Condena por abuso sexual: “Fue exagerada la condena para los hechos que ocurrieron”, afirmó el defensor de Winckler

Así lo consideró el abogado de Pablo Antonio y Daniel Winckler, quien en CIUDAD TV denunció la falta de defensa formal de los imputados, ya que al Defensor Oficial lo jubilaron justo el día que tenía que hacer el alegato. También dijo que fue excesiva la pena porque no hubo acceso carnal ni violación, y que fueron defectuosas las pruebas realizadas de Cámara Gesell.

Ricardo Osuna en "Tarde de Ciudad".

La Cámara Tercera en lo Criminal condenó este martes al exjefe del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Barranqueras, Pablo Antonio Winckler, que estaba acusado de haber abusado sexualmente de dos de sus hijas. Su hijo, Daniel Eduardo Winkler, involucrado en estos hechos, también recibió una pena de dos años, pero en suspenso.

El abogado de Winckler padre e hijo, Dr. Ricardo Osuna, dijo que ese fallo está “mal para nosotros, porque se terminó condenando a mis dos defendidos”; señalando que “justo a fin de año se jubiló el otro defensor, el día que tenía que hacer el alegato le notificaron que pasaba a jubilación como Defensor Oficial. Asumí la defensa, íbamos a hacer los alegatos el 1 de febrero, y terminamos haciéndolo por los dos”.

“En primer lugar hay que aclarar que no fue un caso común y corriente. Aquí no hubo ningún tipo de acceso carnal, ni violación. Lo que se denunciaba era manoseos de Pablo, y que también supuestamente Daniel había manoseado a dos de sus hermanas”, señaló el letrado; para agregar que entre las graves falencias de la defensa que tuvo el principal acusado, “no habían ofrecido prueba para Pablo Winckler”.

En cuanto a sus defendidos, marcó que al escuchar el fallo, “ellos no salían del asombro. Fue exagerada la condena para los hechos que ocurrieron”.

Para el letrado, las Cámara Gesell que se hicieron no permitieron demostrar a ninguna de las hijas circunstancias fundamentales. “Cuando le preguntaron sobre el primer hecho, dónde estaba su madre, decían que había ido a comprar un celular a las 11 de la noche y que volvió a las 2 de la mañana. De eso no hay constancia en ningún lado. Tampoco que la madre abandonó ocho ó nueve veces a los Winckler”.

Osuna indicó que su defendido señaló que “había un mal manejo de la Asociación de Bomberos, que se estaba malversando y que era mucho el dinero; y que él, como tenía que firmar unas planillas, se negó. Por lo que no vieron otra forma de correrlo y también a su hijo, que era el segundo en el orden jerárquico”. Agregando que, “así siguió la causa. No así la de malversación de fondos, que siguen manejados por la misma familia”.

Reiteró que “los hechos son totalmente inverosímiles. El dormía en una especie de casa donde lo hacían todos los bomberos, y quedó acreditado que las nenas nunca estuvieron durmiendo ahí”, afirmando luego que “la única justicia que existe es la de Dios”.

Osuna hizo saber que “al principio del alegato planteé la nulidad de la causa, por falta de una defensa seria y efectiva de los imputados”, y mencionó fallos que son antecedentes a un nivel superior de la Justicia. Más grave aún, dijo que “la defensa que tenía, hacía todo en contra de él. Acá se agregó una pericia de perfil sicológico de las víctimas, que pagó Winckler y que le dio en contra”.

Reiteró que “nunca se pudieron determinar los hechos. No les preguntaron donde pasó, donde estaba la madre y los hermanos, a qué hora fue o que día de la semana ocurrió en ninguna de las cámaras Gesell”.

Sobre ese procedimiento judicial, señaló que cuando se habla de las cámaras, “los abogados entran en pánico. Esto de complicado no tiene nada. No está acreditado más de un manoseo, y la única prueba es la de la cámara Gesell”, concluyó el abogado.

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