La “grieta” ya no funciona para juntar más votos

El director de la consultora Dicen, Hilario Moreno, destacó que predominan los liderazgos consensuales. “Se corrió esa sensación de que todo estaba medido con la grieta. A los que mejor les va dentro de cada espacio político son los que juegan el papel de moderados, Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta”, explicó a Tiempo.

Para el titular de la consultora Dicen, “a diferencia de lo que ocurría durante el macrismo, donde existía un escenario muy fracturado, hay gran parte del electorado que ve con cariño las opciones más de centro”.

Moreno comparó el escenario de polarización con el de los gobiernos precedentes y considera que “cuando gobernaron Crisitina Kirchner y Macri, tenían una mitad del electorado que no los respaldaba. Ahora esa posición anti cayó bastante. No funciona la radicalización. Sí funciona la moderación”, comentó.

El consultor sitúa a los “antigrieta” en una tercera parte de la población, cuando antes ese espacio ocupaba un lugar mucho menor. “Hay un tercio del país que no quiere posiciones polarizadas. El polo macrista está debilitado y no tiene posibilidades de reconstruirse con una posición antitodo”, analizó.

Eduardo D’Alessio, titular de D’Alessio IROL/Berensztein coincide con la tesis de la moderación. “Las charlas conjuntas entre el presidente, Larreta y Kicillof son muy positivas para la población. Todo lo que muestre que hay coordinación entre sectores que no son de la misma extracción ayuda a la imagen de todos y especialmente del gobierno”, señaló a Tiempo.

Moreno tiene a Macri en caída desde que dejó el gobierno. “Va lentamente perdiendo imagen, de a dos puntos por medición. Son cuestiones que se construyen día a día. Macri perdió una elección de forma contundente con una situación de crisis económica. A partir de eso, Macri tiene el boleto picado y no hace más que caer”, resumió.

El politólogo cree que la polarización extrema que propone el expresidente sólo le servirá para conservar una parte de su electorado, pero cree que la de los extremos “es una fórmula prescripta, funciona sólo para una minoría, es un escenario muy distinto al del kirchnerismo en 2015”, dijo.