Historias del Covid-19: el contagio de la empleada doméstica apuntada como ‘caso 0’ del brote en La Cumbre

La ciudad del norte del Valle de Punilla, en Córdoba, quedará en la historia de la pandemia del Covid-19 como la primera en tener personas infectadas y fallecidas en valle. La primera víctima fatal en la localidad fue una mujer identificada como Graciela, de 87 años que falleció el domingo 29 de marzo, luego murió un vecino de 79 años, en el hospital Domingo Funes y para ese entonces La Cumbre tenía siete personas infectadas.

La Cumbre, Córdoba.

El mal manejo de la situación por parte de las autoridades municipales alertó a todas las poblaciones vecinas y en ese contexto de desorientación y evidente intención de tapar o morigerar la realidad se quiso acusar a una empleada doméstica como el caso 0 que nunca se supo, porque todos los indicios llevaban a que fuera una familia que había regresado desde el exterior y que eran amigas o conocidas del intendente Pablo Alicio.

¿Qué salvó a “María”, la empleada doméstica, de tener de por vida el sello de caso 0 de los infectados de coronavirus en La Cumbre; y por ende, en Punilla?

Se salvó porque trascendió un audio de “María” con su prima, pero además porque un manto invisible desactivó el brote en La Cumbre. Nadie más estuvo infectado, y los que estaban se esfumaron. Algunos hasta fueron trasladados a clínicas de otras ciudades fuera de Punilla, como Cruz del Eje.

El relato revelador

El audio se refiere a una conversación telefónica que mantuvo la empleada doméstica con su prima mientras estaba internada en el Hospital Domingo Funes, lista para ser mostrada como el caso 0 responsable de lo que podía haber sido un brote epidemiológico incontrolable.

“María”; “Hola prima, no, no tengo nada. Esta congestión que tengo es por la sinusitis, que me está tratando el doctor Bresán desde hace dos meses, y hace quince días, se me terminaron los remedios. Justo tenía que hacerme el análisis de vuelta de las (glándulas) tiroides que me lo hago en Córdoba, en un laboratorio que está en la calle 9 Julio.

Y cómo pasó esto me pusieron en cuarentena en casa. Hacía ya doce días que estaba en casa, y como se murió la señora Graciela, (donde trabajaba ella y la señora Graciela fue la primera víctima fatal por coronavirus en La Cumbre) me mandaron a cuarentena.

Después, me dijo Luis (el hijo de la víctima) que se murió de coronavirus. El lunes me hicieron el hisopado y a la tarde ya estaba internada allá en La Cumbre y eso de las 2 de la mañana me trajeron al Hospital (Funes.)

Lo único que he tenido es un problemita en los pulmones, y un poquito de infección según los análisis. Pero yo pensé que podía ser la sinusitis. No tengo fiebre ni dolor de cabeza, y duermo bien.

Hoy me dijo la doctora que me dio positivo y que iba a hablar con la médica infectóloga, y depende de lo que me dijera capaz me mandaban a casa.
Ahora dicen que tienen que ver cómo me contagié, y yo lo único que hacía era tomarme el remis para ir a trabajar, y nada más.

Lo que ocurrió es que vino la hija de Italia, y primero tenía el virus y después ya no lo tenía, le dio negativo. Acá hay como una tapada, y (el intendente) Pablo Alicio va a tapar porque es amigo de Pablo, hijo de José Luis. Por algo no me atendieron más el teléfono. Y me dijo que no sabe si me van a pagar o no, porque esto es como unas vacaciones.

Ahora dicen que van a ver cómo me contagié. Qué van a ver si yo solamente estuve con ellos, trabajando ahí.
La hija vino de Italia y estuvo todos los días, hasta el 20 de marzo que fue el último día que trabajé, y el sábado se enfermó la señora Graciela y el siguiente domingo murió.

Ella hacía gárgaras con limón, y yo le pregunté, si estaba enferma de la garganta y me dijo que no, que había tomado frío en el avión.
Yo no siento nada, prima, y me tienen acá encerrada y me ponen barbijo, pero no tengo ningún síntoma.

Lo único que quiero es que me traigan los remedios que tomo porque los necesito. Espero que me dejen salir pronto”.