Asociación Madres sin Techo, ONG del año: “Fue una inyección de adrenalina para nosotras”

Gilda Prieto, presidenta de la asociación Madres sin Techo, agradeció la distinción a la Asociación que conduce y que lleva adelante un importante trabajo territorial en La Rubita, desde hace 11 años. “Es notorio el incremento de la pobreza. Nosotras no teníamos tanta gente en los merenderos como ahora. Viene las familias enteras, llegan las mamás con todos los chicos, los abuelos; hasta los adolescentes que eran los que más vergüenza tenían ahora vienen a buscar su ración de leche, su porción de comida", expresó.

(Para colaborar, acercarse hasta avenida Castelli, entre calles 25 y 26; o en Seitor y calle 29, barrio Néstor Kirchner) 

 

El Gobierno reconoció la semana pasada a la asociación “Madres sin techo”, por su lucha en la erradicación de la violencia de género como la ONG del año. Gilda Prieto, presidenta de la entidad, visitó este lunes los estudios de CIUDAD TELEVISIÓN y contó que desde la ocupación de los terrenos de La Rubita trabajan en la barriada, hace ya 11 años, “buscando el techo digno, donde nace nuestra historia de lucha, trabajando en todo lo que sea empoderamiento de las mujeres para conseguir vivir mejor”.

Las mujeres de la asociación cuentan con dos merenderos durante la semana y los sábados con comedor. “Aprovecho para agradecer a todas las personas que colaboran con donaciones que nos permiten llevar adelante estas actividades”, expresó la mujer.

Destacó otras tareas como capacitaciones, emprendimientos, gestiones para poder contar a las personas de herramientas, “para que tengan la oportunidad de tener un oficio más que nada”.

Comentó que si bien iniciaron con una tarea comunitaria específica para el barrio, el campo de acción se fue ampliando. “Tenemos gente que viene de otros lugares, también de barrios aledaños, que vienen buscando ayuda, contención, apoyo en distintas temáticas, no solamente asistencia sino asesoramiento y acompañamiento en trámites que podamos a hacer”, contó.

Respecto de la distinción recibida la semana pasada, aseguró: “No lo esperábamos, estuvimos hasta las 18 de ese día preparando la fiestita para el reconocimiento de nuestras chicas, las vecinas y cuando fuimos lo recibimos con mucha alegría y mucha sorpresa. No nos imaginábamos. Ahora le ponemos más ganas todavía, fue una inyección de adrenalina para nosotras. Seguimos con todas las pilas como siempre”.

Alrededor de 50 mujeres y hombres trabajan en la ONG, distribuidos en huerta, merenderos, herrería, textil, carpintería. “También tenemos el programa FINES y una comparsa barrial donde participan 120 chicos que estuvieron participando de los corsos barriales, también a pulmón”.

La mujer agradeció por el reconocimiento al jurado, a la ministra de Desarrollo Social Julieta Tayara y al gobernador Domingo Peppo.

 

Desde la toma al compromiso social

Prieto contó que cuando se dio la ocupación de las tierras, en el medio del monte, el empezar a pensar que ese pedazo de tierra podía ser nuestro hogar también nos encontró con todo lo que acarrea un barrio que recién empieza pero 10 veces más. No había nada, el conseguir el agua, la luz, la mensura de terrenos, todo fue hecho a pulmón, con los vecinos, con la organización y después hubo una decisión política muy importante. En ese entonces era el gobernador Jorge Milton Capitanich, que tomó la decisión de hacerse cargo de este problema, creó el programa de la organización y desde ahí estamos trabajando”. “De hecho, nuestra organización tiene un decreto de reconocimiento en toda la labor que se haga sobre la chacra”, indicó.

 

“Atendemos a  familias completas”

Uno de los indicadores sociales más fuertes es sin duda el aumento de la demanda en merenderos y comedores. Prieto sostiene que “realmente es notorio el incremento de la pobreza que hay. Nosotras no teníamos tanta gente en los merenderos como tenemos ahora que vienen las familias. Llegan las mamás con todos los chicos, el abuelo, los adolescentes que por ahí eran los que más vergüenza tenían. Y ahora viene a buscar su ración de leche, su porción de comida”.

“Es la realidad que estamos viviendo y es una lástima porque estamos pasado por una situación crítica, mala. Y también en lo laboral es continuo, la gente va y viene pidiendo trabajo por comida o por ropa,  es lamentable la situación”, expresó la mujer.

 

 

 

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