Evacuados en Sáenz Peña: rostros tristes, bronca e impotencia tras las inundaciones

Vecinos de los barrios 713 Viviendas y Puerta del Sol, además del Obrero, Santa Mónica y del Ginés Benítez, no salen del asombro ante esta situación que les toca vivir tras la inundación que afectó a Sáenz Peña y gran parte del Chaco debido a las intensas lluvias.

Fotos: Norte y Prensa Policía Zona Sáenz Peña

El agua nos destruyó los muebles que compramos con mucho esfuerzo en los últimos años, pero seguimos firmes, no vamos a cortar ruta ni calles, al contrario, mi marido y mis hijos salieron a ayudar a los más necesitados”, comentó Martina, una vecina del barrio 713 Viviendas, que todavía tenía 40 centímetros de agua en su casa.

Más allá del trabajo de las bombas (la de calle 33 y ruta 95 recién retomó el bombeo al mediodía), el volumen de agua es tan grande que “no se nota que baja, como están diciendo algunos que parece que tienen miedo de decir la verdad”, contó un ofuscado vecino de ese sector de la ciudad.

A la vera de ruta 95 y calle 51

Los dramáticos testimonios que se escuchaban por parte de familias a las que por estas horas no les queda otra que vivir en la calle, sobre todo en el acceso de la 51, donde hay familias con niños sentados en silletas y con algunas pertenencias, ya que el agua inundó sus viviendas, todas ellas ubicadas al norte del mencionado acceso.

Todavía se pudo ver que hay familias que están en sus viviendas, con una gran cantidad de agua, por temor a que si las dejan y se van a los albergues sean víctimas de robos y pierdan todas sus pertenencias.

Testimonios del dolor

Clara, una vecina que salía con el agua por encima de las rodillas desde el barrio Santa Mónica, en inmediaciones del predio de la Asociación de Veteranos de Fútbol, dijo con gran bronca: “Parece que los políticos nos consideran poco, muy poco, ya que no puede ser que nos tengan en estas condiciones. Esto es el colmo, yo en mi casa en el barrio Sáenz Peña no tengo agua todavía, pero estoy aquí ayudando a mi cuñada a la que se llenó la casa de agua. Y cada vez le llega más”, criticó.

“El sábado, el día de la lluvia, tenía en el interior de su vivienda casi a la altura de la rodilla, pero esta mañana -por ayer- amaneció con agua casi hasta la cintura. Esto es el colmo alguien se tiene que hacer cargo, el intendente me imagino que cuando pase esta inundación tomará decisiones sobre algunos de sus funcionarios que parecería que están solo para cobrar jugosos sueldos”, disparó la mujer.

Otro vecino, Miguel Cardona, que ayer estaba ayudando a operarios de la municipalidad a calzar una bomba extractora de agua, dijo: “Yo soy del barrio San Cayetano y vivo cerca de la Escuela 221, y en esta oportunidad nos llegó el agua como nunca, pero la razón por la que me encuentro en este lugar, al otro lado de la ciudad, es que quise venir a dar una mano a la gente inundada”.

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