“Cuatro de cada 10 personas que va al Juzgado de Faltas quiere romper todo”

Así lo aseguró el presidente de la UCR-NEA de Resistencia, Dino Ortiz Melgrati. Lo dijo tras el último episodio violento que ocurrió en el Juzgado de Faltas cuando un infractor rompió a patadas una de las puertas de vidrio del juzgado. Pidió seguridad para el personal.

Infractores rompieron una de las puertas de vidrio del Juzgado de Faltas municipal.

El presidente de la UCR-NEA Resistencia, Dino Ortiz Melgrati, exigió que se garantice la integridad física del personal del Juzgado de Faltas del Municipio de Resistencia teniendo en cuenta el alto grado de agresividad que padecen a diario de parte de algunos infractores. Dijo que periódicamente tienen que sufrir insultos, amenazas y hasta agresiones físicas.

“Todos los días principalmente día lunes la gente concurre muy irascible y continuamente propensa a discutir y agredir verbalmente al empleado municipal de turno que tiene la obligación de atenderlas por la multa que se le haya labrado. De cada 10 personas que concurren al lugar unos cuatro quieren romper todo”, dijo Ortiz Melgrati, a través de un comunicado de prensa.

“Cada persona trae el argumento que cree valido para evitar el pago de la multa y al comprobar que ya no hay marcha atrás, es ya predecible que va aumentar su agresividad. Prueba de ello es que recientemente un contribuyente pegó una trompada a un escritorio y después arremetió contra una de las paredes del Juzgado cuando vio el monto que tenía que abonar”, recordó.

“Otra persona pateo y rompió los vidrios de la puerta de acceso, provocando roturas, que hasta el día de hoy son visibles y sumado a ello, amenazó a todos los empleados que estaban atendiendo en el mostrador”, añadió.

Ortiz Melgrati consideró que esta situación “causa mucha preocupación porque, ante la situación de inseguridad y del vale todo que se está viviendo en nuestra sociedad, los  empleados de los Juzgados de Faltas Municipales están muy expuestos no solo a escuchar a diario insultos y amenazas cada vez más frecuentes, sino incluso pueden llegar a recibir ataques a la integridad física, ya que en el lugar no existe efectiva guardia de seguridad y los empleados no tienen ningún resguardo como para no recibir eventuales agresiones”.

“Tanto los días lunes como los días sábado, después de los secuestros por control de alcoholemia, la situación se torna incontrolable. ¿Es necesario que ocurra algo grave para que se tomen efectivas  medidas de seguridad para el personal?”, se preguntó Melgrati.

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