| Año III · EDICION N° 1958
Actualizado 18:49
El secretario de la fundación ambientalista “Encuentro por la Vida”, Ramón Vargas, denunció que le impidieron ingresar, junto a un grupo de periodistas, al dique del Río Negro donde pretendían documentar con fotografías y filmaciones las advertencias que vienen realizando sobre los desperfectos en la construcción de la obra.
En diálogo con el programa “Dos Frentes reducido”, Vargas relató que cuando llegaron al lugar “se aproximaron cinco personas que salieron de la obra y nos impidieron tomar fotografías en forma poco amable, con cierto grado de violencia, diciendo que ellos tenían orden de no permitir tomar fotografías”. Y precisó que “dijeron que tenían orden de no permitir que se tomaran fotografías, que ése era un espacio de la APA”.
“El objetivo que perseguían era no dejarnos tomar fotografías y amedrentarnos”, sostuvo Vargas. Y reveló que dos ingenieros que estaban dentro de la obra nos consultaron sobre lo que estaba sucediendo y les aclararon que “no había riesgos de ningún tipo”, por lo que se pusieron a discutir con el personal de custodia.
En el medio de las discusiones, arribó la presidenta de la Administración Provincial del Agua (APA), Cristina Magnano, quien aseguró que “se podía fotografiar, que todo esta abierto, que no había ningún problema”. “Me acusaba la arquitecta de que estoy alarmando a la población, que eso es simplemente la foto que salió en el diario, que es simplemente un caño de desagüe que está rajado que no es la obra”, relató el militante ambientalista.
En ese momento, Vargas solicitó autorización para ingresar a la obra a la propia titular de la APA quién se encontraba en el lugar y la funcionaria les dijo que debían presentar una nota por escrito. “Cuando nos retiramos, otra gente que había ahí de algún otro medio y una concejal que era de Barranqueras sí entraron a la obra”, precisó.
“La obra tenía vicios antes de ser terminada”
El militante de la fundación “Encuentro por la Vida” aclaró que la intención era advertir a las actuales autoridades de que la obra del dique del Río Negro presentaba vicios desde que fue inaugurada con el objetivo de que se iniciaran las tareas de reparación. “La obra ya tenía vicios antes de que fuera terminada, y las distintas autoridades que asumieron posteriormente no reflejaron esos vicios de obra sino que prácticamente han sido ocultados a la población”, explicó Vargas.
El ambientalista subrayó que en el contacto del puente carretero con los murallones del dique había cuatro pozos y cuando este jueves arribaron al lugar ya habían sido tapados. “Un beneficio ha sido que esos pozos, por donde se estaba fugando material, han sido tapados, y eso es un parche a una situación mucho más grave”, sostuvo.
Asimismo, Vargas comentó que “lo más preocupante” es que los muros del dique están inclinados hacia adentro por el empuje del terraplén de defensa “casi una pulgada o pulgada y media”. “En todas las obras hidráulicas la parte más difícil de controlar es el contacto entre la parte de material suelto y la parte de hormigón, hay que prestarle atención porque es donde se comienzan a producirse fisuras”, agregó. “Estos muros están solidariamente ligados a la platea de la obra y si arriba tienen una pulgada y medio quiere decir que en algún lugar hay una fisura que está permitiendo esta inclinación”, explicitó.
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