“La deforestación deja al yaguareté al borde de la extinción en el Gran Chaco”, afirman desde Greenpeace

El coordinador de la campaña Bosques de Greenpeace, Hernán Giardini, se refirió a la medida cautelar interpuesta ante la Corte Suprema de Justicia, en el marco de un amparo presentado hace un año en defensa de los últimos ejemplares de yaguaretés en la región del Gran Chaco. "Es una situación grave y es un daño irreversible", dijo al referir de manera puntual a las más de 10 mil hectáreas de bosque deforestadas en cuarentena.

El coordinador de la campaña Bosques de Greenpeace, Hernán Giardini, dialogó este jueves con CIUDAD TV tras la denuncia de la oenegé ambientalista ante la Corte Suprema de Justicia por el grado de aumento en la deforestación registrado durante la cuarentena en la provincia del Chaco y otras del Norte argentino, apuntando a que se ponga un freno judicial a la práctica que afecta el hábitat de los últimos 20 yaguaretés que que sobreviven en la región del Gran Chaco.

Explicó que la presentación se da en el marco de un amparo presentado hace un año por la organización, en defensa de los últimos ejemplares de la especie en la región, “que están perdiendo la posibilidad de poder subsistir a partir de la destrucción de su hábitat”. Precisó que un yaguareté necesita cerca de 40 mil hectáreas de bosque chaqueño, de manera continua, y en buen estado de conservación para poder sobrevivir”.

Aseguró que “la deforestación deja a los yaguaretés al borde de la extinción en el Gran Chaco”.

“Presentamos una medida cautelar ante la Corte, pidiéndole que frene toda deforestación mientras se está dando esta cuarentena. A un año de esa presentación por la conservación del yaguareté se sigue destruyendo y, en cima, con mayor velocidad que el año pasado. Tenemos una mayor deforestación en estos seis meses del año que los seis meses anteriores en las provincias del Norte que estamos monitoreando:Salta, Santiago del Estero,Chaco y Formosa y en cuarentena se perdieron cerca de 10 mil hectáreas. Es una situación grave y es un daño irreversible”, aseguró. .

La organización monitorea los bosques vía satélite cada 15 días, “lo que nos permite saber con bastante certeza y números muy similares a los que finalmente saca la Secretaría de Ambiente de la Nación en sus reportes”.

Para Giardini, “lo que falta muchas veces es la decisión política de aumentar los controles y frenar la deforestación. Más que en cuarentena, el desmonte no es una actividad esencial. Más allá de la Ley de Bosques se sigue deforestando por el avance de la soja, de la ganadería y los gobiernos muchas veces son cómplices de la voracidad y la ambición completamente desmedida del sector agropecuario que quiere dejarnos prácticamente sin bosques en pos de seguir exportando carne o soja”.

“Creemos que el Gobierno del Chaco, si realmente quiere dialogar con quienes defendemos los bosques que no somos solo nosotros sino un montón de organizaciones locales movilizadas, debería mostrar un gesto de preocupación. Se decreta la emergencia agropecuaria, sanitaria, pero no la forestal en una provincia donde realmente no da para más seguir deforestando”, concluyó.

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