Algunas notas sobre usurpaciones y derecho al hábitat

Integrantes de la Comisión Directiva Asociación Civil Resistencia por el Hábitat difundieron una nota de opinión donde dan cuenta de la situación actual de quienes fueron beneficiarios del programa Procrear y también sobre las recientes usurpaciones en el exCampo de Tiro.

Algunas notas sobre usurpaciones y derecho al hábitat

Hace unos días se produjo en Resistencia, una usurpación masiva de un lote de gran extensión, en zona urbana. No es la primera ni será la última, pero este lote en particular al que han ingresado ilegalmente, tiene una historia de la que fui parte, junto a otras muchas personas y familias y creo que en honor a sus luchas, sacrificios, pérdidas y sueños rotos, tengo que contarla.

Durante la vigencia de los créditos Procrear del gobierno que terminó en 2015, se conformó una asociación civil de beneficiarios de esos créditos, la cual emergió luego de que finalmente una política pública hacía concreto el acceso a la vivienda propia para grandes sectores de trabajadores del país. Un sistema de créditos accesibles y precios equitativos, además de la amplitud en cuanto a las condiciones de los beneficiarios, que dejaba atrás antiguos esquemas no inclusivos.

Los Procrear sumaban a familias monoparentales, personas con discapacidad, parejas del mismo sexo o incluso solteros/as sin hijos. En esa oportunidad las familias, recién sorteadas, fueron inmediatamente excluidas por un mercado inmobiliario –como siempre- monopólico y voraz. El mismo sector que sitúa a la región NEA entre las que siendo más pobres, tienen los precios de alquileres y compra más altos del país. El mismo mercado, usualmente son los mismos pocos y conocidos apellidos, que en una clarísima operatoria usurera, aumentó los precios de lotes y viviendas en 50, 100 o 150 por ciento, AL DIA SIGUIENTE de los sorteos Procrear. Así empezó la lucha, nuestra lucha.

A cinco años de aquello, nuestra historia atravesó diferentes instancias, primero desde la desesperación y las redes sociales, empezar a agruparnos, espontáneamente, alguien consigue u lugar, otros consiguen un micrófono, horario, listo.. nos reunimos. Al comienzo éramos casi 400 familias de sorteados que salimos a buscar tierra para acceder al crédito y el mercado nos dejaba otra vez “en pampa y la vía”… Empezamos yendo a la tele local, a las radios, nos íbamos conociendo así y organizando…movidas, reclamos en los organismos públicos, actividades culturales para visibilizar la cuestión (algo parecido están haciendo los beneficiarios de los “nuevos” Procrear que se lanzaron con tasas UVA, y están pagando cifras siderales de cuota que aumenta por la inflación descontrolada de éstos 4 años).

Nos metíamos en el gentío de los eventos políticos para hacer llegar nuestros pedidos a funcionarios, nos reuníamos con familias del resto del país a los que les pasó lo mismo, eventos culturales y académicos, pedimos ayuda en todas las formas que pudimos, y sí, hasta consideramos ingresar a un predio y listo, seguir hablando después. No optamos por eso y muchas veces no por creernos tan “diferentes” a los usurpadores, al final teníamos la misma necesidad y la misma desesperación; sino porque simplemente requería un nivel de organización que no podíamos sostener.

Muchos funcionarios nos recibieron, pero nada. Hasta que Jorge Capitanich fue de Jefe de Gabinete nacional por unos meses, y en ese período presentó nuestro caso al organismo del que dependía PROCREAR, en ese momento era ANSES. Por esa gestión, -de cuyo equipo de trabajo resaltamos el acompañamiento y labor de María Laura Fernández y Fabricio Bolatti, entre otros, posteriormente del equipo técnico de Procrear del entonces gobierno nacional- se activó el proyecto “La Rubita” o predio “del Ejército”.

