Capitanich habilitó obras de pavimento y alumbrado en los barrios Belgrano y Monseñor de Carlo

Con la meta de pavimentar 750 cuadras en Resistencia en menos de 4 años, en la tarde de este jueves el intendente Jorge Capitanich, junto a vecinos y funcionarios municipales, habilitó otras cinco cuadras en los barrios Belgrano y Monseñor de Carlo, en el marco de proyecto de pavimentación urbana de la Chacra 126 de la ciudad.

La ciudad de Resistencia tiene más cuadras con pavimento.

“Obras son amores y no buenas razones”, señaló el jefe comunal, quien además inauguró la extensión y construcción de la red de alumbrado público en 15 cuadras de la zona, así como el desagüe pluvial.

“Al finalizar nuestros cuatro años de gestión municipal, habremos logrado un récord histórico en obras de pavimento urbano, con un promedio de 187,5 cuadras por año, contra un promedio de 22 por años ejecutadas entre 1983 y 2015”, resaltó Capitanich.

La obra habilitada forma es la tercera etapa de la pavimentación e iluminación de la chacra 126, que abarca a varias barriadas de la zona centro-oeste y centro-sur de Resistencia. En este caso, se trata del cierre con pavimento urbano del cuadrante conformado por las avenidas Hernandarias, Marconi, Alberdi y Alvear.

Del total de 18, en esta ocasión el intendente habilitó el trabajo finalizado en los tramos Pasaje Roldán del 600 al 700, Roldán del 600 al 800 y Arazá del 600 al 800, es decir cinco cuadras. La obra tuvo una inversión superior a los 31,3 millones de pesos, y fue ejecutada a través de la Dirección de Vialidad Provincial.

La pavimentación estuvo acompañada de obras de infraestructura básica complementarias como desagües pluviales integrales pead, columnas de iluminación y rampas para la circulación de personas con discapacidad, así como la señalética de las calles.

Además de la pavimentación y las obras complementarias de desagüe, señalética y otros, en la zona, Capitanich inauguró obras de alumbrado en las 18 cuadras abordadas. En total, con una inversión superior a los 4,3 millones de pesos, se colocaron 52 columnas, de las cuales 20 fueron instaladas en este tercera etapa.

“Estamos muy contentos y orgullosos de estar acá, porque estamos ante un hecho histórico que para algunos vecinos de esta zona de la chacra 126 implicó una espera de más de 50 años”, señaló Capitanich.

El intendente reiteró los beneficios que conlleva el pavimento. “Es un bien social indispensable para la urbanización creciente. Tiene un gran impacto reduciendo la polución ambiental, generando un incremento en el valor del inmueble, un embellecimiento estético de la ciudad y mejora la seguridad y accesibilidad vial muy importante, por ejemplo con las unidades de transporte público, así como el paso de ambulancias, además de aumentar el valor de los inmuebles”, destacó.

Arévalo: “Con menos hicimos más, y queremos seguir haciendo”

A su turno, el secretario de Obras Públicas, Diego Arévalo agradeció el acompañamiento de los vecinos de toda la chacra 126 a lo largo de la ejecución de la obra.

“Este trabajo, que abarcó a 18 cuadras de diferentes barriadas fue importante gracias a la comunión entre el Municipio y los vecinos. Esta obra era un mecanismo de conectividad vial que faltaba y que era históricamente demandado por los vecinos, que permite la accesibilidad a instituciones educativas y una mejor circulación para la comunidad”, destacó.

Por último, Arévalo señaló la importancia de una buena gestión y trabajo ordenado para lograr cumplir los sueños de la gente. “No fue fácil todo lo que hicimos, pero a diferencia de gobiernos anteriores, pudimos hacer más con menos. Y eso no lo hace cualquiera, porque eso lo hace una gestión que tiene como principios la honestidad y el bienestar de la gente”, finalizó.

Agradecimiento vecinal

La frentista de la calle Arazá, Celia Klap fue quien en representación de los vecinos habló de la obra inaugurada. “No tenemos más que agradecimiento tanto para el intendente como para el licenciado Arévalo, quien en este tiempo se convirtió en nuestro compañero de ruta en la obra”, señaló.

La vecina rememoró la larga y vieja espera de cientos de lugareños por el pavimento urbano, pero además el olvido de gestiones anteriores. “En los 25 años que vivo en esta calle, jamás un gobierno municipal fue capaz de tirar siquiera una camionada de ripio, siempre decíamos que en la Arazá, parecía terminarse la civilización para los gobiernos. Ha pasado muchos días y noches de lluvia, barro, calles intransitables que hoy empiezan a ser un recuerdo”, dijo.

Por último, la vecina agradeció a la actual gestión municipal y anheló la continuidad de un mismo proyecto. “Cómo no agradecer por esta obra. De corazón, estamos orgullosos de tener un intendente y un gobierno municipal en el que sobresale su sensibilidad y su mirada popular”, señaló, para cerrar con una frase del propio intendente: “cuando la gratitud es tan absoluta las palabras sobran”.

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