Ligas Agrarias: víctimas relataron las torturas que padecieron en un operativo comandado por Wischnivetzky

Dos trabajadores rurales declararon ante el tribunal haber sido víctimas de detenciones y apremios en un descampado de Villa Berthet en agosto de 1976, en el marco de operativos de fuerzas represivas para capturar a Rogelio Vocouber y Secundino Vallejos, dirigentes de Ligas Agrarias, actualmente desaparecidos. La causa continúa este martes 16 con cuatro declaraciones, entre las que se destacan la de la perito del Equipo de Argentino de Antropología Forense Soledad Selva.

El excomisario, Eduardo Wischnivetkzy, siguió la audiencia desde Sáenz Peña. Foto: Comisión Provincial por la Memoria

La cuarta jornada del juicio oral denominado Ligas Agrarias que se realizó en la mañana de este lunes corrió el eje de los debates a los casos de torturas y detenciones ilegales que también forman parte de la investigación, luego de que en las audiencias de precedentes los hechos abordados fueran los homicidios de los dirigentes Carlos Piccoli y Eduardo Estigarribia.

En este tramo de la causa las imputaciones le corresponden al ex comisario de Policía Eduardo Wischnivetzky, que sigue los debates por videoconferencia desde Sáenz Peña, razón por la cual en la audiencia de la fecha no hubo acusados presentes en la sala del Tribunal Oral Federal de Resistencia. Santos Britez y Modesto Meza contaron haber sido detenidos sin proceso judicial por civiles fuertemente armados que los torturaron en un  paraje en cercanías a Villa Berthet a fines de 1976.

La causa continuará este martes 16 desde las 9 en la sede del TOF, en Hipólito Irigoyen 33, con cuatro testigos, entre quienes figura la perito del Equipo de Argentino de Antropología Forense Soledad Selva, que brindará datos sobre el análisis de los restos de Piccoli y Estigarribia. Además, el Tribunal informó cómo sigue a grilla de audiencias luego de la de este martes;  con debates el lunes 2 de mayo,  el jueves  9,  viernes 10, lunes 20 y jueves 23. Cabe destacar que los debates son públicos, y para asistir a los mismos sólo es necesario presentarse con DNI.

En el juicio figuran como imputados el ex teniente coronel del Ejército, José Tadeo Betolli,  y los agentes (re) de Policía Miguel Antonio González, y Alcides Sanfeiraiter acusados de homicidio agravado, el ex comisario de Policía Eduardo Wischnivetzky por privación ilegítima y tormentos y el ex policía  José Rodríguez Valiente, por encubrimiento.

Torturas en el lote 20

Santos Britez y Modesto Meza relataron que el 30 de agosto de 1976 fueron detenidos por personal de civil, pero “con borceguíes y armas  largas” y llevados a un paraje, el Lote 20, de la localidad de Villa Berthet donde fueron vendados y sometidos a torturas. Antes de llegar a ese lugar la comitiva fue a buscar a Hipólito Brítez, hermano de Santos, que en ese momento venía de viaje desde Quitilipi. Si bien su caso figura en el requerimiento de elevación a juicio no formó parte de los debates porque un cuadro delicado de salud se lo impidió.

Santos Brítez, contó haber sido sufrido trompadas en las costillas y amenazas de correr igual suerte que su padre, quien había secuestrado con anterioridad y aún se encuentra desaparecido. Brítez tenía 26 años en ese entonces. Meza por su parte declaró que fue colgado de un árbol y golpeado.  La golpiza tenía como objetivo dar con el paradero de Rogelio Vocouber y Secundino “Taco” Vallejos, dirigentes agrarios conocidos por el grupo de declarantes, que eran buscados por la dictadura y a la fecha figuran como desaparecidos.

Finalmente los hermanos Brítez y Meza fueron trasladados a la Comisaría de Villa Berthet, de allí a a la comisaría de Quitilipi y por último a la Brigada de Investigaciones de Resistencia, donde permanecieron unos días.

En ambos casos, ante la consulta del defensor oficial Juan Manuel Costilla, ninguno de los declarantes pudo confirmar haber visto al imputado Wischnivetzky.  Si afirmaron que era un comentario generalizado que el policía fue el jefe de ese operativo.

Desde la parte acusatoria se señaló que así figura en actas policiales de la época, donde señalaba que el excomisario estaba a cargo de la Comisaria de Vila Ángela y en comisión de servicio en la jurisdicción de la Comisaria de Villa Berthet.

Meza culminó su declaración con una consulta al Tribunal: “¿Qué se puede saber de mi viejo?”, en referencia al caso de su padre, desaparecido. El juez Iglesias le explicó que ello forma parte de otra investigación y dispuso un cuarto intermedio para que Meza pudiera interiorizarse de ello y de los pasos a seguir con los fiscales federales.

Callar

El otro testigo de la fecha, convocado por la defensa, fue Edgardo Scorciafico, jubilado del poder Judicial, declaró conocer a Wischnivetzky y no saber cosa alguna de las imputaciones en su contra.

Por último una cuestión que fue indagada por querella y Fiscalía tiene que ver con una serie de ofrecimientos, (dinero y trabajo) que habrían sido  realizados en 2011 por parte de Marcelo Wischnivetzky, hijo del imputado, tanto a Meza como a Brítez, para que ambos negaran cualquier tipo de acusación contra su padre.

Sobre ello habló ante el tribunal y las partes, el abogado y escribano Fabián Vargas, contratado para labrar un acta en la que Meza declaraba que Wischnivetzky no tenía nada que ver con los hechos de los que fue víctima. El acta se realizó, pero al momento de firmarla Meza se retractó por lo cual “el trámite no prosperó”, según declaró el testigo.

Por este cuestión, la Fiscalía inició un requerimiento de investigación con análisis del hecho y pruebas, que fue ofrecido para su entrega al Tribunal. Desde la defensa objetaron la acción por entender que no forma parte de los hechos juzgados en el presente debate, ante lo cual el juez Iglesias señaló que tendrá presente la posibilidad pero que por lo pronto se concentrará la actividad jurisdiccional en las imputaciones en debate.