Charole presentó un proyecto de Ley sobre ‘educación emocional’ en las escuelas

La diputada provincial Andrea Charole presentó el proyecto de ley N°4406/2018, que tiene como objeto la regulación de procesos socioeducativos para potenciar el desarrollo emocional. "como complemento indispensable del desarrollo cognitivo, constituyendo ambos los elementos esenciales del desarrollo de la personalidad integral".

Andrea Charole, diputada provincial.

Señalando que, para estos fines, “se implementará la enseñanza formal, mediante la educación emocional, de cada una de las habilidades emocionales tales como: conocimiento de uno mismo, autorregulación emocional, motivación o aprovechamiento productivo de las emociones, empatía y habilidades sociales; así como las habilidades para elegir en cada niña, niño, adolescente y adulto”.

Explicando, además, que los fines de esta ley se entiende por:

a) Educación Emocional: como el proceso educativo continuo y permanente que busca el desarrollo humano; es decir, el desarrollo personal y social; el desarrollo de la personalidad integral del individuo. Esto incluye el desarrollo de la inteligencia emocional y su aplicación en las situaciones de la vida.

b) Inteligencia emocional es la capacidad para identificar, entender y manejar las emociones correctamente, de un modo que facilite las relaciones con los demás, la consecución de metas y objetivos, el manejo del estrés o la superación de obstáculo, permitiendo el crecimiento intelectual y emocional.

c) Promoción de la Educación Emocional: “Implementación de un enfoque de corte salutógeno-educativo de dinamización de recursos y habilidades emocionales, sociales y actitudinales en el marco de una política de promoción de la salud para el sano desarrollo personal y cumplimiento de un proyecto de vida”.

Fundamentos
Charole sostiene que, “la ley de Educación emocional propone desarrollar habilidades socioemocionales en todos los estudiantes. Mejorar en ellos y sus familias su calidad de vida mediante el desarrollo personal, autogestión de la felicidad, autonomía, promoción de la salud y emancipación de las limitaciones culturales, físicas y emocionales”.

Agregando que la integración de la educación emocional a la currícula de las diferentes instituciones educativas, “viene a sumarse otros lineamientos curriculares como, por ejemplo, el de la Educación Sexual Integral que incesantemente hace referencia de la necesidad de enseñar a los niños a verbalizar los sentimientos, necesidades, emociones y problemas”.

Compartir