Las exportaciones del campo crecieron un 6% en el primer semestre

Los cereales lideraron el repunte y entre maíz y soja se concentran el 63% en volumen de las exportaciones argentinas. En el caso del maíz, la facturación aumentó un 15%, pero se percibe un alto grado de primarización en las ventas.

Exportaciones argentinas de maíz.

Las ventas del complejo agropexportador argentino cerraron el primer semestre del año con un crecimiento del 6% en el volumen de ventas y representaron el 50% del ingreso de divisas, de acuerdo a un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

En este contexto, los cereales sostienen este incremento, aunque en el caso de maíz, si bien su facturación creció en un 15% durante este período, en su mayoría son granos sin procesar, situación que pone en evidencia la falta de agregado de valor en esta cadena de valor.

El complejo maicero registró entre enero y junio exportaciones por 20,1 millones de toneladas, que marcó una suba del 17% con respecto al mismo período del año pasado. Esta cifra se ubica apenas por debajo de los envíos de la cadena sojera, que fueron de 20,6 millones de toneladas. Entre maíz y soja, se concentran el 63% del volumen de exportaciones argentinas.

Un dato que surge de este análisis es la primariación de las exportaciones argentinas, que se percibe en el caso del maíz. Si bien este sector generó divisas por USD3.351 millones, que representan un 15% más en relación al primer semestre de 2019, se encuentran muy por debajo de los USD7.618 millones generados por el complejo sojero, que a diferencia del cereal exporta subproductos con mayor valor agregado, como como pellets, harina, aceite y biodiesel.

En este camino, el Gobierno nacional busca revertir esta tendencia y potenciar el agregado de valor de la producción en origen. A finales de la semana pasada, la vicepresidenta Cristina Fernández recibió al flamante Consejo Agroindustrial Argentino, compuesto por 45 entidades de la cadena agroindustrial.

Entre sus principales objetivos, este espacio presentó un plan para que las exportaciones del complejo agroexportador lleguen a los USD100.000 millones en los próximos diez años. En este punto, la vicepresidenta comenzó a retomar la agenda del Plan Estratégico Agroalimentario 2020, que impulsó durante su primera presidencia, con Julián Domínguez al frente del ministerio de Agricultura.

Los sectores porcinos y del bioetanol constituyen dos ejemplos de la potencialidad del maíz, para producir “tranqueras adentro” y generar divisas a partir de la industrial. En el caso de la cadena porcina, en el transcurso del año se conoció la intención por parte de China para impulsar esta producción y generar en los próximos seis años un saldo exportable de 900.000 toneladas.

En la actualidad y de acuerdo a estadísticas privadas, el consumo de maíz para esta producción es de 1,6 millones de toneladas y para generar ese saldo exportable, el uso de este cereal llegaría a 3 millones de toneladas. Por el lado del bioetanol, que en actualidad utiliza 1,5 millones de toneladas y según proyectaron desde la Cámara de Bioetanol de Maíz, si el porcentaje de corte obligatorio en naftas pasara del actual 12% al 27,5%, esta industria pasaría a procesar 6 millones de toneladas adicionales de maíz.

VIAbaenegocios.com
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