Emergencia hídrica: Basta de silencio cómplice

Frente a la catástrofe climática que vive gran parte de la provincia y en especial el área metropolitana del Gran Resistencia, es incomprensible la actitud de desinterés, desidia e indiferencia del gobierno nacional. La alevosa discriminación a municipios opositores del gobierno nacional asusta.

Claudia Panzardi, diputada provincial del FCHMM.

Por Claudia Panzardi *

El silencio cómplice de los dirigentes de Cambiemos en la provincia del Chaco y la falta de solidaridad para con los afectados, damnificados y evacuados, es brutal.

Dos obras claves han sido demoradas ex profeso en la capital de la Provincia: El ensanchamiento del canal 16 que se licitó con bombos y platillos en el año 2017, se adjudicó y contrató en el año 2018 recién lleva ejecutado un 8 % de la obra lo cual impide la descarga de volúmenes extraordinarios de agua; y la obra de la autovía de la ruta 11 que registra avances extremadamente lentos en estos tres años de gestión de Macri en la Nación.

Hemos observado también el silencio cómplice de las instituciones intermedias que por su filiación y/o pertenencia al oficialismo nacional no reclaman, no protestan ni acompañan las legítimas demandas del pueblo y la comunidad de la provincia. Basta de silencio cómplice.

El gobierno nacional debe asistir con recursos del Tesoro Nacional para la emergencia tal cual lo prevé la ley de coparticipación federal de impuestos, del mismo modo debe ejecutar rápida e intensamente las obras solicitadas por intendentes del AMGR como así también asistir financieramente a la provincia para readecuar el equipamiento de bombas en las estaciones que presentan mayores dificultades.

Por lo demás, es incomprensible la insensibilidad del gobierno nacional después del saqueo de 37000 millones de dólares que hicieron de la Anses, después de licuar los ingresos de jubilados, pensionados y demás ejecutores de derechos sociales no han sido capaces de instrumentar una medida que en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se ejecutaba de inmediato sin preguntar el color político de los damnificados.

Esta medida era la duplicación de ingresos del sistema de seguridad social en las zonas afectadas para las madres que perciben AUH o AUE, para jubilados y pensionados que son 400.000 personas en la provincia y que pueden direccionarse solamente en los lugares afectados. En fin, los pobres no existen para este gobierno, mueren por inanición o por indiferencia.

La catástrofe nos destroza, el tiempo pasa y no tenemos ni obras, ni aportes del sistema de seguridad social ni mucho menos recursos extraordinarios para paliar los graves daños que sufren nuestros pueblos y ciudades. Nuestra solidaridad y acompañamiento con nuestros pueblos, con nuestras comunidades rurales, con nuestros productores agropecuarios, con nuestros industriales y comerciantes, con nuestros trabajadores, con nuestras pequeñas y medianas empresas y con las familias que sufrieron y sufren las consecuencias de esta catástrofe.

También vaya nuestra solidaridad para los/as intendentes/as que sufrieron junto a sus comunidades estoicamente esta catástrofe trabajando a destajo para mitigar sus consecuencias.

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