Rosa Pseftura de Ortega, todo un ejemplo con 58 años como maestra

En el Día del Maestro desgranó recuerdos de su carrera en CIUDAD TV. Fue fundadora de la Escuela N°2 de Pampa del Indio y pasó por todos los niveles de la enseñanza. Pide a quienes abrazan la profesión, que no la tomen como una salida laboral y la adopten "como un llamado para enseñar”, y recomienda la necesidad de transmitir valores a los alumnos.

Rosa Pseftura en "Tarde de Ciudad".

“Durante mi vida pasé por todos los niveles de la enseñanza, son más de 58 años en esto y soy profesora de Geografía. En el Chaco no había Universidad, y cuando comencé el magisterio estudié para maestra, y después se abrió la Facultad de Humanidades”, narró Rosa.

“Me encontré con unos profesores maravillosos y ellos me hicieron enamorar de la Geografía, una materia que me abre al mundo y yoca todos los aspectos, tanto físicos como humanos; es mucho mejor que estudiar cosas que nos encasillan a uno. Así, traté de compartir con mis alumnos y contagiarles mi entusiasmo”, agregó la docente.

Reveló, además que, “aparte de enseñar Geografía, me gusta transmitir conocimientos. Y creo que se debe amar aquello en que se trabaja, y a los chicos que necesitan contagiarse de ese amor pedagógico. También enseñé en la Facultad de Humanidades la didáctica de la geografía; es decir, cómo se enseña”.

Rosa recordó que “me inicié como maestra de grado en 1954, hacía poco se había creado la Provincia del Chaco, que antes era Territorio Nacional; y luego se crean las primeras Escuelas provinciales, porque las que había eran nacionales. Salí nombrada como maestra en la Escuela N°2 de Pampa del Indio, donde tan jovencita fui con mi mejor amiga en la escuela. Era un desierto con poca población; solamente estaba la fábrica, un hotel, alguna farmacia y nada más”.

“La Escuela iba a funcionar en una casa a 200 metros del hotel y estaba llena de yuyos. Cuando estábamos limpiando, al rato teníamos el patio lleno de padres ayudando; ellos confiaban en nosotros y vieron las ganas que teníamos de trabajar. Así, la arreglamos como pudimos y empezamos a trabajar”, evocó con nostalgia.

Agregando que, en esos momentos iniciales en el establecimiento escolar, que “no teníamos muebles y algunos chicos traían sus banquitos. Ahora, ya la Escuela cumplió 50 años, por eso fue una emoción ver hace poco a la escuela, con un edificio precioso y tantos alumnos. Allí me encontré con uno de mis alumnos de primer grado, y la hija de él va a estudiar Geografía; por eso seguimos en contacto, porque hay un cariño muy especial”.

Luego de la anécdota, Rosa Pseftura de Ortega se tomó su tiempo para brindar consejos para quienes se suman a esta carrera vocacional. “En primer lugar, que no tomen a la docencia como una salida laboral; que elijan porque tienen un llamado, por lo que uno ama, que es enseñar y tener ese deseo de transmitir. Después, es muy importante lograr en el alumno el respeto intelectual; y luego el docente debe abocarse de enseñar valores, que es muy importante en la vida de la formación de uno. Como también capacitarse siempre, porque nunca terminamos de aprender”.

Consideró, finalmente, que “a veces estamos enseñando contenidos que aprendimos en la Escuela, pero pasaron 20 años y hay cosas nuevas. Hay cambios de paradigmas, de modelo, y uno tiene que actualizarse y no quedarse”. Concluyendo en señalar que, “es muy lindo que a uno lo recuerden, y antes los alumnos le llevaban flores a la maestra”.

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