La leyenda de los ”candados del amor” de Carlos Paz

Los llamados 'candados del amor' se multiplican en el Puente Uruguay de Villa Carlos Paz, alimentando la leyenda del amor eterno. Son colocados por vecinos y turistas como parte de una tradición que se repite en todo el mundo y que en algunos sitios como el Pont Neuf o el Puente de las Artes de París, llevó a las autoridades a removerlos para preservar la estructura debido a la gran cantidad que había acumulada.

Durante esta temporada de verano, se sumaron más candados con las iniciales de los enamorados en el paso que atraviesa el río San Antonio (a la altura de la desembocadura en el lago San Roque). Para muchos, es un momento a retratar que luego se comparte en las redes sociales y simboliza el amor más profundo.

También comenzaron a colocarse los primeros candados sobre el Puente del Centenario, ubicado en el centro de la ciudad y que rápidamente se transformó en uno de los nuevos atractivos carlospacenses.

Se cree que el rito de los candados comenzó en Roma, popularizado por dos novelas románticas de Federico Moccia: «Tres metros sobre el cielo» (1992) y su secuela ‘Tengo ganas de ti’ (2006). Precisamente, en este último libro, el héroe y la heroína enganchan un candado con su nombre sobre el Puente Milvio, cerca de Roma, besándose y lanzando la llave a las aguas del Tíber.

Sin embargo, hay quienes dicen que la leyenda se remonta a un cuento serbio sobre la Primera Guerra Mundial. Según se consignó, una maestra se había enamorado de un oficial serbio que abandonó su ciudad para combatir en Grecia y vivió un apasionado romance con otra mujer. Debido a esta razón, se rompió su compromiso y también su corazón y terminó muriendo.

Desde entonces, las mujeres de la ciudad de Vrnjačka Banja (donde se situaba el cuento) empezaron a escribir sus nombres y los de sus amados en candados que colocaban en el puente donde los protagonistas de la historia solían encontrarse, como una forma de enlazarse para toda la eternidad.