“Estoy defendiendo la seguridad jurídica de los ciudadanos”, afirmó la titular de Catastro que denunció violencia y persecución

Silvia Di Paolo, titular de la Dirección General de Catastro, relató en primera persona el violento episodio que debió enfrentar junto a otras trabajadoras cuando un grupo de municipales se dirigió hacia el área que encabeza y que debieron defender con un "cordón de mujeres". “Yo ya no estoy defendiendo mi cargo, estoy defendiendo la seguridad jurídica de los ciudadanos”, manifestó la funcionaria y ratificó su denuncia por una persecución, en el municipio de Resistencia, “por desplazarme del cargo”.

Silvia Di Paolo, titular de la Dirección General de Catastro de la Municipalidad de Resistencia.

La titular de la Dirección General de Catastro de la Municipalidad de Resistencia, Silvia Di Paolo, visitó los estudios de CIUDAD TELEVISIÓN en el marco de las denuncias que realizó ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados del Chaco, frente a presiones explícitas que recibe desde hace meses atrás, por parte del Sindicato de Trabajadores Municipales, para que se jubile y libere el cargo que encabeza.

La directora municipal de Catastro denunció al STM por violencia y hostigamiento

“Esta persecución que vengo sufriendo hace mucho tiempo con el objeto de desplazarme en el cargo de Directora General, hoy se ve plasmada en un diario donde directamente me nombran como exdirectora. Entonces, me gustaría saber. Yo no recibí ninguna notificación por parte de mis empleadores sobre mi situación laboral”, reclamó.

Aseguró que “la pretensión”, por parte del sindicato, “plasmada en una asamblea que se realizó frente a la puerto de acceso del Municipio, en un escenario que se montó con todos los afiliados alrededor, se dijo que iban a solicitar mi jubilación y que me vaya a ‘cosechar’ y que ‘todos los empleados de catastro iban a ser trasladados a barrido manual’, menos dos, en alusión tácita a las dos personas que pretenden mi cargo. Uno pretende el cargo de director General de Catastro y el otro el de jefe de Evaluaciones”.

Explicó que para ocupar cargos en Jefaturas o Direcciones tienen que tener competencia. De manera puntual, en el caso del director de Agrimensura y el director General, “deben ser personas con título habilitante. Es por eso que la Ley Nacional de Competencia de las 72 Carreras Universitarias de la República Argentina ha especificado que una de las actividades reservadas para los agrimensores es el desarrollo de los catastros territoriales. Entonces, nosotros necesitamos que en este lugar funcionen personas, no solamente con título habilitante sino con una carrera administrativa donde se refleje la idoneidad y la capacidad del profesional y también, y como condición sine qua non, que el profesional sea una persona proba. O sea, honesta para ocupar el cargo de funcionario administrativo del Municipio, puesto allí para administrar los recursos de los ciudadanos. Estamos hablando de la seguridad jurídica del municipio de Resistencia, puesto que aquí se dictan planos del derechos, del dominio de un apersona, de una parcela, tanto el certificado de mejoramiento por el cual un propietario puede realizar a posteriori su casa, su edificio, en ese lugar y también el visado de las urbanizaciones o mensuras que imposibilitarán la aprobación posterior en Catastro de la Provincia”.

La gravedad de las amenazas

Dada la “gravedad” del caso, Di Paolo acudió a la Cámara de Diputados del Chaco. “Es de tanta gravedad, que acá han venido con redoblantes, cornetas, un grupo de violentos dirigidos por el director General Darío Sardi, encargado de Tránsito y del ordenamiento de operativos de seguridad, tratando de ingresar a mi oficina en ese ruido ensordecedor”, denunció.

Relató que durante ese episodio, se paró frente a la puerta de ingreso para tratar de detener esa situación. “Acuérdese que son oficinas grandes, acá trabajamos 25 personas efectivas más personas contratadas, contribuyentes que son escribanos, agrimensores y los profesionales. Fue de una violencia realmente nunca vista. Pero, por sobre todas las cosas, con la total anuencia y conocimiento de las autoridades que son mis empleadores. Me reviste el derecho que son los que tienen que asegurarme la tranquilidad para trabajar y llevar mi tarea como corresponde, a mí y a mis compañeros de oficina”, manifestó.

Añadió que, luego del episodio, “ese grupo de desbordados, dijeron ‘vamos a traer las mujeres’ porque me vieron enfrente de la puerta que estaba abierta. Y trajeron a las mujeres y tan grave es la situación que pusieron a una mujer con un hijo de 5 años ahí adelante en medio de todo ese sonido ensordecedor. Yo me paré frente a la puerta y no pudieron avanzar y mis compañeras de oficina hicieron un cordón de mujeres. Y en un momento, una de mis compañeras me dice ‘Silvia, dejá que entren y rompan todo’. Y ahí me di cuenta que estábamos hablando de una decisión de vida y ahí tomé la decisión de que no entren porque esta es la función. Yo ya no estoy defendiendo mi cargo, yo no soy una persona anónima. Yo me voy a ir, me voy a jubilar y voy a estar tranquila en mi casa. Yo estoy defendiendo aquí lo que corresponde a las actividades que realizamos aquí. Estoy defendiendo la seguridad jurídica de los ciudadanos”.

“No sé si se entiende, pero quiero manifestar que de mi parte no hay ni un tipo de intención de ser famosa, salir a los medios, no me interesa lo más mínimo. Tienen que ver con que una persona dice a un micrófono cuestiones en contra de mi integridad como mujer, moral, como profesional, de carrera en el municipio. Y lo dice porque lo puede decir, porque tiene impunidad”, concluyó.

 

 

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