El despojo que sufre mi querida ciudad de Resistencia

Quiero dirigirme a mis conciudadanos, a través de este medio. Las últimas tormentas que azotaron nuestra ciudad y que nos preocuparon a todos los que habitamos Resistencia, me provocaron la inquietud de saber con qué recursos cuenta el municipio.

Atilio Ramón Fanti.

Por Atilio Ramón Fanti *

En realidad ha sido una tarea no muy difícil, ya que me entrevisté con el secretario de Hacienda de la Municipalidad y luego mantuve un prolongado diálogo con el intendente, Jorge Capitanich, quien me brindó un amplio detalle sobre este tan importante asunto. Señalo al pasar que sería muy bueno para la salud de la democracia que todos nos informemos sobre la marcha del presupuesto de la ciudad en que vivimos.

Esto fue lo que he recibido de parte de estos funcionarios públicos y que quiero poner en común con los resistencianos.

De acuerdo a la información suministrada por el Municipio a Resistencia, le sacaron desde el 10 de diciembre de 2015 un monto equivalente a 200 millones de dólares en tres años, siendo que el presupuesto 2019 contempla inversión en infraestructura social básica por 20 millones de dólares. O sea, 10 veces menos de lo que nos sacaron.

Esto, de por sí, es un hecho gravísimo para el desarrollo y bienestar de nuestra ciudad, porque queda condenada a un apretado presupuesto, imposibilitando que – ante eventualidades climáticas como las que vivimos – se realicen las obras que todos reclamamos para evitar los daños sociales por todos conocidos.

He llegado a la conclusión que este despojo se hizo deliberadamente desde el gobierno nacional, con la clara finalidad de entorpecer la gestión de Capitanich. Mecanismo nada novedoso en el escenario político actual.

Lo que no puedo dejar de razonar es, por qué permiten estas acciones los representantes del Concejo municipal, los diputados nacionales y los senadores que se golpean el pecho como chaqueños, pero que no muestran coraje para imponerse ante este tremendo despojo que nos afecta a todos.

Señores: son 200 millones de dólares los que nos han robado a los resistencianos.

No pueden seguir jugando a la politiquería barata permitiendo esto en una ciudad de 400 mil habitantes que necesita imperiosamente de obras para satisfacer la tremenda demanda por su crecimiento demográfico.

También debo decir que me hubiese gustado que el gobernador de la provincia, levante su voz para defender el interés de los ciudadanos de resistencia. Esta es la capital provincial y deliberadamente se hace esta confiscación por razones políticas, sin medir el alcance del daño que repercute directamente en la vida cotidiana de sus habitantes.

No creo que deba reclamar nada a los diputados nacionales de la oposición, como tampoco a los senadores, ya que se trata de una práctica política donde no importa lo que le pase al pueblo, sino el hacer el mayor daño al adversario. Un juego perverso que es de práctica en la concepción y modalidad de la cultura política nefasta que hemos desarrollado los argentinos.

Se trata de eliminar definitivamente por la vía financiera al opositor. Ahogarlo y ahogar a la población que gobierna. Una cultura criminal para con los ciudadanos y votantes. Política de trincheras, donde sólo importa quién gatilla el tiro del final, aunque los muertos los ponga el pueblo, con nuevos atrasos y exclusiones absolutamente evitables.

Me informo también que el gobierno nacional quitó 500 millones de pesos de reintegro de Coparticipación Federal de impuestos y 12,8 millones de dólares de financiamiento a los gastos de la AFIP. A lo que hay que agregar 230 millones de pesos del Fondo Federal Solidario para este año.

También quitaron 30 millones de dólares de la Coparticipación Andina de Fomento (CAF) que no tenía costos ni contrapartida para la Municipalidad de Resistencia.

Y si me permiten, quiero seguir agregando cifras a mi indignación como ciudadano. Es dinero que reactivaría el comercio y la industria local así como también mejoraría la calidad de vida de los que habitamos esta ciudad.

Nos quitaron recursos del programa PROMEBA en sucesivas etapas a través de un programa plurianual por 110 millones de dólares.
Nos quitaron los recursos en proceso de ejecución e inicio de obras por 51 millones de dólares que incluyen las obras de avenida San Martín y Alberdi en zona sur, Juan Manuel de Rosas y Juana Azurduy en zona norte, avenida Falcón y otras obras hídricas complementarias.

Nos demoraron a paso de tortuga la obra de autovía de Ruta 11 y canal 16 que son imprescindibles para resolver problemas hídricos del área metropolitana. El monto pendiente equivale a 26 millones de dólares. Que no enviaran para restar capacidad de gestión al intendente.

La suma total es equivalente a 235,6 millones de dólares sin computar el financiamiento por 23 millones de dólares en infraestructura hídrica de la zona céntrica de la ciudad susceptible de financiamiento internacional.

En fin: son 258,6 millones de dólares. Y nosotros como vecinos ¿no vamos a decir nada?

Me siento obligado a invitar a las organizaciones institucionales de nuestro medio a reclamar estos importes. Al comercio, a los profesionales a la Federación Económica a la Sociedad Rural, a los movimientos sociales a los propios partidos políticos.

Todos debemos ponernos de pie e impedir que se avance con estas prácticas.

Cuatro tipos sentados en sendos escritorios en Buenos Aires son los que determinan estos enormes recortes que paralizan la economía de nuestra ciudad capital y empobrecen a sus habitantes.

Resistencianos, no permitamos que nos quiten recursos, pues los mismos no dependen de un Intendente, de un gobierno, mucho menos de un partido. Los recursos pertenecen a la comunidad, a nuestro pueblo. Sepamos defenderlo. La democracia no puede subsistir con estas prácticas centralistas y totalitarias. Reclamar y exigir es hoy una obligación ciudadana.

 

(*) Presidente de la Universidad Popular de Resistencia

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