Teletrabajo y derecho a la desconexión

"Recientemente el Congreso de la Nación aprobó la ley sobre “Teletrabajo y Derecho a la Desconexión”, norma que viene a regular esta actividad laboral que se popularizo en todo el mundo debido a la pandemia de coronavirus y nuestro país no fue la excepción a tal punto que se instaló en la agenda laboral del Parlamento nacional", señala el abogado laboralista y docente universitario Sebastían Ferreyra Negri en esta nota de opinión.

Dr. Sebastián Ferreyra Negri, abogado laboralista y docente universitario

Con respecto a esta nueva norma, que viene a regular y no a promover el teletrabajo, existen posturas a favor y en contra pero lo que más se aprecia es que hay un fuerte componente ideológico en todo esto y ahí es donde el debate deja de ser técnico y se transforma en un debate de intereses.

El teletrabajo en la Argentina necesitaba una regulación. Si tenemos en cuenta que en lo que va del 2020 las mayorías de las normas protectorias siempre provinieron de los DNU y esta ley es sin dudas la primera que traza una agenda laboral que, a mi juicio, es esencial pero también me parece esencial que analicemos cómo fueron los votos de los representantes del pueblo.

Al escuchar y ver las opiniones de los legisladores de ambas Cámaras del Congreso nacional fue muy pobre el debate, sobre todo de aquellos que se opusieron a la ley. En estos casos la ideología o los intereses partidarios a veces sesgan la necesidad de que ciertos temas en auge necesitan una regulación y en todo caso que el debate sea técnico y no político partidario.

Restricciones

En cuanto a las restricciones que se mencionan quiero recordarles la resolución 207, vigente en el Ministerio de Trabajo, la cual permite un acuerdo entre las partes que de hecho se va a seguir profundizando en el futuro y que también genera un espacio muy interesante para la negociación colectiva, la participación de los sindicatos y los empleadores en las respectivas Cámaras empresariales.

Esta ley abre un espacio mucho más profundo para las negociaciones individual y colectiva. A su vez genera una mayor capacidad de fuentes, porque la única fuente regulatoria era el Estado y a partir de esta ley el Estado permite de que las partes, tanto en la faz individual como colectiva, puedan tener ámbitos de negociación.

Error de diagnóstico

La discusión se da por error del diagnostico de los interlocutores que se oponen a esta ley. Ellos confunden lo que es una ley de promoción del teletrabajo con una ley de regulación laboral del teletrabajo. El derecho del trabajo está diseñado para proteger a las personas que trabajan y por otro lado lo que el Estado puede hacer es dictar una ley de promoción al teletrabajo y de ahí crear sistemas de estímulos económicos, financieros e impositivos para aquellos que decidan invertir en esta modalidad laboral.

El derecho del trabajo no crea empleo porque está pensado para regular condiciones laborales, lo que crea empleo es la política económica y para alentar el empleo se debe trabajar desde la promoción de la empleabilidad. Es falso decir que esta ley desalienta al empleo porque justamente no se trata de una ley que busque alentar el empleo, sino que viene a regular una modalidad laboral.

(*) Abogado Laboralista, Docente Universitario, Escritor, Asesor de Sindicatos y Empresas.

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