Confirman que no habrá “recuperatorio” para aspirantes a camaristas de Charata

Así lo resolvió la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Resistencia, en voto dividido. Ratificó un amparo que ordenó al Consejo de la Magistratura del Chaco continuar con el concurso y no tomar un nuevo examen a aspirantes que cuestionaron su calificación.

Sede del Consejo de la Magistratura del Chaco

La Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Resistencia confirmó la acción de amparo que había ordenado continuar con el concurso de antecedentes y oposición para cubrir tres cargos como camaristas en la recientemente creada Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Charata. La medida había sido presentada por una de las concursantes contra una resolución del Consejo de la Magistratura del Chaco que dispuso volver a tomar examen (un “recuperatorio”) a tres aspirantes que cuestionaron la calificación que obtuvieron por parte del Tribunal Examinador.

La sentencia, que difunde CHACO DIA POR DIA.COM, fue dictada este miércoles 14 de febrero. El fallo lleva la firma de los camaristas Gladys Esther Zamora, Antonio Carlos Mondino -el voto que desempató- y Diego Derewicki, quién votó en disidencia, es decir, por revocar la acción de amparo y convalidar la resolución del Consejo de la Magistratura que recogió el planteo de tres aspirantes contra la calificación del Tribunal Examinador y dispuso que se les tome un nuevo examen.

La importancia del Tribunal Examinador

Entre sus fundamentos los camaristas destacan que el Tribunal Examinador -que no fue cuestionado por el recurrente- “supone la mayor garantía para la evaluación imparcial y objetiva de los concursantes, puesto que implica escindir del órgano con competencia política para seleccionar, la competencia para valorar y establecer la idoneidad mínima que es imprescindible demostrar para aspirar a la selección por el Consejo”. Y alertan que “de vulnerarse esa regla de autorestricción, es decir que si este Consejo pudiera libremente desprenderse cuando quisiera del dictamen emitido por el Tribunal Examinador, ello importaría la directa supresión de esa ponderable separación entre la competencia política para elegir y la competencia técnica para aspirar a ser seleccionado, privando a los concursantes de la garantía que otorgaba esa instancia atada a valoraciones objetivas e imparciales…”

En ese sentido, los jueces aclaran que en el caso “no se encuentra en discusión la facultad privativa conferida al Consejo de la Magistratura vinculada a las decisiones que adopte en la valoración y propuesta de los candidatos -a las que apunta la jurisprudencia citada en el memorial- y respecto de las cuales, en general, se impone un enfático resguardo, sino que de lo que se trata es de establecer si mediante el Acta Nº947, que deja sin efecto parte de lo actuado por el Tribunal Examinador -constituído de acuerdo a la normativa vigente para determinar la idoneidad técnica de los concursantes- el Consejo ha excedido las atribuciones y facultades otorgadas por las disposiciones que rigen el procedimiento de marras”.

“Notorio e inédito apartamiento de la normativa” 

Con respecto a la cuestionada resolución del Consejo de la Magistratura señalan que “ha mediado un notorio e inédito apartamiento de la normativa aplicable, al inmiscuirse el demandado en la etapa de oposición concluida y superada, ordenado la realización de un segundo examen para los postulantes que no han alcanzado el nivel de excelencia en la instancia respectiva -en perjuicio de quienes sí lo obtuvieron- sin que exista alguna razón legítima que así lo justifique”.

Además, los camaristas citan como precedente un caso similar en que el Consejo de la Magistratura rechazó un planteo que impugnaba la calificación consignada por el Tribunal Examinador aduciendo que “sólo puede tener lugar cuando median circunstancias de notoria arbitrariedad, manifiesta iniquidad o contundente prescindencia de razonabilidad en el dictamen técnico cuestionado”. En el presente caso, los integrantes del tribunal de Alzada consideran, al igual que su par de primera instancia, que no se advierte en el dictamen (del Tribunal Examinador) “un déficit que descalifique su validez”.

“Gravemente lesiva del derecho de igualdad” 

En otro orden de cosas, los camaristas puntualizan que la medida “es gravemente lesiva del derecho de igualdad de la amparista y no puede ser cohonestada, toda vez que supone brindar una nueva oportunidad a quienes no han superado la etapa de oposición del concurso, habilitándolos a transitarla nuevamente, sin fundamento atendible, en desmedro de la amparista y de quienes sí lo hicieron y adquirieron el derecho a acceder a la segunda etapa, con la consecuencia desfavorable de que el acceso de un mayor número de postulantes a la etapa de evaluación de antecedentes, reduce las chances de los participantes que accedieron a ella legítimamente, pudiendo ser superados por quienes alcanzaron dicha etapa merced a un privilegio concedido en base a un claro apartamiento de las reglas que rigen el concurso”.

Consideran, en ese sentido, que “la actitud adoptada por el Consejo en el marco del proceso de selección de jueces configura para los concursantes que sí han alcanzado el nivel de excelencia requerido, una clara situación de desigualdad que traduce, sin más, una inadmisible modificación de las reglas de juego originariamente dispuestas; a lo que cabe adunar la trascendencia que este acto tiene para la vida institucional de la Provincia”.

 

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