El primer motivo de voto al oficialismo es ‘evitar que gane el kirchnerismo’

En el marco del evento #Argentina2020, planteé que "la grieta" aparece al preguntar al electorado las razones por las que vota al oficialismo o al Frente de Todos. Reducir la pobreza; mejorar las jubilaciones y pensiones y reducir la inflación, son las opciones entre votantes de Alberto Fernández.

Raúl Timerman, consultor y analista político.

Por Raúl Timerman

Al analizar el panorama político en pleno año electoral, remarco los principales puntos de “la grieta” entre los votantes de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos. Cuando uno le pregunta a los que votan al Frente de Todos cuáles son los principales motivos del voto, y le pregunta a los que votan a Juntos por el Cambio, ahí aparece la grieta.

Los cuatro principales motivos del voto al Frente de Todos son: ‘para que haya más trabajo; para reducir la pobreza; para mejorar las jubilaciones y pensiones; y para reducir la inflación’. Para los votantes de Juntos por el Cambio, el primero es ‘para evitar que ganen los kirchneristas’, y después “para que se reduzca el narcotráfico, para que se reduzca la corrupción, y para que se reduzca la inseguridad.

Si uno hiciera un mapa de la pobreza en Argentina y lo superpone con las escuelas en las que ganó el Frente de Todos, va a encontrar que coinciden. En las cuatro primeras razones por las que se vota Juntos por el Cambio no aparece un problema económico.

Cuando Alberto y Cristina se amigaron

En las épocas iniciales del kirchnerismo, cuando desde la agencia Braga Menéndez le hicieron la campaña a Néstor Kirchner, quien resultaría ganador, éste, su esposa Cristina Fernández y Alberto Fernández, que era jefe de campaña, solían estar siempre juntos. Pero éste último se alejó de ella al renunciar a la jefatura de Gabinete años después y, cuando Néstor murió, Cristina quedó sola.

Recuerdo un almuerzo con Alberto Fernández el 18 de diciembre de 2017, porque él llega muy contento al lugar y le pregunto qué pasa. ‘No sabés lo que me pasó, ayer me llamó Cristina’, me dijo. El 17 de diciembre de 2017, después de ocho o nueve años sin hablarse, Cristina lo llamó. A partir de ahí, recomponen la relación con Cristina.

Creo que lo que buscó Cristina llamándolo a Alberto fue tratar de recomponer eso que era más que un vínculo político, era una amistad entre los tres. Si uno mira todo lo que le pasa a Cristina con su hija en Cuba, todos los conflictos, se tiene que dar cuenta que Alberto es un remanso para ella; es alguien en quien confía muchísimo, tanto que se anima el sábado 18 de mayo de este año a anunciar que va a ser el candidato a presidente”.

Los votos que faltaban

Indudablemente, cuando Cristina elige a Alberto toma una de las decisiones más inteligentes de su vida. Ella, en casi todas las elecciones que había hecho de personas para determinados cargos, se había equivocado anteriormente, pero acá creo que finalmente acertó.

Alberto tenía una misión: con Cristina no alcanzaba, pero sin Cristina no se podía; con Alberto tenía que alcanzar, y él tenía que construir lo que faltaba. Aunque, al principio, en todas las mediciones Alberto tenía la misma medición de voto que Cristina, y de él no se hablaba. Ahora, se habla de Alberto y no de Cristina.

Con las negociaciones que hizo Fernández, se sumó un 10% de los votos que corresponen a Sergio Massa”. Alberto consigue concretar la tarea de formar una fuerza que puede ser una opción de gobierno, y ese es su gran mérito. Por eso ahora se habla sólo de Alberto, casi no se habla de Cristina. Ya nadie dice ‘quien manda es Cristina’. Es claro que va a haber cierta tensión, porque es un frente el que formaron y hay mucha gente que no piensa exactamente igual, pero Alberto es el que tiene la última palabra. Está muy abierto al diálogo y es capaz de hablar con todos los sectores.

Alianzas

En cuanto a la devaluación del orden del 30% que hubo luego de conocerse el resultado provisorio de las PASO, está claro que el funcionamiento de la democracia no puede quedar en manos de los mercados. Los mercados siempre se acomodan, tienen poca memoria, y seguramente el 28 de octubre llegarán a algún acuerdo para seguir operando en Argentina, porque no desaparecen nunca.

Roberto Lavagna, candidato a presidente por Consenso Federal, habló mucho de un gobierno de unidad nacional, y cree que”va a ser convocado para formar parte del Gabinete. Entiendo que va a decir que sí, y creo que Alberto Fernández le va a dar sorpresas a mucha gente cuando empiece a convocar para el Gabinete. Estimo que, incluso, va a llamar a gente que ha colaborado con este gobierno”.

Los spots del macrismo

Respecto a los spots de campaña que comenzaron a emitirse hace una semana, el primer comercial de campaña de Macri es una enumeración de valores positivos, y firman ‘Macri-Pichetto’. Pero podría haber firmado cualquier otro candidato, todos adhieren a esos valores.

Rematan con el ‘sí se puede’. ¿Qué quiere decir? Aquí hay una de las esencias de esa primera parte de la campaña del oficialismo. Es ‘sí se puede’ competir en las elecciones, lograr un balotaje, tratar de reelegir. Está dirigido a sí mismo. ‘Sí, nosotros podemos’. No es ‘sí se puede’ reducir la inflación, generar empleo. No es a favor del electorado. Ese es el tono de la campaña: reafirmar los votos propios.

VIAPublicado en Bae Negocios
Compartir