan en procesos de default y reestructuración de sus deudas. “Eso demuestra que el problema de default y reestructuración no es un problema dela Argentina. Es un problema del capitalismo mundial, del sistema en el que vivimos. Es por eso que esta cuestión es sistémica”, precisó.

 

“Y si el fallo es confirmado probablemente se vuelvan imposible las reestructuraciones, eso dice el FMI. Y Argentina es la primera víctima y si esto ocurre no se va a poder avanzar en reestructuraciones. Por eso hay que avanzar rápidamente”, insistió Kicillof al pedir algún tipo de intervención internacional que permita modificar el sendero judicial que marcó Griesa, luego de no lograr avanzar en ninguno de los 900 embargos pedidos por los fondos buitre.

 

Además, hizo una explicación detallada del negocio especulativo que creció en los noventa. “Quien en 1976 compró un bono argentino y lo mantuvo hasta 2001, con 100 dólares tomados en Estados Unidos hubiera logrado 4000 si los colocaba en Argentina, pero en Estados Unidos eran 800 dólares. Cinco veces más rendimiento. A mayor rendimiento mayor riesgo”, aclaró.

 

“Aún pensando que el prestaron a la Argentina, los buitres no fueron engañados porque pusieron la plata en la Argentina a esos niveles de riesgo porque probablemente se iba a un default. Pero eso también es mentira porque compran los bonos de deuda después del default por pocas monedas”, enfatizó y detalló que compraron bonos por 30 centavos de dólar y el fallo del juez Griesa ordenó pagarlos a un dólar con ochenta.

 

Más allá de plantear lo irracional del fallo, que obliga a pagar a los buitres junto con los bonistas que aceptaron el canje de deuda, Kicillof marcó la imposibilidad fáctica de hacerlo. Dijo que si el Gobierno pagara los 1.500 millones que reclaman NML Capital, Aurelius y Blue Angel iniciarán reclamos los otros tenedores de títulos que no ingresaron al canje: son deudas por 15.000 millones de dólares, que son la mitad de las reservas del Banco Central. Detrás de ellos podría ir también el 93 por ciento de los bonistas que aceptaron las ofertas de 2005 y 2010 y sentirían violada la cláusula RUFO. “Desencadenaría demandas por 130 millones de dólares. Si esto ocurre el volumen total de la deuda sería el mismo que tuvimos en 2001 y nos llevó al default. Esto no fue considerado por Griesa”, indicó.

 

La presentación argentina fue abierta por Timerman quien sostuvo que la batalla con los buitres “es un tema político”. Subrayó: “Hablamos de un grupo de persona que utilizando medios políticos, influencias, medios de comunicación, lobby, medios financieros, quieren controlar el sistema financiero internacional y adaptarlo a sus necesidades”. También denunció que existe “una campaña” de los fondos buitres contra la Argentina y ratificó, una vez más, que el Gobierno quiere pagar las deudas contraídas. “Pero no vamos a liquidar a nuestro pueblo para que cobren los fondos buitres”, aclaró Timerman y los invitó a ingresar en la reestructuración existente.

 

Timerman insistió en que los fondos buitres buscan “tener el control sobre las economías” e, incluso, sobre los recursos naturales. Sobre ese punto recordó las declaraciones del presidente de Uruguay, José Mujica, y remató: “Entonces estamos hablando de soberanía que es mucho más que un simple cálculo económica”.

 

“Argentina solicitó esta reunión para pedir el apoyo de todos ustedes para pagar su deuda”, reiteró el canciller y señaló que antes de la reestructuración de la deuda de 2005 Argentina pagaba la deuda con nueva deuda y siempre estaba endeudada. “La deuda crecía y estábamos sometidos a un sistema financiero del que no compartíamos sus principios básicos”, agregó.

 

El secretario general de la ONU, José Miguel Insulza, había introducido la presentación del gobierno argentino con una fuerte defensa de la reestructuración de la deuda realizada por la Argentina en 2005 y 2010.  “La única posibilidad que tienen los estados soberanos para reestructurar sus deudas es alcanzar acuerdos colectivos con sus acreedores. Y muchos de ellos han logrado grandes ganancias. Eso permite compatibilizar su situación con el crecimiento de los pueblos”, dijo al inicio del planteo.

 

“Pero para algunos la crisis es siempre una oportunidad. Por eso se los llama fondos buitres, no en forma peyorativa sino ajustada la verdad. Sobrevuelan los países para comprar a precio vil deudas de los países soberanos y no les importa quien haya tomado esa deuda o que ello redunde en aumento de la pobreza”, sostuvo Insulza y citó tramos del discurso de Néstor Kirchner al cierre de la Cumbre Extraordinaria de las Américas, de enero de 2004.

 

Insulza dijo que “hasta ahora pensábamos que esa operatoria era un negocio de alto riesgo pero ahora resulta que no y cito a Néstor Kirchner: ‘La ausencia de salvataje hace que los acreedores privados deban asumir que así como en su momento obtuvieron altísimos intereses, que les cubrieron de pérdidas un 30 por ciento anual, ganando en un año lo que otros ganan en 30, habían asumido un fuerte riesgo que hoy deben afrontar. Era en definitiva la envergadura del riesgo que asumían. Es una regla del capitalismo serio que los altos intereses respecto de la media internacional indiquen que el inversor ha optado por el riesgo en detrimento del valor seguridad’”.

 

Fuente: Infojus Noticias

 

 

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