La AABE (Agencia de Administración de Bienes del Estado) venía trabajando con el programa PROCREAR desde el 2012 y ya tenía en vista (y lo venía haciendo) el uso habitacional de suelos sin uso en zonas de ferrocarriles o tierras del Ejército Argentino, como en este caso, y de allí vino una propuesta de solución. Anses Procrear activaría en esas 36 hectáreas entre la vía del tren, Calle 25 Lynch Arribalzaga, Av. Castelli y Av. España de Resistencia, un mega proyecto de viviendas familiares. 500 Lotes con Servicios que iban a ser sorteados entre los sorteados (más de 400 familias en Resistencia) que habíamos quedado sin opción por la suba desmedida de los precios del mercado, y 1000 viviendas en forma de edificios de tres plantas para nuevos sorteados.

A todo eso se accedería por el sistema de créditos Procrear que permitía un flujo de financiamiento, de las familias a la construcción, de la generación de trabajo en blanco a la recaudación de Anses, el Banco Hipotecario como operador, cuotas fijas accesibles y otros tantos beneficios que solo quedaron en la memoria y la frustración de quienes trabajamos para eso.
Sí, esas 36 hectáreas que hace unos días fueron tomadas por la fuerza por alrededor de 50 familias.

De esa gestión anterior puedo decir “nosotros lo hicimos” porque fue así, la fuerza de nuestra asociación, nuestra insistencia y nuestra lucha activó una respuesta por parte de una política pública que era buena de por sí, pero que en la línea -compra de terreno- tuvo el tremendo obstáculo de la especulación inmobiliaria. Nosotros lo empujamos a pulmón, plantándonos en el Municipio de Aída Ayala pidiendo que reformen las ordenanzas para poder darle uso habitacional, después, presentando junto al Equipo Técnico de Procrear los preproyectos, a fin de que se puedan iniciar las licitaciones de obra pública. El municipio de ese año devolvía mil veces las presentaciones esgrimiendo faltas formales, o demoraba y demoraba hasta que junio de 2015 dio inicio a la campaña electoral y ya nadie se acordó de nosotros.

Con el cambio de gobierno a nivel nacional empezó el declive. Nadie nos atendía, pedimos pasajes, viajamos a Buenos Aires, presentamos notas, buscamos ayuda de legisladores, funcionarios… NADA. La política PROCREAR salió del ámbito ANSES y pasó a una Subsecretaría de Vivienda a cargo de un primo del presidente, y en julio de 2016, borraron a todos los sorteados anteriores del sistema, lanzaron los nuevos créditos a tasa UVA, UVI, AVI y OVU y todas sus variantes de usura financiera y ahí quedamos mas de 400 familias sorteadas, de ellas casi 200 asociadas, otra vez, y una vez más, excluidas del derecho a una vivienda digna.

A pesar de ello, definimos sostener nuestra Asociación, a la cual renombramos como “Resistencia por el Hábitat” y diezmados y abrumados, empezamos a buscar por otro lado, y “que Dios te ayude”.

Al predio “La Rubita”, el Banco Hipotecario le colocó un cerco de columnas de cemento y alambre y eso fue lo último que supimos de una gestión que había sido un sueño.
Hace unos días, como era previsible, lo rompieron y se instalaron. El Ejército ya no es dueño de esas tierras, así que la custodia “te la debo”. La Justicia los primeros días no sabía bien de quien es la titularidad, porque pocos conocen esta historia. Los medios publicaban que la Fiscalía provincial o la Fiscalía Federal daban vueltas sin saber bien quién intervendría.
Ya intervino la Justicia Federal, con el apoyo de las fuerzas de logística y de ayudantes fiscales de la provincia, y ahí veremos qué pasa.

Ese predio debió ser urbanizado hace tiempo. Pero el reloj de arena de la política tiene su propia lógica, sumado a eso la puja de intereses frente a un mercado que no está regulado desde la época de la dictadura. Las familias PROCREAR íbamos a costear gran parte del gasto por el sistema de financiamiento que se preveía a través de los créditos, ahora posiblemente se forme una villa en medio de un área metropolitana, sin control, presionarán para que les den los servicios, los pagará de nuevo el Estado con mas coste para todos.

