Un problema que nadie resuelve: animales sueltos en todos lados

Días atrás, nuestra Fundación sufrió un siniestro vial que nos perjudicó física y económicamente y a la fecha nadie se hace cargo del daño ocasionado. Visto y considerando que prácticamente a nadie, y fundamentalmente a nuestras autoridades, les interesa resolver este problema que significa perjuicios y muertes, desde Padres en la Ruta le proponemos tener en cuenta una serie de medidas a la hora de salir a las rutas y calles del Chaco.

Arq. Carlos Alabe.

Por el arq. Carlos Alabe *

Bastante hartos de escuchar más excusas que respuestas de quienes deberían resolver el problema de los animales sueltos en nuestras calles y rutas de la provincia y el país, planteamos una serie de advertencias para evitar males mayores.

Respuestas escuchadas
Policía: “Estamos cansados de sacar los animales de la ruta…” o, “Si nos dan la orden, lo hacemos…”, como también, “Lo que pasa que no nos corresponde esa jurisdicción…”.

Concesionaria de la Ruta: “Ésa es responsabilidad del dueño del animal (si es que le encuentran la marca)” o “Hay que ver de quién es el campo aledaño a la ruta”.

Funcionario: “Estamos trabajando en ese tema…”.

Sugerencias
Un tipo común de accidentes de tránsito es el que ocurre con animales sueltos en las rutas . Por eso es necesario que usted reciba algunas informaciones para evitar accidentes graves .

Si el animal se encuentra en la ruta misma no intente esquivarlo adivinando para qué lado se moverá, ya que su reacción suele ser imprevisible. Es importante disminuir la velocidad a paso de hombre y bajar las luces para no encandilarlo. Una buena opción es emplear la bocina para ahuyentarlo y nunca lo encierre, déjele un espacio que le permita salir del camino o huir.

Entre los animales que habitualmente podemos encontrar en las rutas argentinas está la vaca: un animal muy común en la llanura pampeana y Mesopotamia que puede pesar 700 kilos, y si normalmente lo embiste a la altura de sus patas, determina que el animal choque contra la trompa del vehículo (si este es alto) o contra el capot del mismo sin rodar. Los destrozos suelen inutilizarlo.

El caballo: más común en otras zonas del país como la Patagonia, puede pesar de 500 a 900 kilos. Si se lo embiste la altura de sus patas este rueda sobre el capot y estas quedan en el habitáculo. El riesgo de los caballos es que comienzan a patalear con desesperación, provocando la mayor causa de lesiones y muertes .

El perro, zorro, liebre, oveja, cabra y otros animales pequeños pueden causarle daños al vehículo aunque también puede perder el control del vehículo y despistarse o volcar.

Otro consejo al momento de viajar, además del cinturón para todos los ocupantes, es no llevar cosas sueltas, pues en caso de accidente y al momento de volcar, por ejemplo, un termo de acero se convierte en un proyectil. Entonces, puede ser conveniente cubrir el equipaje con una lona y sujetar todo.

Demás está decir que si viajamos por las rutas o fuera de ellas es porque nos gusta compartir momentos con la naturaleza. Eso implica que admiramos a los animales así como los paisajes, y siempre haremos lo posible para no lastimarlos. Tome precauciones y siempre tenga en mente estos consejos pues le serán de gran ayuda.

Recuerde tener el seguro al día. Utilice el cotizador de seguros para saber si está pagando lo que le corresponde.

Y tenga en cuenta que a muy pocos funcionarios le interesa mucho su seguridad y su vida , así que maneje con suma precaución.

 

(*) Presidente de la Fundación Ciudad Limpia

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