La crisis golpea fuerte al sector hotelero y gastronómico en el Chaco: este año ya cerraron cuatro hoteles

La crisis económica que afecta al consumo de los argentinos impactó de pésimo modo en el sector hotelero y gastronómico del Chaco. Tal es la gravedad de la situación que desde junio a la fecha, cerraron cuatro hoteles en la provincia y la mitad de los locales de gastronomía están cerrando o en venta.

El hotel Atrium Gualok de Castelli cerró sus puertas por los altos costos.

Así lo confirmó el titular de la Asociación de Hoteles, Restoranes, Bares, Confiterías y Afines, Aldo Santalucía. En declaraciones a radio Facundo Quiroga, reconoció que “estamos viendo la posibilidad de declarar la emergencia el sector hotelero y gastronómico”, debido al aumento del cien por ciento en todos los costos, cuando las tarifas de las habitaciones y los menús “no aumentaron más del 30 o 40%”.

“Entonces estamos con un déficit del 60%. Y todavía no nos está afectando el gran problema del impacto de los aumentos de la luz por el mayor uso durante los meses de altas temperaturas. Para nosotros no es un lujo sino una necesidad usar el aire acondicionado. Y cuando lleguen esas facturas van a cerrar mucho más comercios de los que ya cerraron”, anticipó.

Santalucía graficó con números el mal momento que atraviesa el sector. “Desde junio que se va cerrando un hotel por mes en el Chaco.  Se cerró un hotel en Resistencia en junio. Julio otro hotel en Castelli. En agosto se cerró una concesión en Sáenz Peña y otra en Castelli. Esto es mucho”, afirmó y añadió que “la mitad del mercado gastronómico está en venta y ya está cerrando”.

Para empresario hotelero, la ecuación es muy sencilla: si la gente deja de consumir, el sector se funde. “Las actividades hoteleras y gastronómicas se sustentan de la plata que le sobra a la gente. Esto significa que si sobra algo de plata del sueldo, uno sale a comer. Si le sobra plata, viaja. En este momento no le sobra nada a nadie”, reconoció.

De todos modos dijo tener “esperanzas” de que la situación mejore, sustentada en el tipo de cambio alto y el empuje turístico que está teniendo la provincia para intentar establecerse como polo receptivo de viajeros. “Tenemos esperanzas y por eso aguantamos, poniendo plata todos los días”, afirmó.

“Creemos que podemos encontrarle la vuelta y salir de esto. Nuestros costos son muy altos pero también vemos una luz al final del túnel que es ver el turismo del Chaco que se posiciona a nivel nacional e internacional. Y en estos momentos, con el dólar competitivo podemos ser buenos anfitriones y a buenos precios”, explicó.

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