Sin planificación urbanística – como lo vienen señalando desde la Universidad hace mucho tiempo- no se da solución habitacional a la gente y la conflictividad sigue en aumento.

No justificamos el accionar de los usurpadores, lo que intentamos es EXPLICARLO en un contexto que tiene muchas aristas, todas negativas. No es un problema moral, pues habrá tantas interpretaciones sobre lo “bueno” o lo “malo” de tomar una tierra, como personas haya en el mundo. Y si hay un problema legal, pues a eso están abocados los juzgados. Pero nosotros señalamos que esto es un problema político. Hay gente sin casa, más pobres, menos pobres, con trabajo, sin trabajo, ellos, nosotros. Familias sin vivienda.

Algunos se arriesgan a que los repriman violentamente, a cambio de un terruño. ¿Es inmoral? ¿Los punteros los manipulan? No importa eso. Lo que importa es que es un conflicto que sigue y sigue y sigue. La justicia posiblemente los eche de allí, como la burocracia y la partidocracia nos echó a nosotros virtualmente (frustrando el proyecto que NOSOTROS mismos movilizamos), ellos se irán (o no) nosotros nos fuimos, vencidos, con el corazón roto, a buscar otras alternativas que quizás no lleguen. Pero la situación que los mueve, a ellos y a nosotros, ¿desaparecerá?. No.

Y cada día somos más. Familias sin vivienda digna, de un bando, del otro, de donde quieran. Familias sin vivienda. Nosotros, una cuestión de suerte, quizás tendremos un suegro, una madre que nos deje un lugarcito, un alquiler más chico… ellos tendrán más necesidades insatisfechas, menos acceso a salud y educación que sólo son posibles con HABITAT digno. Ellos y nosotros: cada vez con menos que perder y más violencia o angustia que acumular.

Necesitamos un consenso social respecto del derecho al hábitat. Revisar el éxodo rural de la Argentina, las causales de los asentamientos.

Cientos de funcionarios públicos distribuidos en oficinas abarrotadas, sin cumplir ninguna función concreta que vaya sobre los problemas reales de la gente. ¿Los estudios sobre necesidades habitacionales y urbanas de Resistencia existen? La universidad los está trabajando, nos consta. ¿Se hará cargo alguien de esas demandas? ¿Hay censos reales, empadronamientos o registros que digan cuantos necesitan vivienda y en qué condiciones nos encontramos? ¿Quién está cobrando un sueldo para planificar, ser creativo, diseñar accesos a viviendas baratas, sostenibles, comunitarias? ¿Cuántos estamos esperando sentados que “la mano invisible” del mercado y del Estado nos resuelva la vida? Comentamos en Facebook vomitando insultos y no nos organizamos.

Nosotros sí lo hicimos porque no nos quedó otra, pero aprendimos de eso. Aprendimos sobre el derecho humano de acceso al hábitat, aprendimos que se pueden y se deben activar políticas públicas que contengan, organicen y respalden a las organizaciones de la sociedad civil, sabemos que tenemos derecho a la ciudad, al refugio, al descanso, al espacio familiar. Sabemos que el mercado no crea comunidad, solo clientes. Si el Estado no regula, el hábitat es un caos.

Sentimos el deber social de hacer pública nuestra experiencia y sentimos el deber de –cuando sobrevivir en este país nos deje un ratito de tiempo- promover la participación ciudadana y la organización comunitaria. No podemos decir que hayamos tenido grandes éxitos, pero sí que no dejamos de intentarlo.

#TierraTechoTrabajo para todos y todas.
#ParticipaciónCiudadana
#ESTADOPRESENTE
#OrganizacionesdelaSociedad

“…Cuando tenga la tierra, La tendrán los que luchan, Los maestros, los hacheros, los obreros. Cuando tenga la tierra, Te lo juro semilla que la vida Será un dulce racimo y en el mar de las uvas Nuestro vino, cantaré, cantaré…” Mercedes Sosa.

Comisión Directiva Asociación Civil Resistencia por el Hábitat

Presidenta: Luciana Soledad Sampietro
Secretaria: Daniela del Carmen ‘Dani’ Campodónico

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