Según Greenpeace, Chaco es la provincia donde más se deforestó durante los últimos tres años

La organización ambientalista acusó al gobierno del Chaco de colaborar con “grandes empresarios agropecuarios” para facilitar la explotación forestal en zonas prohibidas. “Permitir la deforestación en esas zonas vulnera en forma flagrante la ley nacional vigente e ignora las demandas de la sociedad”, denunciaron.

Foto: Greenpeace

Chaco es la provincia donde más se deforestó durante los últimos tres años. Así lo aseguró Greenpeace en un documento distribuido a los medios este jueves. La organización ambientalista acusó además al gobierno chaqueño de “colaborar con grandes empresarios agropecuarios” para habilitar desmontes en zonas no permitidas.

“Desmontes SA: la responsabilidad empresaria y gubernamental en la violación de la Ley de Bosques en Chaco” es el título del documento que realizó Greenpeace y que está fechado en noviembre de este año.

“Chaco es la provincia donde más se deforestó durante los últimos tres años. Resulta muy preocupante el aumento de los desmontes ilegales: más de la mitad de la deforestación se realizó en zonas protegidas por la Ley de Bosques (54.327 de las 103.908 hectáreas desmontadas)”, indicó la organización ambientalista.

Para Greenpeace “es clara la colaboración del gobierno provincial con grandes empresarios agropecuarios: los cambios de zonificación prediales realizados para desmontar donde la normativa nacional no lo permite alcanzan a 67 fincas y abarcan una superficie de 51.768 hectáreas”.

“Avanzar con la implementación de este artilugio pone en potencial riesgo a cerca de 3 millones de hectáreas de El Impenetrable. Permitir la deforestación en esas zonas vulnera en forma flagrante la ley nacional vigente e ignora las demandas de la sociedad. Su desmonte tendrá un impacto ambiental significativo y afectará seriamente a muchas comunidades campesinas e indígenas”, alertaron.

Frente a esta situación, Greenpeace reclamó que se deroguen las disposiciones que habilitan la realización de recategorizaciones prediales; cancelar la ejecución de los desmontes autorizados en las fincas recategorizadas; restaurar los bosques desmontados y establecer como delito penal al desmonte ilegal, al incendio intencional y al otorgamiento de permisos de deforestación en zonas protegidas.

Datos

En el documento, Greenpeace recordó que el Chaco es una de las provincias con más bosques nativos, “pero también con mayor nivel de deforestación en las últimas décadas”. “Según datos oficiales, la superficie desmontada entre 1998 y 2006 fue de 245.465 hectáreas”, explicó.

En sentido, indicó que la sanción de la Ley Nacional de Bosques Nº 26.331, en noviembre de 2007, estableció una moratoria a nuevos permisos de desmontes hasta que cada provincia realice el Ordenamiento Territorial de sus Bosques Nativos (OTBN) en forma participativa, tras evaluar diez criterios ambientales, económicos y sociales.

El OTBN debe clasificar a los bosques nativos de la provincia en: Categoría I – Rojo (reserva, no permite desmonte ni aprovechamiento, permite turismo e investigación científica), Categoría II – Amarillo (no permite desmonte, permite aprovechamiento sustentable) y Categoría III – Verde (permite desmonte, previa aprobación de Estudio de Impacto Ambiental y realización de audiencia pública).

Foto: Greenpeace

Desmontes

A fines de 2009, durante la gobernación de Jorge Capitanich, la legislatura provincial sancionó la Ley 6.409 de Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos de Chaco, cuyo mapa de zonificación estableció: 288.038 hectáreas en la Categoría I – Rojo; 3.100.387 hectáreas en la Categoría II – Amarillo; y 1.531.575 hectáreas en la Categoría III – Verde.

De esta forma, la posible autorización de desmontes en la provincia quedó reducida al 31% de sus bosques nativos. En mayo del siguiente año, el Poder Ejecutivo provincial reglamentó la norma mediante el decreto 932/10.

“Sin embargo, datos oficiales revelan que, aún con las nuevas restricciones impuestas por la Ley de Bosques y el OTBN, la deforestación se mantuvo en niveles altos hasta el año 2014”, denunció la organización.

“Cabe destacar que los dos últimos reportes oficiales de monitoreo de la superficie de bosque nativo muestran que en 2016 y 2017 (ya con Domingo Peppo como gobernador) Chaco fue la provincia con más desmontes del país con 72.536 hectáreas, de las cuales 40.756 fueron en zonas protegidas”, afirmó.

“Los informes dan cuenta que en la provincia de Chaco la deforestación casi se duplicó de un año a otro en las Categorías I – Rojo y II – Amarillo. Por su parte, el relevamiento realizado por Greenpeace (en base a la comparación de imágenes satelitales) revela que entre enero y octubre de 2018 en la provincia de Chaco se desmontaron 31.372 hectáreas, de las cuales eran 13.571 eran bosques protegidos”, acusó.

“Resulta evidente que las multas no son suficientes para desalentar la deforestación en zonas protegidas y que, salvo unas pocas excepciones, no se reforestaron los bosques desmontados ilegalmente. Por otra parte, en muchos casos es clara la complicidad de los funcionarios en la violación de la normativa”, señaló.

En ese sentido, consideraron como “sumamente grave” que, mediante las disposiciones 1103/12, 742/15 y 598/16 de la Subsecretaría de Recursos Naturales, el gobierno de Chaco “realice en forma sistemática recategorizaciones prediales que modifican, a simple solicitud del titular de la finca, la zonificación establecida en el OTBN”.

“De esta manera, en Chaco se autorizan desmontes en bosques nativos que habían sido clasificados en la Categoría II – Amarillo (donde está expresamente prohibido hacerlo)”, denunciaron.

Recategorizaciones

“La normativa nacional no permite realizar recategorizaciones prediales de los OTBN, y su decreto reglamentario dicta que ‘en caso de duda respecto de la afectación de un predio en forma total o parcial, se optará por la categoría de mayor valor de conservación’”, recordaron.

“La reglamentación de la Ley de Bosques establece que la modificación de los ordenamientos debe realizarse cada 5 años. Sin embargo, es importante advertir que disminuir las categorías de conservación de los mismos, y por ende de la superficie boscosa, viola la normativa nacional y sus principales objetivos”, afirmaron.

“Las modificaciones de las leyes ambientales no deben significar un retroceso en los niveles de protección alcanzados con anterioridad, sino por el contrario incrementarlos. Todo retroceso atenta contra principios ambientales consagrados en la Ley N° 25.675 General del Ambiente, como el ‘precautorio’, el de ‘equidad intergeneracional’, el de ‘progresividad’ y el de ‘sustentabilidad’”, remarcaron.

Chaco se encuentra en emergencia forestal, desde la sanción de la Ley de Bosques en 2007 hasta este año se deforestaron más de 400.000 hectáreas, seis veces la ciudad de Resistencia.
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