Alicia Azula: “Cuando se vive de arriba, debemos preguntarnos quién paga la fiesta”

La actual Intendenta de la localidad portuaria y candidata a diputada provincial en la lista “Chaco somos todos”, hizo un repaso en CIUDAD TV sobre sus inicios en la política, el rescate de una ciudad en crisis y ahora ser uno de los pocos municipios sin deuda. Afirmó que es “el momento de sumar y construir”. Opinó sobre los planes sociales – hay 1647 que no hacen contraprestació, reveló - , aseverando que Barranqueras dejó de ser una ciudad dormitorio”, y remarcó que “la honestidad debe ser un valor”.

Alicia Azula en "Agenda Circular".

Este es mi cuarto mandato en la Municipalidad, y el quinto sería cuando estuvo el ingeniero Gaborov, donde me hice cargo el último año de su gestión por la razón que ya todos saben. Son 17 años al frente de la comuna”, analizó Alicia Azula.

Recordando que entró a la política “a través de la propuesta de Ángel Rozas, de si quería hacer algo por Barranqueras; vengo de la actividad privada y mi proyecto de vida nunca estuvo en la política”. Sobre su vida personal sintetizando que “me recibí como técnica electromecánica en la Escuela Industrial, sigo estudiando y después me casé. Fuí profesora en la Escuela Piloto de Barranqueras, y allí no había jardines; luego comencé la carrera de educación preelemental”, para continuar su capacitación y entonces involucrarse en la política.

“Me hice cargo en una crisis, con 8 meses de atraso en los sueldos, con deudas, en un clima de frustraciones y bronca. En la ciudad teníamos un basural cada 500 metros y estaba todo totalmente parado, pero resolvimos hacernos cargo. Confié mucho en el empleado municipal y en mi propia capacidad al ponerme la camiseta de Barranqueras”, expresó.

Admitió que con beneplácito acepta que, “hoy certifican que Barranqueras es uno de los pocos municipios que no tiene deudas, con sueldos al día y este año dimos un 39,8% de aumento y en diciembre vamos a ver cuánto es el desfasaje con la inflación. Mostramos obras hechas por administración, iluminación, algo de pavimento, un parque automotor y mucha política social de la que estoy orgullosa; esas son las semillas que uno tiene que plantar para mejorar la situación de la sociedad”.

Se adjudica haber “erradicado basurales, creado el área de la Mujer y la Juventud, con edificio propio para Deportes y después de 50 años pusimos el ascensor en el edificio”, y también de la administración de los recursos, “sentada sobre la caja”. “Nunca gastamos más de lo que entró al municipio”, y aclara que uno de los últimos logros, fue “obtener que se compren las 2 bombas que hacían falta, después de 16 años, para que no se inunde la ciudad”.

“Hemos logrado un sentido de pertenencia de la comunidad de Barranqueras. Dejamos de ser una ciudad dormitorio, porque se han instalado muchos negocios, mientras la gente que sigue estudiando y trabajando en Resistencia. Tenemos dos Parques Industriales, uno privado y otro oficial, está el Club de Leones, un Rotary activo y una sociedad que miraba al club Don Orione como deportivo y social, y que hoy tiene cancha de básquet de parquet, donde además se desarrollan actividades sociales”, describió la jefa colmunal.

Lamentando que “ha dejado de circular la línea 122, que habíamos creado para hacer la conexión transversal de Barranqueras. Me faltó amalgamar ese sentido de pertenencia y los objetivos comunes”; e insistió en señalar que, “me sentí sola pidiendo la Terminal de Ómnibus y otras gestiones, como obras de pavimento”.

Comparó la actual la situación en su ciudad, explicando que “he recorrido el interior y los pueblos han tenido un vuelco importante, con pavimento como en Laguna Limpia con 17 cuadras, cuando antes anhelaban solamente dos”.

Azula abordó la posibilidad de seguir gobernando en Barranqueras, pero con la llegada de una de sus hijas al cargo. “Silvana, de mis 5 hijos, es la única que insistió para meterse en política, le puso todas las ganas y energía. Es la más barranquereña de mis hijos, y creo que ella va a lograr lo que me faltó a mí”.

“Hizo Ciencias de la Educación hasta 3er año y fue a Buenos Aires a estudiar Psicología. Me hubiera gustado que termine su carrera universitaria, más que dedicarse a la política, pero tiene muchas cualidades propias, mucho carácter. Es una persona de la cual estoy muy orgullosa y le tengo mucha fe”, afirmó con absoluta confianza en su hija.

Volviendo al plano personal, sostuvo que “me costó mucho ingresar a las listas, después de perder las PASO; pero puedo hacer otras cosas y desde algún lugar podía aportar a la fórmula y también a la candidatura de Silvana”, acotó. Señalando que, “este es el momento de sumar y construir, el estar dentro de la lista terminaba con las especulaciones”.

Sobre la gestión de Mauricio Macri como Presidente, opinó que “fue una gestión muy difícil. Me parece que le tocó un país de post guerra que ni él sabía de qué se hacía cargo y no supo pedir a los argentinos que nos pongamos la camiseta; y de golpe nos dijo que en 6 meses íbamos a estar bien. Pero los radicales tenemos muy presente que no fuimos más protagonistas de lo que deberíamos haber sido”.

No obstante ello, concluyó agregando que “tenemos que pedir que le den una oportunidad más a Macri. Nos aterra pensar que podemos volver al pasado”; y rescata que “la honestidad no puede ser cualquier cosa, tiene que ser un valor”. “Yo puedo caminar con la cabeza alta por Barranqueras y la provincia, no tengo una denuncia ni un procesamiento. Y la gente tiene que aprender que con el voto nos tiene que premiar o castigar”, disparó.

En relación a la falta de trabajo o el beneficio de los planes sociales, Azula reveló que “tengo 1.647 personas que cobran planes sociales, y no hacen ninguna prestación en Barranqueras; cuando bien podían haber ayudado a barrer o cortar pasto. Debemos provocar el cambio desde nuestra casa, porque cuando uno vive de arriba, tiene que preguntarse quién está pagando la fiesta”, finaliza.

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