El titular de la Corte bonaerense denunció un cóctel explosivo de corrupción judicial

Eduardo de Lázzari, presidente del Tribunal, expuso la judicialización de la política mediante “causas armadas” con testigos anónimos, “espías” y “arrepentidos”. Fue en un coloquio, en la localidad de Campana, Buenos Aires. “El punto es que el Poder Judicial debe tener el rol de poder del Estado que lamentablemente ha perdido. No puede ser el tributario de los otros poderes", remarcó.

Eduardo de Lázzari, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires (SCBA).

“Estoy hablando de causas armadas artificialmente, estoy hablando de abusos de testigos de identidad reservada, de arrepentidos, de factores de presión que inducen, fomentados y fogoneados por ciertos medios de prensa, a dictar condenas mediáticas y que llevan a un panorama sinceramente deplorable, en donde influyentes de todo tipo, espías, traficantes de escuchas telefónicas, con ciertas complicidades de algunos magistrados y miembros del Ministerio Público terminan por generar un panorama que es absolutamente preocupante”.

Con esos dichos, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires (SCBA), Eduardo de Lázzari, se subió a una pelea que parecía ajena a la toga bonaerense, la judicialización de la política que todos los días genera nuevos contenidos desde el edificio de Comodoro Py. Además, alertó que el Poder Judicial bonaerense no puede ser la “Cenicienta” de los “dictados que se hagan desde los poderes políticos”.

El 2 de julio último, el magistrado en la apertura de la V Conferencia de la Red de Jueces Penales de la provincia de Buenos Aires que se desarrolló en la localidad de Campana. En ese contexto, el ministro de Lázzari emitió un duro mensaje destinado a Comodoro Py, donde funciona una de las sedes de la justicia Federal y de donde proviene el nuevo juez de la SCBA, Sergio Torres.

El titular de la Corte provincial habló de “causas armadas”, “condenas mediáticas”, “espías”, “traficantes de escuchas telefónicas”, “abusos de arrepentidos” y “complicidades de algunos magistrados”, un combo explosivo para la coyuntura política actual en la que se

Las declaraciones del jefe de la Corte provincial pareció una referencia a las causas abiertas y por las que están detenidos y procesados ex funcionarios de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández.

Lo que va de 2019 no fueron seis meses más en la historia de la Suprema Corte. Después de más de una década llegó un nuevo magistrado para completar la cúspide judicial bonaerense. Llegó Torres. Y su desembarco estuvo rodeado de tensiones entre cortesanos y la gobernadora María Eugenia Vidal. Tal como informó Letra P, desde principios de este año electoral, la Corte llevó adelante una batería de reclamos. Esta pelea se daba mientras desde el vidalismo impulsaban a Torres para completar el tribunal.

Luego de esa turbulencia que incluyó varios capítulos llegó la calma, pero las nuevas declaraciones del Presidente cortesano agitaron nuevamente las aguas. A los dichos del juez su subió CFK, quien desde su cuenta de Twitter escribió: “Por favor, escuchalo atentamente. El que habla no es un político. No es oficialista. Tampoco es opositor. Es el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires. Imperdibles 2 minutos 56 segundos para entender lo que pasa en el Poder Judicial de tu país.”

Así, la senadora nacional por la provincia de Buenos Aires y compañera de fórmula de Alberto Fernández por el Frente de Todos, aprovechó las declaraciones de De Lázzari para criticar el funcionamiento de los tribunales federales de Comodoro Py, adonde se tramitan 13 procesamientos que la tienen como blanco y seis pedidos de prisión, en su mayoría dictados por el juez Claudio Bonadio.

“La única herramienta que tenemos para combatir todo eso es el derecho. Con la ley en la mano tenemos que salir al cruce de esos, que por suerte no son generalizados, pero que realmente significan amenazas. Y el derecho ejercido con firmeza, con valentía, con independencia”, arengó de Lázzari.

Sobre el cierre de su exposición el ministro de la Corte sentó postura: “El punto es que el Poder Judicial debe tener el rol de poder del Estado que lamentablemente ha perdido. No puede ser el tributario de los otros poderes, no puede ser la Cenicienta, no puede depender de los dictados que se hagan desde los poderes políticos. Si ponemos el hombro en ese menester, creo que podremos salir al cruce de ese panorama sombrío que estaba mencionando.”

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