“¡Calma radicales!”: Negociaciones de último momento para unificar posiciones en pugna para la Convención

En la noche de este domingo, en una cena, los principales dirigentes de la UCR intentarán cerrar un acuerdo que evite una crisis política en la cumbre Norte en partidaria que se realizará este lunes a las 14 en Parque la Ciudad de uenos Aires. Jorge Sappia, el presidente de la Convención Nacional no estará presente. En ese caso, al que le toca presidir es a Agustín Campero, el secretario de Articulación Científica y Tecnológica de la Nación y vicepresidente 1º de la Convención.

Cúpula radical. Naidenoff, Morales, Cornejo, Negri, Valdés y Cano.

Con tres documentos distintos, que traducen los tres grupos en los que está dividida la Unión Cívica Radical en este momento, este lunes se realizará una nueva convención nacional del partido político fundado en 1891 por Leandro N. Alem, el más antiguo con representación parlamentaria.

Sappia, su presidente, no estará presente – dice su gente – porque está en un viaje que no pudo sususpender y sus intentos por cambiar la fecha del encuentro no fueron escuchados.

El radicalismo es un partido tan distinto a lo habitual en esta época de política líquida que realiza Convencionales Nacionales cada dos años, además de las provinciales que son responsabilidad de cada distrito. En la última, que se realizó en el 2017 en La Plata, ratificaron sin más trámite la alianza con Cambiemos y el debate solo duró cuatro horas.

No solo eso. Además, aprobó un reglamento específico para las convenciones que estipula 7 minutos para la ponencia de cada orador, que pueden tener 3 minutos como única extensión. Y las mociones son como las de la Cámara de Diputados, es decir, cuando se presenta una de orden tiene que votarse inmediatamente.

Proyecciones y posiciones

Dentro de la Alianza con Cambiemos, como la perspectiva de crecer está muy acotada, parte del mandato que la estructura partidaria le pide a sus autoridades es que aumente los cargos legislativos para el partido. También, por supuesto, que garantice un sistema de toma de decisiones que haga de Cambiemos una verdadera alianza de gobierno.

En primer término hay un grupo grande que tiene más de 100 convencionales. Quieren ratificar la política de Cambiemos y avalan la posición de ampliar la coalición, aunque lo hacen con pocas críticas públicas porque son los que se sienten más integrados al Gobierno.

El otro grupo se referencia en Alfredo Cornejo y Enrique “Coti” Nosiglia. Es el que emitió el primer documento que circuló, de ocho páginas, con sólidas posiciones sobre la crítica situación económica y social. Cuenta con el respaldo de los convencionales de Franja Morada, la Juventud Radical y los trabajadores radicales. También es un grupo grande, con más de 100 convencionales también. Quieren ratificar la política de alianzas votada en Gualeguaychú, pero no mencionan a Cambiemos.

Por último, hay 71 convencionales que firmaron el documento más crítico, alineados con Ricardo Alfonsín, Federico Storani, Juan Manuel Casella Sappia, que estaría ausente. Quieren irse de Cambiemos, una posición minoritaria que es muy ruidosa pero que no será avalada en la convención.

Fuera de estos 70, con poca representación política, quedan 250 convencionales, y alrededor de 100 tiene cada uno de los dos grandes grupos que hoy comparten el poder en el radicalismo. Tan empatados están que nadie se quiere arriesgar a votar.

Para evitar una instancia de cruces fuertes y agresivos, que podría dejarlos en falsa escuadra frente a una opinión pública que mañana tendrá los ojos sobre esta convención, esta noche los tres gobernadores, más Daniel Salvad.r y los jefes de los bloques radicales se encontrarán a cenar para intentar un acuerdo.

Extrañamente, Coti no participará de la comida 

También ha viajado al exterior, o sea que tampoco estará el lunes en alguna oficina cercana al salón de la convención como lo hizo en las últimas 15 convencionales nacionales para monitorear el desarrollo. Cerca de él dicen que “dejó todo en manos de Cornejo”.